Pablo Neruda: una antología de sus poemas

Pablo Neruda es uno de los más grandes poetas en castellano del siglo XX. Amigo de muchos de los componentes de la "generación del 27", como Lorca o Miguel hernández, su obra sintetiza a la perfección todas las corrientes poéticas de la literatura hispanoamericana a lo largo del citado siglo : desde unos inicios postmodernistas, pasando por el Surrealismo, la poesía política, llegó a un tono más reposado y personalísimo, excepcional.

En nuestra rica literatura existen poetas que, por sus múltiples registros y facetas, constituyen por si solos la misma historia literaria del tiempo que les tocó vivir. Uno de ellos es Pablo Neruda, el cual, además de una de las figuras excepcionales de la poesía en castellano del siglo XX, es autor cuya obra ejemplifica a la perfección los pasos dados por nuestra poesía en ese periodo.

Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, su verdadero nombre (Parral, Santiago de Chile, 1904–1973) quedó huérfano de madre al mes de nacer. Su padre, ferroviario de profesión, se mudó con él a Temuco, donde volvió a casarse. Ya en su infancia, Neruda daba muestras de una enorme sensibilidad para el paisaje. Él mismo lo cuenta en 'Confieso que he vivido': la naturaleza le provocaba “una especie de embriaguez” y es sintomática la anécdota que narra sobre las bellotas que los niños se arrojaban: “yo tenía escasa capacidad, ninguna fuerza y poca astucia. Siempre llevaba la peor parte. Mientras me entretenía observando la maravillosa bellota, verde y pulida, con su caperuza rugosa y gris (…) ya me había caído un diluvio de bellotazos en la cabeza”.


En 1926, inició su vida como diplomático, que le llevaría por diversas latitudes, entre las cuales estaría España. De 1934 a 1938, fue cónsul de Chile en Madrid. En aquella ciudad que refulgía con los talentos de un Lorca o un Miguel Hernández, Neruda no podía quedar al margen. Pronto entabló amistad con muchos de los poetas de la “generación del 27”. Éstos le guardarán siempre admiración y con ellos colaborará en diversas revistas.

Tras retornar a Chile, es elegido Senador por el Partido Comunista, que pronto es ilegalizado. Ello obligará al poeta a vivir escondido una larga temporada y a protagonizar después una rocambolesca huida a través de la cordillera. En Argentina vive como exiliado hasta que se traslada a Europa, donde se le colma de honores.

Elegido por los comunistas como candidato a la presidencia de Chile en las elecciones de 1.970, Neruda renuncia a la candidatura, mostrando su apoyo a Allende, quién, tras ganarlas, lo nombra embajador en París. De allí regresará a su patria en 1.972. Con el golpe del general Pinochet, su casa es saqueada por vándalos y sus libros quemados, pero Neruda está ingresado en un hospital, donde morirá pocos días después.

Como señalábamos anteriormente, nos encontramos ante un poeta fecundísimo, cuya trayectoria ha ido enlazando las principales tendencias de la poesía hispanoamericana de nuestro siglo. Veamos algunos ejemplos.

Antes de cumplir los veinte años, Neruda ya había publicado varios libros. De entre ellos, destacan 'Crepusculario', todavía marcado por el Modernismo, y 'Veinte poemas de amor y una canción desesperada', publicado en 1.924 y en el cual, aunque el Modernismo no ha desaparecido totalmente, ya apunta una voz propia, personal. Es éste un libro de amor juvenil, apasionado, a veces exultante, a veces amargo y escrito en un tono cálidamente humano. Su lenguaje es sencillo, aunque ornado con imágenes originales. Pocas obras poéticas han sido más leídas que ésta. Quién no recuerda los primeros versos del poema veinte : “Puedo escribir los versos más tristes esta noche./ Escribir por ejemplo : “la noche está estrellada, / y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”. / El viento de la noche gira en el cielo y canta. / Puedo escribir los versos más tristes esta noche. / Yo la quise, y a veces ella también me quiso. ….”

A éstos seguirán títulos en los que el poeta va incorporando las  novedades vanguardistas, sobre todo del Surrealismo, en el que encuentra la máxima libertad a la hora de expresar imágenes y un cauce para bucear en su alma dolorida. A este periodo pertenece 'Residencia en la Tierra', una de las más altas cimas del vanguardismo hispanoamericano. Escrito en versículos, muestra una concepción trágica del hombre, extraviado en un mundo caótico y sin sentido. A esta visión atroz, corresponde un lenguaje deslumbrante, repleto de imágenes alucinantes, de metáforas audaces y herméticas. Con este libro, Neruda ha tocado fondo en su desolación y le hubiera resultado imposible permanecer en ella, por lo que busca refugio en el compromiso político.

Este giro en su obra se produce precisamente en España, con 'Tercera residencia', que aún conserva reminiscencias surrealistas, y hallará su fruto más ambicioso con el 'Canto general', obra extensísima en la que canta – valga la redundancia – las tierras y los pueblos de Hispanoamérica y sus vicisitudes históricas, con un tono vibrante, épico. Con frecuencia desemboca en poesía de combate, por lo que su lenguaje se hace más directo, menos elaborado, y, a veces, hasta panfletario, por lo cual el nivel poético decae. Pero también abundan los poemas excepcionales, deslumbrantes de imágenes, como el titulado 'Alturas del Macchu Picchu'.

La tendencia hacia un lenguaje más sencillo se confirma en obras posteriores, como los volúmenes de las 'Odas elementales', donde canta a cosas inmediatas, como la madera , el pan o el vino, y a sensaciones simples, como la alegría o la esperanza. El tono es ya optimista, muy alejado de la desolación de 'Residencia en la Tierra'.

En sus últimos años, Neruda alternará la poesía de inspiración social y política con hermosos poemas personales de muy variada temática. A este periodo pertenecen libros como 'Extravagario', 'Cien sonetos de amor”, 'Memorial de Isla Negra', 'Fulgor y muerte de Joaquín Murieta', etc.

Lectura de los poemas | Antología de Neruda en Cervantes Virtual