Palabrario Andaluz, de David Hidalgo

"Palabrario andaluz” es uno de esos libros entretenidos al tiempo que brillantes, que además son fruto de una investigación intensa y numerosa realizada a pie de campo. El autor, el periodista David Hidalgo, recoge en su obra “las 500 palabras más originales del andaluz, 500 voces recogidas directamente a los propios hablantes”. Ya lo menciona en la portada “voces y expresiones del habla popular en Andalucía”.

PALABRARIO ANDALUZA la lectura interesante del volumen, se añade la particularidad de incluir un CD donde se recogen esas voces contadas por los propios habitantes.

Este libro nace a partir de un programa de radio llamado “Con Acento” que se emite en Canal Sur Radio y Radio Andalucía Información. Fue la propia editorial Almuzara la que se puso en contacto con este periodista para publicar un libro sonoro de semejante características al programa de radio. En total, se han investigado 127 pueblos de la región andaluza.

Además del CD se incluyen en el libro varios apéndices útiles como un listado alfabético de palabras, un listado de los informantes o personas que contribuyeron con sus palabras, y otro listado de los pueblo sobre los que se ha trabajado y de los que aparece, al menos, una palabra en este libro.

Otra de las novedades de la obra es que, además de recoger las palabras, el autor divide el libro en capítulos y en cada uno de ellos cuenta la historia de un personaje para otorgarle narración y entretenimiento a su lectura.

He seleccionado algunas de las voces más curiosas, si bien, las 500 expresiones recogidas merecen un mismo trato.

Poyetona (Algeciras, Cádiz) se refiere a las mujeres solteras que tienen ya una cierta edad y está condenada a sentarse en el poyetón de casa.
Aliñar (Martos, Jaén) se dice de una persona que está aliñada cuando está muy enamorado.
Troncho Manzanillote (Porcuna, Jaén) mujer inhábil y desorganizada.
Empinar el hopo (Montilla, Córdoba) significa enfadarse, partiendo de que el hopo es un rabo peludo, por lo que personaliza un gesto animal.
Tragaldabas (Villanueva del Trabuco, Málaga) es una persona que sólo piensa en comer.
Marinoveas (Somontín, Almería) significa solomillo de cerdo y parece ser que un hombre le dijo a su mujer ante la primera vez que vio uno “Mari, no veas”.
Biscúter (Cabra de Santo Cristo, Jaén) botellín de cerveza, ya que al ser éste tan pequeño tomó el mismo nombre que el coche más pequeño que salió al mercado en los años 60.
A la manganeta (Iznalloz, Granada) sin precisión, de cualquier forma.
Escalicharse (Constantina, Sevilla) escaquearse de pagar o desaprovechar algo.
Pedir un alejandrino (Beas de Granada, Granada) pedir un cubalibre.
Infurricutible (Fuenteheridos, Huelva) persona de pequeña estatura y poco peso.
Pelicharca (Beas de Granada, Granada) chica guapa.
Chocolatera (Aracena, Huelva) aparato genital femenino.
Esconchapupas (Jimena, Jaén) médico al que no se le tiene aprevcio.
Dolor del miserere (Fuente Palmera, Córdoba) se refiere a la enfermedad de la apendicitis.
Hortera (Canillas de Aceituno, Málaga) fiambrera para llevar el almuerzo al campo.
Rilar (Baza, Granada) equivale a hacer el amor.
Formar un pompeo (Casariche, Sevilla) salir huyendo.
Echar un rengue (Alhaurín El Grande, Málaga) hacer un descanso en el trabajo.
Echar la follota (Dólar, Granada) ir con los amigos al bar.
Zumbas (Chilluévar, Jaén) pechos grandes de mujer.
Churrimindingui (Jimena, Jaén) persona cotilla.
Estar metido en la canasta (Alcalá la Real, Jaén) estar en la edad del pavo.
Bailabonitas (Fuente Palmera, Córdoba) Don Juan, hombre que gusta de enamorar mujeres.
Juannaguas (Coín, Málaga) hombre que gusta de meterse en conversaciones de mujeres.
No meter mosquera (santiago Pontones, Jaén) no estar nunca en casa.
“Palabrario Andaluz”, como indica su autor en la introducción del mismo, “no intenta sentar cátedra sobre nada; sólo quiere ser una forma divertida de conocer cómo hablamos los andaluces”, y después de recoger 500 expresiones, David Hidalgo, lo consigue totalmente. Una lectura aconsejada si uno pretende pasar un buen rato escuchando la peculiar forma de hablar que aún hoy conservan algunos andaluces.