'El misterio del espíritu invocado', de Tracy Mack y Michael Citrin

Probablemente, Conan Doyle nunca hubiera soñado el éxito que iba a obtener su personaje Sherlock Holmes. Las obras del peculiar detective son tan ricas que de ellas puede extraerse una nueva serie novelística. Y esto es lo que han hecho Michael Citrin y Tracy Mack a partir de Los Irregulares de Baker Street, muchachos de la calle que ayudan a Holmes en sus pesquisas. Estos chicos protagonizan las narraciones juveniles que ahora publica la Editorial Everest -de momento ya han visto la luz dos: 'La caída de los increibles Zalinda' y 'El misterio del espíritu invocado'- y que harán las delicias del joven lector.

Cuando Arthur Conan Doyle creó el personaje de Sherlock Holmes, es probable que no fuera consciente de la dimensión de la criatura que había alumbrado. Sin embargo, su planteamiento era casi perfecto: una trama contemporánea y cercana a sus conciudadanos, una intriga policíaca bien construida y un peculiar protagonista que destacaba por sus excepcionales dotes deductivas y rigurosamente lógicas. Todo acompañaba para que fuera un éxito.

Arthur Conan Doyle

Arthur Conan Doyle

Y es que Conan Doyle (Edimburgo, Escocia, 1859-1930), médico de escasa vocación, ya había intentado por diversos medios alcanzar fama literaria sin conseguirlo. Por ello, no es de extrañar que la inmensa popularidad de su personaje acabara por desbordarlo –en carta a su madre, confesaba su deseo de acabar con él, ya que 'estaba gastando su mente'-. Tan es así que llegó a escribir su muerte en la novela 'La aventura del problema final' pero, ante la ingente cantidad de protestas habidas, hubo de resucitarlo y continuar escribiendo sus aventuras.

Fruto de todo ello es un personaje universal, cuya popularidad ha rebasado todos los límites y que ha dado lugar a un sin fin de recreaciones e interpretaciones, aunque todas peores que el original. Por ello, no estará de más que nos detengamos un momento en caracterizarlo con arreglo a la información que, sobre él, se nos ofrece en sus obras.

Sherlock Holmes había nacido en 1854, hijo de un hacendado y de una descendiente de artistas franceses. Al menos, sabemos que tiene un hermano, Mycroft, el cual trabaja para el Gobierno Británico, aunque nunca se nos dice en que cargo. Ha estudiado en la universidad y su gran afición a las ciencias lo lleva al Hospital de Saint Bartholomew donde realiza experimentos. Allí lo encuentra el doctor Watson –otra genial creación, con indudables ribetes autobiográficos, de Doyle- y ambos traban gran amistad, hasta el punto de que, durante varios años, comparten vivienda en el 221b de Baker Street.


Las extraordinarias dotes deductivas de Holmes le proporcionan fama internacional y a él se dirigen personas de toda Europa –algunas incluso de la realeza- para contratarle cuando se encuentran en apuros.

Holmes y 'Los Irregulares de Baker Street'

Holmes y 'Los Irregulares de Baker Street'

También tiene un gran enemigo, que está a su altura: el profesor Moriarty, culpable de su muerte. En este sentido, es un tanto misógino y tan sólo halla una mujer que le haga sombra: la bella Irene Adler, quién, desde su encuentro, lo fascina y a la que, desde entonces, llamará 'la mujer'.

Asímismo, cuenta con unos inestimables colaboradores, 'Los Irregulares de Baker Street', un grupo de niños de la calle que constituyen 'sus ojos y sus oídos' en ella y a los que encarga trabajos de vigilancia y seguimiento.

Indudablemente, las aventuras de Holmes son excelentes obras literarias y, como tal, ricas en elementos y matices. Por ello, no es de extrañar que, partiendo de éstas, se pueda crear otra serie de narraciones adoptando como protagonistas a algunos de sus personajes secundarios.

Y esto es lo que han hecho Michael Citrin y Tracy Mack en su colección 'Los Irregulares de Baker Street' que ahora edita Everest. En este matrimonio se conjugan una relevante escritora y editora de libros juveniles y un abogado apasionado por Holmes, que ya a los doce años había leído todas sus novelas. Según sus propias palabras, 'se dieron cuenta de que no había una serie novelística de misterio al estilo tradicional para jóvenes' y se pusieron manos a la obra, adoptando para ello a LosIrregulares como protagonistas.

Retrato de Sherlock Holmes

Retrato de Sherlock Holmes

Estos jóvenes ayudantes de Holmes aparecieron ya en la primera narración del detective, 'Estudio en escarlata', aunque luego no se prodigaron en exceso. Son doce muchachos, casi todos ellos huérfanos, que conviven en una casa abandonada, ayudándose a sobrevivir en el difícil Londres de la época victoriana, cuando la Revolución industrial generaba bolsas de marginación.

Su cabecilla es Wiggins, el que más tiempo ha vivido en la calle, en la que a veces canta para sacar algunas monedas. Cuenta con la estrecha colaboración de Ozzie, un chico flaco y enfermizo cuyo sueño es encontrar a su padre y que destaca por su despierta inteligencia y buena capacidad deductiva. De hecho, es con quién Holmes parece entenderse mejor. Y, junto a ellos, Rohan, un 'gigante amable' de origen hindú; Elliot, al que llaman 'puntada' debido a una cicatriz en la mejilla que, según él, se produjo peleando contra seis matones; la gitanilla Pilar, de origen español y cuya madre se dedica a predecir el futuro; Alfie, el benjamín del grupo, con grandes orejas y un habla muy peculiar, al que en esta novela acompaña 'Rey Enrique', un enorme perro aullador; y, en fin, Simpson, Fletcher, Barnaby, Pete y Shem.

De momento, Editorial Everest ha publicado dos obras de la serie: 'La caída de los increíbles Zalinda', en la que los muchachos se enfrentan a un asesinato encubierto tras un accidente, y ahora 'El misterio del espíritu invocado'.

En este caso, una rica anciana muere durante una sesión de espiritismo a la que la ha acompañado su sobrina Elsa. La joven, que sospecha algo turbio tras el suceso, encarga a Holmes averiguar lo que ha sucedido y éste envía a Los Irregulares a vigilar la mansión donde se produjo el hecho. Los muchachos vivirán no pocos apuros atravesando pasadizos secretos y huyendo de unos fieros perros en una aventura tras la que se oculta una jugosa herencia y que deparará al lector más de una sorpresa.

Placa señalando el número 221b de Baker Street, domicilio de Holmes y Watson

Placa señalando el número 221b de Baker Street, domicilio de Holmes y Watson

La novela está bien escrita y respeta escrupulosamente el marco ambiental y los rasgos característicos de los relatos holmesianos creados por Conan Doyle. Es un relato ameno cuya intriga atrapará, sin duda, al lector novel. Y, además, se trata de literatura juvenil de calidad.

Por si todo ello fuera poco, la Editorial Everest ha preparado una página web sobre esta colección (www.losirregulares.com/), en la que, además de datos sobre las novelas y los personajes, los lectores podrán participar en la resolución de un caso, 'El misterio de la mansión encantada', y entrar en el sorteo de importantes premios, como una Nintendo DSi o varios libros de la colección 'Zona límite'. Y, por último, quién sea capaz de hallar la frase oculta en la novela, recibirá un pack de ilustraciones de 'Los Irregulares de Baker Street'.

Fotos: Conan Doyle: Matanya en Wikimedia | Holmes y Los Irregulares: tomada de la web de la Editorial Everest | Holmes: Syrcro en Wikimedia | Placa de 221b de Baker Street: Lobo de Hokkaido en Wikimedia