'Hacia los mares de la libertad', de Sarah Lark

Una novela que repite la fórmula de la primera trilogía de la escritora alemana: pasión en las agrestes tierras de Nueva Zelanda.

Lago Rotoheu, Nueva Zelanda

Cuando repasamos la biografía de los novelistas de éxito, habitualmente vemos que, antes de lograrlo, trabajaron como periodistas u otros oficios relacionados con la escritura y la comunicación. Sin embargo, el caso de la alemana Sarah Lark (Bochum, 1958) no deja de resultar curioso. Porque la hoy famosa autora de "best sellers" fue durante años guía de viajes. Así se enamoró de España, donde vive actualmente (en Mojácar, Almería) y también de Nueva Zelanda, escenario habitual de sus novelas.

Además, antes de triunfar en la narrativa, escribió un buen número de libros sobre el mundo de los caballos y la equitación que firmó con su verdadero nombre, Christiane Gohl. De hecho, en su finca almeriense tiene quince ejemplares de esta especie acogidos cuando sus dueños los abandonaron o iban a sacrificarlos.

No es el de "Sarah Lark" el único pseudónimo que ha utilizado esta apasionada de los animales. También ha firmado novelas con el de "Ricarda Jordan", concretamente dos han sido publicadas en español: 'La doctora de Maguncia' y 'El juramento de los cruzados'. Sin embargo, el relato que la catapultó a la fama fue 'En el país de la nube blanca', cuyo éxito dio lugar a que la historia se convirtiese en una trilogía (los libros que la completan son 'La canción de los mahoríes' y 'El grito de la tierra'). La trama se ambienta -como decíamos- en Nueva Zelanda, a donde llegan dos jóvenes británicas de muy distinta condición social: Gwyneira es una aristócrata mientras Helen es una humilde institutriz. Pero ambas tienen el mismo destino: casarse con un colono.

Por su parte, 'Hacia los mares de la libertad' es el primer volumen de su segunda trilogía, igualmente ambientada en Nueva Zelanda. Nos encontramos en 1844 y dos enamorados, Michael y Kathleen, se disponen a abandonar su mísera Irlanda con destino a América en busca de una vida mejor. Pero todo se va al traste cuando él es acusado de rebeldía y condenado a una colonia penal en Australia.

En cuanto a Kathleen, está embarazada. En esa tesitura, se casa con un comerciante y ambos emigran a Nueva Zelanda. Sin embargo, Michael intentará escapar de su reclusión para buscar a su amada. Como vemos, Sarah Lark combina la narración histórica con la sentimental pero buena parte del protagonismo de la obra la tiene el propio país mahorí, con sus espléndidos paisajes y su cultura autóctona. Esta segunda trilogía ya ha sido completada por la autora germana pero las dos novelas restantes aún no han sido publicadas en España.

Vía: Web oficial de la escritora.

Foto: Phillip Capper.