Joy Division visto por Kevin Cummins

De banda de culto a grupo de masas, esta ha sido la evolución que ha sufrido el estatus del grupo que lideró Ian Curtis. Desde Nine Inch Nails en Wovenhand, pasando por Girls Against Boys o Sonic Youth, la influencia de Joy Division en la música y la estética parece no tener fin, llegando al presente de hoy en día donde la popularidad del grupestà al máximo nivel, gracias a filmes como '24 Hours Party People' (2002) de Michael Winterbotton, donde se narraba la vida de Tony Wilson el fundador del sello Factory Records y uno de los máximos responsables de que la música de los de Manchester llegara a la gente, o Control (2007) de Anton Corbjin, el excelente biopic dedicado a la corta vida de su cantante. Por otro lado, la aparición de grupos como Interpol o The Editors, que reivindican los autores de Heart & Soul como sus máximas influencias, tanto a nivel musical como estético, ha sido definitivo para que el nombre de Joy Division se pusiera en boca de las nuevas generaciones.

Las fotografías que mejor retratan el grupo de Ian Curtis

Editado por la editorial Rizzoli, acaba de salir al mercado el libro Joy Division del fotógrafo Kevin Cummins, donde se recogen más de cien fotografías que realizó el grupo. Cummins (Manchester 1953) es uno de los fotógrafos más importantes dentro del panorama de la música rock, y su cámara ha inmortalizado a grupos y artistas tan relevantes como, Sex Pistols, The Clash, Manic Street Preachers, Patti Smith, David Bowie, The Smiths o The Stone Roses, siendo el primero de todos ellos Joy Divisón, grupo con el que se formó como fotógrafo gracias a la amistad que le unía con los componentes del grupo.

Kevin Cummins comenzó su carrera como fotógrafo a la vez que Joy Division comenzaba su aventura como grupo, y con su cámara acompañó al grupo donde iba, siendo el responsable de la mayoría de imágenes que hemos visto en el largo de los años del grupo de Ian Curtis. Gracias a las imágenes de Cummins podemos comprobar el contraste que existía entre el grupo sobre un escenario, desprendiendo una gran cantitad de energía, y la actitud introspectiva del mismo una vez fuera de éste. El autor también incide en mostrarnos cómo era la ciudad de Manchester durante aquellos años, con una serie de fotografías de la ciudad, donde el grupo no aparece, pero contextualizan perfectamente la esencia de la banda. Además de esta serie de fotografías, el libro incluye otro conjunto de imágenes realizadas todas ellas en la actualidad, que recogen siete-lists, libros de notas de Ian Curtis, borradores de las letras escritas por Curtis, pósters de conciertos, flyers, así como algunos de los instrumentos que utilizaron el grupo durante esos años. A todo este conjunto de imágenes le acompaña un texto donde se recoge una conversación, realizada en exclusiva por el libro, entre Cummins y Bernard Sumner, convirtiéndose en una obra imprescindible que no puede dejar escapar ningún fanático del grupo.