Tarzán cumple cien años

Tarzán es uno de los personajes míticos de la narrativa de aventuras y acaba de cumplir cien años. Fue en 1912 cuando su creador, Edgar Rice Burroughs, publicó su primera aventura en la revista noteamericana 'All-Storie Magazine'. Desde entonces, su fama se ha difundido por el mundo entero.

Johnny Weissmuller y Maureen O'Sullivan, Tarzán y Jane

Johnny Weissmuller, el Tarzán más famoso, junto a Jane (Maureen O'Sullivan)

Entre los muchos aniversarios que la Literatura ha conmemorado en este año 2012, uno destaca por su peculiaridad: se cumplen cien años desde que apareciera publicada en 'All-Storie Magazine' la primera aventura de Tarzán, un personaje destinado a hacer enorme fortuna literaria y cinematográfica y a divertir a generaciones de muchachos del mundo entero. Hoy forma parte del imaginario colectivo como sucede con el D’Artagnan y sus tres mosqueteros de Dumas, el Robinson Crusoe de Daniel Defoe o el Sandokán de Emilio Salgari.

Su creador fue Edgar Rice Burroughs (Chicago, 1875-1950), un aventurero que luchó al lado del mítico Séptimo de Caballería contra los Apaches y comenzó a escribir tardíamente, a los treinta y seis años. Curiosamente, el primer relato que publicó no estaba protagonizado por el "Hombre mono" sino que se trataba de un texto de ciencia-ficción titulado 'Bajo las lunas de Marte'.

Sin embargo, ese mismo año -1912- apareció en la citada revista 'All-Storie Magazine' 'Tarzán de los monos', la primera historia protagonizada por nuestro héroe y transformada en libro dos años después. Tras éste, vendrían otros veintitrés volúmenes de aventuras y un sinfín de historietas publicadas en periódicos y cómics. Y, rápidamente, su salto al cine, pues la primera película basada en el personaje se rodó ya en 1918 por Scott Sidney con Elmo Lincoln como protagonista. Conocimos así la conmovedora biografía del muchacho perdido en la selva junto a sus padres y que, al morir éstos, fue criado por una camada de simios a los que Burroughs denomina "Manganis", una raza que han logrado un nivel de evolución superior a la de sus congéneres.

Ya convertido en hombre adulto y acompañado de varias mascotas fieles como el elefante Tantor, el león Numa y, sobre todo, su inseparable compañera, la mona Sheeta, vivirá numerosas aventuras que, en muchos casos reflejan los conflictos de finales del siglo XIX y principios del XX como el colonialismo y la explotación desbocada de los recursos del continente africano. Al tiempo, mantiene una ambigua relación con la cercana tribu de los Mbonga. Pero el héroe no podía estar sólo, así que se le dotó de una compañera, Jane y un hijo, Boy.

Edgar Rice Burroughs

Fotomontaje con la imagen de Edgar Rice Burroughs

Tarzán es, por otra parte, fruto de las ideas vigentes en la época. Especialmente, la tesis del "buen salvaje", que, propuesta por Rousseau en el siglo XVIII, tanta fortuna ha hecho y que defiende que el ser humano es bueno por naturaleza, siendo la sociedad y la civilización las que lo pervierten. Así mismo, en él hay mucho del llamado darwinismo social promulgado por filósofos como Herbert Spencer o Francis Galton, quiénes defienden que el desarrollo social puede ser explicado a través de las leyes biológicas de la evolución. Pero, sobre todo, el personaje alberga mucho de la tradición mítica de héroes criados por animales como Rómulo y Remo, fundadores de Roma.

En cualquier caso y al margen de disquisiciones teóricas, las novelas de Tarzán son aventura en estado puro. Burroughs no era un gran escritor y ello ayuda a su criatura, pues sus relatos son directos, con una estructura y lenguaje sencillos que contribuyen enormemente a su éxito. Millones de personas que las hemos leído podemos atestiguarlo. Y, en una época en que la Ecología moderna era desconocida, también podemos afirmar que aquellas novelas nos enseñaron a apreciar y respetar la Naturaleza. Por último y aunque nada tiene que ver con la Literatura, inevitable es recordar al actor que mejor puso rostro al "Hombre mono", el inigualable Johnny Weissmuller, quién tan profundamente conectó con su personaje que, si de éste hablamos, resulta inevitable identificarlo con aquel antiguo nadador olímpico llegado al cine por accidente. Tarzán, en suma, ha cumplido cien años con envidiable salud.

Fuente: 'El País'.

Fotos: Kndynt 2099 y Gwydion M. Williams.