'Escuela de parejas', el libro para que lo lean ellos y se lo recomienden a ellas

'Escuela de Parejas' es la nueva obra de José Antonio Marina, donde podría parecerse a un consejero matrimonial, aunque sólo intenta ofrecer una serie de pautas a seguir para que una relación perdure estable.

'Escuela de Parejas", de José Antonio Marina

Escuela de parejas, el nuevo libro del filósofo y pedagogo José Antonio Marina, comprende “un nuevo discurso amoroso” más “equilibrado” basado en cuatro pilares: comunicación, ternura, premios y cuidado. Un libro que el autor consideraría un “triunfo” si lo leyesen ellos y se lo recomendasen a ellas.

Un volumen que habla de la inteligencia aplicada a la vida doméstica y va dirigida a quien desee tener una buena convivencia sentimental, de “apego profundo”, que después de la agitación del enamoramiento, queda un poco vacía, señala Marina en una entrevista a Efe, ya que el buen funcionamiento de las parejas es fundamental para el buen desarrollo de los niños.

Dirigida a padres y docentes, la novela presta especial atención a las parejas, porque según el autor está “científicamente confirmado que el concepto que el niño tiene sobre sí mismo, su autoestima, la capacidad de sentir emociones positivas, o de enfrentarse con problemas, están muy influidos por la calidad de las relaciones parentales”.

Tener un hijo no debe terminar con la vida de pareja de los padres, aunque los que tienen “talento”, señala Marina, aprovechan “el ímpetu del enamoramiento para establecer hábitos necesarios para la unión, estabilidad y seguridad del vínculo amoroso, ya que la cooperación, el compromiso de intentar llegar siempre a un acuerdo, la confianza básica y la lealtad son fortalezas que hay que adquirir”.

Y es que, insiste, se ha puesto “demasiado énfasis” en el enamoramiento, “ese estado de excepción” que está presente en todas las culturas y se ensalza y alaba desde nuestra infancia de todas las maneras posibles.

Sin embargo, esta representación idealizada del matrimonio y del amor no prepara a las parejas para hacer frente a las decepciones y frustraciones que la vida conjunta conlleva.

Marina propone un modelo en el que ninguno tiene que “encasillarse en el papel del fuerte”. "Son como vasos comunicantes. Nos queremos, nos cuidamos y nos damos pequeños premios, de gestos, sonrisas o caricias. Y se producen momentos de calidez en los que es posible reconocer ante la otra persona nuestra vulnerabilidad porque sabemos que nos va a salvar de nuestra insignificancia", precisa.

Lejos de creerse un consejero matrimonial, el autor aconseja adoptar buenos hábitos amorosos como compartir actividades comunes, llevar los conflictos por el diálogo, mantener la conexión emocional y conversar sobre el estado de la relación. Algo que suelen preferir las mujeres, y no los hombres.