'Clavos en el corazón', de Danielle Thiery

Novela ganadora del Premio Quai des Orfèvres en 2013, su autora ha pertenecido muchos años a la policía francesa.

clavos en el corazónNo cabe duda de que ser policía ofrece un material fantástico para escribir novela negra. Quizá por ello, hay varios casos de personas que conjugan ambas profesiones. En España, por ejemplo, tenemos a Alejandro M. Gallo (León, 1962), comisario jefe de la Policía Local de Gijón y autor consagrado con novelas como 'Asesinato en el Kremlin' o 'Caballeros de la muerte'. Y algo parecido le sucede a una escritora francesa hasta ahora poco conocida en nuestro país.

Se trata de Danielle Thiery (Côte-d’Or, 1947), cuyo relato 'Clavos en el corazón', ganador del Premio Quai des Orfèvres en 2013, ha publicado La Esfera de los Libros. Es su primera novela aparecida en España pero ya tiene una amplia carrera a sus espaldas y no poco éxito allende los Pirineos.

Thiery ha trabajado treinta y ocho años en la Policía Judicial francesa, donde alcanzó el grado de Comisaria de División, siendo la primera mujer en lograrlo. Es lógico, por tanto, que en tanto tiempo de actividad policial haya visto de todo y hecho acopio de abundante material para sus relatos, parte de él seguramente tan duro que ni siquiera podrá utilizarlo, pues provocaría el rechazo del lector. Y es que el trabajo diario de quienes velan por el orden dista mucho de parecerse al idealizado que reflejan las películas. Buen ejemplo de ello es 'Clavos en el corazón'.

El comisario Revel nunca olvidará una noche de diciembre cuando un matrimonio apareció asesinado en el bar Les Furieux, que regentaban. Pero se le ha quedado grabada a fuego, sobre todo, porque esa misma noche desapareció su esposa, Marieke. Salía de sus clases de canto y nada se volvió a saber de ella. Como consecuencia de aquel hecho, su hija Léa cayó en una espiral autodestructiva.

Han pasado diez años y Revel también ha enfermado y, sobre todo, envejecido. Pero no ha dejado de investigar. No obstante, un nuevo caso viene a llamar su atención: una decadente figura del pop ha aparecido asesinada en su lujosa vivienda de Versalles. Aunque al principio no lo parezca, ambos casos guardan relación. Destaca en la obra el tratamiento que Thiery hace de los personajes, tanto del comisario como de sus colaboradores Bréton y Lazare. Se nota que la escritora ha sido policía y sabe de lo que habla porque resultan absolutamente humanos, muy reales, incluso carcomidos por el duro trabajo que desempeñan. Nos hallamos, en suma, ante una excelente novela.

Vía: La Esfera de los Libros.