Un crucero caribeño desde New York

Es curioso que haya tenido que ser Hollywood quien haya puesto de nuevo en circulación las maravillas del mar caribeño como destino para hacer un crucero. Además, ahora se puede combinar con hacer turismo con New York

Qué curioso que haya tenido que ser de nuevo Hollywood quien ha puesto en el candelero la magia de las aventuras de piratas. Parece como si durante muchos años no se hubiera producido una lucha entre países, unos buscando llevar primeras materias y joyas a la metrópoli y otros intentando evitarlo y llevarse el motín. Hay tanta literatura sobre ello que no es difícil encontrar uno en cualquier librería de casa. Los cruceros por el Caribe permiten navegar de forma más placentera el escenario de miles de páginas de buena literatura.

Los rascacielos de New York son parte irrenunciable de las visitas turísticas

Las diferentes compañías de cruceros ofrecen en su conjunto una gama de posibilidades que cumple cualquier requisito. Personalmente, no he dudado por uno concreto. Se trata del llamado Crucero Florida y Bahamas II, en el que con un recorrido de 8 días, me permite visitar además de varios lugares caribeños una ciudad que me encanta New York. Precisamente desde la ciudad que nunca duerme se sale y se desembarca, y se visitará Port Canaveral, Great Stirrup Cay y Nassau (ambas de Bahamas).

Con la canción de New York, New York cantada por el gran Frank Sinatra la gran Manzana se descubre para el primer visitante como un lugar de ensueño, inacabable y majestuosa. El primer día es muy probable que acabes con dolor de cuello debido a la verticalidad de muchos de sus rascacielos. Un concepto que debe de quedar claro para aquel que visita New York durante poco tiempo es saber que no se puede ver todo lo que ofrece esta impresionante ciudad. Son tantas y tan variadas que solo se lograría estresarte y no disfrutar como se merece de cada uno de estos atractivos.

La Quinta Avenida es como la puesta de lujo de la ciudad neoyorkina y una calle que cruza de norte a sur toda la ciudad. Así que es inmensa, pero caminando podrás encontrarte a algunos de los comercios más lujosos del mundo. Pasando por esta zona, quizás en la zona dónde los alquileres son más caros, podremos pasear por el verdadero pulmón de la ciudad, el Central Park. Como todo lo que hay en esta urbe es máximo. Concretamente es un parque urbano con más de 4 kilómetros de largo y 800 metros de ancho.

Otro punto de interés que seguro no puedes perderte son el Empire State Building, durante muchos años el edificio más alto del mundo y hoy (tras la desgraciada desgracia de las Torres Gemelas) el más alto de New York con 102 plantas y una altura de 443 metros contando la antena.

Fotografía: Barrufet