'El camino del tabaco', de Erskine Caldwell

Un ácido retrato de la decadencia de una familia sureña presa de su ruina económica pero también de su degradación moral.

Dougtone

En la literatura norteamericana, han sido muchos los que han retratado la decadencia del "profundo Sur", con sus formas de vida anquilosadas en el pasado, su economía basada casi exclusivamente en unos cultivos agrícolas anticuados y su anacrónica estructura social. Figuras como William Faulkner o Truman Capote en la narrativa y Tennessee Williams en el teatro son buenos ejemplos y añaden a ello una terrible degradación moral y material en la caracterización de sus personajes.

Sin embargo, no todos han tenido la fortuna de éstos y han sido relegados a un segundo plano por la posteridad. Es el caso de Erskine Caldwell (Moreland, Georgia, 1903-1987), cuyas obras levantaron enorme polémica y tuvieron gran éxito en su época. Una de ellas, 'La parcela de Dios' vendió más de diez millones de ejemplares, una cifra ingente si tenemos en cuenta que, por ejemplo, 'Lo que el viento se llevó' tuvo unas ventas de ocho.

No en balde, el propio Faulkner lo citaba entre los cinco autores más importantes de las letras norteamericanas y Saúl Bellow pidió el Premio Nobel para él. 'La parcela de Dios' cuenta la decadencia material y moral de la familia Walden provocada en buena medida por el patriarca, Ty Ty, pero también por sus propios impulsos sexuales y violentos. Publicada en 1933, supuso la detención de Caldwell y todas las copias fueron secuestradas. Finalmente, la obra llegó a las librerías alcanzando el colosal número de ventas que hemos citado.

Las simpatías del escritor siempre están del lado de los jornaleros. Él mismo había trabajado como recolector de algodón -entre los muchos oficios que desempeñó- y conocía muy bien su problemática. Años después, les ofrecería cursos educativos a precios muy asequibles. Similar temática que la anterior tiene 'El camino del tabaco', su otra gran novela, ambientada en los campos de Georgia donde el algodón ha dejado de cultivarse y los obreros han emigrado a la ciudad.

Sin embargo, Jeeter Lester, un terrateniente arruinado, aún alberga la esperanza de que la próxima cosecha será la buena. Con él viven su esposa Ada, la abuela a quién nadie presta atención y dos hijos, la voluptuosa Ellie May y Dude, discapacitado mental. Todos ellos presentan actitudes mezquinas e incluso grotescas. 'El camino del tabaco' es una durísima crítica de la degradación moral y material de la sociedad sureña representada por esta familia. No en balde, sus paisanos consideraron desde entonces a Caldwell como "un traidor".

Fuente: Editorial Navona.

Foto: Dougtone.