Legion, de Salvador Sanz

Legion es un relato fantástico sobre el apocalipsis. En la ciudad de Buenos Aires se abrió, mediante el efecto del arte, una especie de portal por el cual entraron a la Tierra unos seres terribles que masacrarán a toda la humanidad: La Legión

El Apocalipsis, el día del juicio final, es una de las temáticas más utilizadas por la historieta, el cine y la literatura de ciencia ficción y fantasía. Autores varios dedicaron sus obras a esto, un final, donde la humanidad se termine de hundir a si misma.

Existen dos Apocalipsis diferentes. Por un lado está el final donde la tecnología y el hombre en general hicieron estragos en el mundo y se terminan destruyendo, sea mediante guerras, o mediante la misma naturaleza que se revela en contra del ser humano que la viene destruyendo.

Por otro lado está la versión más bíblica, donde Dios termina el ciclo del ser humano. Obviamente, no todos los escritores creen en la existencia de Dios, por lo tanto muchas veces los que aparecen en la Tierra para terminar el auge del hombre son seres diferentes, venidos de otros planetas, u otros planos.

Este es el caso de Legión, una historieta de Salvador Sanz, un genial dibujante y guionista argentino. Su novela gráfica fue publicada por editorial Ivrea, en Argentina y en España. Sanz había publicado en la revista de historietas Catzole! con anterioridad, donde había publicado a lo largo de los años su historieta Desfigurado, que hace recordar en muchas cosas a la película Matrix, lo genial es que fue publicada antes del estreno de la película.

Dentro del mundo del comic, Sanz también está, hoy en día, publicando una novela gráfica llamada Nocturno en la revista Fierro, que tiene el mismo estilo que las revistas de historietas europeas del estilo de la Metal Hurlant y la Cimoc. Nocturno, que aún no está terminada, trata sobre un hechicero llamado Ciempiés que hechiza a varias personas en un espectáculo, ellos luego sufren ciertas metamorfosis, transformándose en una especie de pájaros gigantes.

El secreto para realizar este tipo de relatos fantásticos es que el hecho, sea maravilloso o de horror, debe surgir en una realidad cotidiana. Por eso, siempre que leo las historietas, tengo la necesidad de compararlo con las de Oesterheld. El Eternauta cuenta la historia de una invasión extraterrestre en Buenos Aires, y hay una exacerbación de la cotidianidad de la ciudad. Incluso, el relato comienza cuando el Eternauta, un personaje extraño se materializa en el estudio de Oesterheld y le cuenta la historia.

Legión comienza con una noticia en la televisión: la joven pintora Azul Cobalto ha realizado un descubrimiento que de la noche a la mañana la ha catapultado a la fama: ha creado un nuevo color: el ultramar. La escena del noticiero es vista por Félix, un joven músico de rock, y su madre. Extrañados miran la pantalla y discuten si se trata de un celeste, un violeta cálido o un amarillo frío. Félix le dice a la madre que así lo ven porque está en la tele, y se quedan pensando qué vería un daltónico allí.

Luego, en la muestra de la obra, vemos que el cuadro que Azul Cobalto había pintado muestra una especie de estructura en forma de torre. Allí conoce a Alicia Parodi, una escultora que viene a felicitarla por la pintura y le comenta algo extraño: ella misma había hecho una escultura con la misma estructura, aunque nunca se habían conocido ni habían visto ninguna la obra de la otra.

Félix se tenía que juntar en la casa de unos amigos a ensayar las canciones de la banda. Pero no están sus amigos, entonces comienza a tocar solo. Félix comienza a tocar y sigue tocando. En un momento uno de sus amigos abre la puerta y lo frena desesperadamente, para decirle que lo anduvieron buscando desde el día anterior. Félix había estado toda la noche tocando, sin darse cuenta. Su amigo abre la ventana para mostrarle lo que está pasando afuera. El cielo está Negro, y las manos de Félix sangran de tanto tocar.

Azul, en su casa ve en el noticiero que sobre la ciudad de Mar del Plata, en la costa de la provincia de Buenos Aires, hay una enorme nube con forma de cara, absolutamente negra. Pero lo más increíble todavía no sucedió: del cielo comienza a llover Sangre.

Así es como comienza todo. Nadie sabe lo que está pasando, la gente está corriendo por las calles, para terminar muriendo, aunque nadie sabe qué es lo que está matándolos a todos. Otro joven sale de su edificio utilizando las escaleras, porque no hay electricidad para usar el ascenso, y ve que en la puerta hay unas enormes bolsas llenas de cráneos humanos cercenados. En otras bolsas hay piernas, en otras, brazos. Y por las calles pasan unas orugas gigantescas con unos altos jinetes, arrastrando las bolsas, como si se tratara del camión basurero.

El caos comienza, la gente corre, la policía ataca todo lo que ve, sin saber quiénes son los extraños invasores, hasta que se los presenta: son unos altos seres con el cuerpo cubierto con armaduras hechas con huesos humanos, lenguas, cueros de gatos y cabezas de perros, están armados con hachas y mazos, y montan en unos caballos monstruosos, con cuernos enormes.

4 de los sobrevivientes a la masacre se refugian en un tanque de agua hasta el amanecer. Cuando salen, ven que en la ciudad está creciendo un enorme edificio: el mismo del cuadro de Azul.

Los cuatro chicos, entre ellos Azul y Félix, logran escapar de muchas amenazas. Uno muere a manos de uno de estos seres. Pero finalmente son apresados y terminan en la torre, donde Azul es coronada con una corona hecha con sus propios brazos, y brotan de sus ojos lágrimas de Ultramar.

La Legión actuó, y destruyó todo, y dejó a unos pocos elegidos vivos, los que abrieron el  portal para la entrada al mundo para estos seres: Félix y Azul. En la escena final, uno de estos seres le acerca una guitarra a Félix. Las últimas palabras del cómic son estas: Con el arte siempre se buscó trascender fronteras. Yo había trascendido las fronteras de la cordura,  y la legión me había oído… y querían escuchar más.