'La chica Einstein', de Philip Sington

En los últimos tiempos, se ha puesto de moda un tipo de novela histórica especulativa, es decir, que parte de un hecho real para conjeturar acerca de lo que podría haber pasado. A él pertenece La chica Einstein, de Philip Sington, que elabora una excelente ficción a partir de la hija desaparecida del científico alemán con una perfecta reconstrucción histórica y ambiental

En los últimos años, se ha puesto de moda un subgénero de novela histórica que podríamos calificar como especulativa. Son obras que, partiendo de un hecho real, construyen una ficción narrativa en la que conjeturan acerca de lo que podría haber sucedido.

Portada de la obra

Portada de la obra

A este nuevo tipo novelístico pertenece 'La chica Einstein', nueva obra de Philip Sington (Cambridge, Reino Unido, 1962). Periodista durante nueve años, Sington abandonó la profesión tras el éxito alcanzado con las novelas policíacas escritas en colaboración y bajo el seudónimo de Patrick Lynch. Su primera narración en solitario fue El oro de Zoia, igualmente un superventas, y, tras ella, ha llegado esta obra sobre uno de los misterios de la vida del científico alemán Albert Einstein, del cual es, según propia confesión, un rendido admirador.

Un año antes de contraer matrimonio con su primera esposa, Mileva Maric, Einstein tuvo una hija, a la que dio en adopción y cuyo paradero hoy día es aún un misterio. Su existencia es conocida por la correspondencia mantenida entre los esposos y que vio la luz treinta años después de su muerte. A partir de este hecho, Sington construye su novela, que ahora publica en España la Editorial Alfaguara.

En los días que preceden al ascenso del nazismo al poder, una chica es hallada inconsciente y desnuda en un parque de Berlín. Como, al despertar, sufre amnesia, la única pista sobre su identidad es un folleto que anuncia una conferencia de Albert Einstein.


El psiquiatra que la atiende, Martin Kirsh queda pronto fascinado por ella, hasta el punto de que se convierte en su obsesión. Por ello, investigará sobre su origen y sus pesquisas le conducirán hasta un manicomio de Zurich y, más tarde, hasta un remoto lugar de Serbia.

De este modo, a partir de un pasaje de la vida del científico, Sington elabora una novela de suspense muy interesante y con una solidez ambiental impecable: la fiel reconstrucción histórica que hace del Berlín de la época es fruto de un amplio trabajo de documentación y permite crear la atmósfera idónea para el relato.

Una imagen de Berlín, donde se inicia la novela

Una imagen de Berlín, donde se inicia la novela

Pero lo que realmente pretendía Sington con la obra -según ha contado en diversas entrevistas- es dar a conocer al gran público la compleja personalidad de Einstein, para que, así, aquél 'pueda entender sus teorías, sin tener ni idea de física y a través de esta parte psicológica'.

No creemos que tal aspiración sea posible pero, sin duda, ha creado un excelente relato que atrapará al lector por su intriga y rigor histórico y que, además, está muy aceptablemente escrito.

Fotos: Portada de la obra: tomada de la web de la editorial | Berlín: Unify en Wikimedia