'El monstruo que amaba a las gasolineras', de Christopher Moore

Una desquiciada historia policíaca con personajes melancólicos y una extraña bestia marina a la que atraen los camiones de combustible.

Christopher Moore

Los géneros narrativos ya no son lo que eran. A principios del siglo XX, escritores como James Joyce o Marcel Proust rompieron sus fronteras combinándolos en una misma obra. Desde entonces, hemos asistido a toda clase de juegos literarios tremendamente audaces y originales. Baste citar las novelas de los hispanoamericanos Julio Cortázar y Roberto Bolaño como ejemplos. Era cuestión de tiempo que la narrativa cómica se aprovechase de esta tendencia y no tardó en suceder.

En el panorama literario actual, uno de los que mejor lo hacen es el estadounidense Christopher Moore (Toledo, Ohio, 1957), quien mezcla en sus historias la ciencia ficción, lo terrorífico y cierto tono surrealista para crear argumentos verdaderamente hilarantes.

Moore comenzó a escribir siendo muy joven pero el éxito tardó bastante en llegarle. Por ello, tuvo que desempeñar los más variados trabajos para sobrevivir, incluso fue Dj por un tiempo. De hecho, publicó su primera novela a los treinta y cinco años. Era 'La comedia del diablo', una descabellada historia sobre un personaje que invoca accidentalmente a una criatura infernal y luego no puede deshacerse de ella. Convertida rápidamente en "best seller", en ella aparecía ya el ficticio y singular pueblo de Pine Cove, al que iría dando mayor protagonismo en relatos posteriores. Por su parte, 'La sanguijuela de mi niña' y su secuela '¡Chúpate esa!', son dos historias de vampiros tamizadas por el hilarante estilo de Moore.

En cuanto a 'El monstruo que amaba a las gasolineras', título un tanto surrealista que nos recuerda a 'La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina', de la famosa trilogía 'Millennium', era una de las pocas novelas de Moore que aún no habían sido traducidas al castellano. Sin embargo, acaba de ser publicada en nuestra lengua por la editorial Minotauro.

Nuevamente nos sitúa en Pine Cove. Cuando la psiquiatra del lugar sustituye los antidepresivos que receta a sus pacientes por un placebo, el club de blues se llena de melancólicos clientes. Pero este popular estilo musical gusta también a un inesperado visitante, Steve, una bestia del mar a la que atraen extrañamente los camiones de gasolina. Entonces, comienzan a producirse crímenes en el otrora tranquilo pueblo. El policía Theophilus Crowe será el encargado de averiguar qué está sucediendo. Al igual que otras novelas de Moore, 'El monstruo que amaba a las gasolineras' es una descacharrante combinación de humor y ciencia ficción absurda, una fórmula que le ha convertido en uno de los autores más vendidos. Como su eslogan publicitario afirma, sin duda es un antídoto contra la depresión.

Vía: Web oficial del escritor.

Foto: Cody Harris.