Deshonrada, un relato estremecedor sobre la justicia en Pakistán

Una muer inocente condenada a ser violada por cuatro hombres mientras otros tantos cientos contemplan la escena riendose. Esa fue la justicia que se palicó a Mukhtar Mai, una joven paquistaní de 28 años que en 2002 saltó a las páginas de los periódicos al revelarse contra ese castigo y denunciar a sus violadores. Una historia que recoge en este libro publicado por al editorial Aguilar.

Hoy me he decidido a escribir sobre un libro diferente, uno que no cuenta una historia agradable, que no es fácil de leer y que llama a nuestra parte más rebelde e inconformista a revelarse contra algunas de las tradiciones que aún permanecen en vigor en algunos rincones del mundo. Os hablo de ‘Deshonrada’, un libro publicado hace ya unos años por la editorial Aguilar que estremece y sobrecoge en cada página.

Conocer a la autora es saber que este libro te va a llegar muy adentro. Mukhtar Mai saltó a la fama en 2002. Entonces ella tenía solo 28 años y era solo una maestra de escuela como cualquier otra en Pakistán, sin embargo, un trágico acontecimiento hizo que su vida cambiase para siempre. Un tribunal de justicia la condenó a ser violada nada menos que por cuatro hombres como castigo por el hecho de que su hermano, de 12 años, había mantenido relaciones con una mujer de una casta superior. Es decir era condenada por algo que ni siquiera había hecho a una de las perores torturas que puede sufrir una persona. Más de 500 personas contemplaron la escena mientras se reían y la increpaban.

Portada del libro 'Deshonrada'

En su caso, cualquier otra mujer hubiera guardado silencio y acatado la condena sin quejarse, o incluso haberse suicidado ante tal deshonra. Pero Mukhtar Mai era distinta al resto. Emprendió una cruzada contra sus violadores y consiguió que el mundo entero escuchase su historia, una historia que es relatada en ‘Deshonrada’.

Su relato estremece aún más por el hecho de que Mukhtar es consciente y así lo explica a lo largo de 200 páginas, de que lo que a ella le sucedió es una práctica común en su país. Por ello escribe lo sucedido, para intentar cambiar las cosas.

Yo, Mukhtaran Bibi, perdí la conciencia de mí misma, pero nunca olvidaré las caras de aquellos brutos. Para ellos, una mujer no es más que un objeto de posesión, de honor o de venganza. Se casan con ella o la violan según su concepción del orgullo tribal. Saben que una mujer humillada así no tiene otra salida más que el suicidio. Yo no les concedo mi perdón, ni mucho menos, pero intento explicar a los extranjeros, que me acribillan a preguntas, cómo funciona la sociedad del Penjab”.

Y es que, Mukhtar Mai siempre fue consciente de que la condena se ejecutaría y de que si guardaba silencio la situación volvería a repetirse con otras mujeres. Fue violada y humillada, pero se rebeló, gritó, atrajo la atención del mundo entero y logró que los infames fueran juzgados. En las páginas de este libro relata su odisea y retrata una sociedad, unas costumbres, que nos transportan a un mundo ancestral, exótico, colorista... y cruel.