La edad de la inocencia, de Edith Wharton, un adulterio frustrado

Es curioso presenciar como dos escritores distintos presentan tantas similitudes en sus vidas y obras. Éste es el caso de Henry James y Edith Wharton: ambos adoraron Europa, tuvieron inclinaciones bisexuales y se ocuparon de la aristocracia norteamericana y su contraste con los europeos. Wharton muestra todo ello en La edad de la Inocencia, sobre un adulterio frustrado.

Resulta curioso contemplar el paralelismo vital que existe, en ocasiones, entre la vida y la obra de algunos escritores, hasta el punto de que parecen haberse puesto de acuerdo en sus trayectorias y gustos.

Foto de Edith Wharton

Edith Wharton

Uno de estos casos es el que protagonizan los norteamericanos Henry James y Edith Wharton. Ambos pertenecían a familias aristocráticas del este norteamericano, cuya vida social retrataron con ironía, los dos tenían inclinaciones bisexuales, fueron grandes viajeros y, por si todo ello fuera poco, ambos adoraron Europa y se instalaron en ella en un momento de sus vidas, el uno en Inglaterra y la otra en Francia.

Y es que, sin duda, Edith Wharton (Nueva York, 1862-1837) fue una mujer audaz y adelantada a su época. Buena muestra de ello la constituye el hecho de que, ya viviendo en Europa, durante la Primera Guerra Mundial, recorrió los frentes a bordo de una motocicleta y colaboró con la Cruz Roja. Además desarrolló un importante trabajo en pro de los desfavorecidos. Todo ello le valió la Legión de Honor de la República Francesa.

Pero Wharton fue también una gran mecenas artística desde su casa de París y protegió a todos los norteamericanos que arribaban a la ciudad, entonces principal enclave cultural del mundo. Por ella pasaron escritores de la talla de Scott Fitzgerald o Hemingway.


Como decíamos, los relatos de Edith Wharton constituyen excelentes retratos de la alta sociedad del este norteamericano. Con una evidente carga irónica, muestra sus costumbres e incide en su ignorancia y cortedad de miras.

La edad de la inocencia, publicada en 1920, es probablemente su mejor obra. Su eje argumental está constituido por un adulterio frustrado. Newland Archer está prometido a May pero se siente enormemente atraído por la prima de ésta, la condesa Olenska, recién llegada de Europa donde acaba de romper su matrimonio. A pesar de ello, se casa con su novia y le pide directamente a la aristócrata que sean amantes pero ella, aunque en principio se muestra receptiva, rechaza la idea.

Foto de la casa de Edith Wharton

The Mount, villa de Edith Wharton en Massachusetts

La acción se traslada entonces, treinta años adelante, a París para revelarnos que la condesa se marchó con objeto de no interferir, ya que May le había revelado que estaba embarazada. En la ciudad del Sena se produce la posibilidad de un reencuentro.

La obra, escrita con un estilo lineal y clásico, muestra una crítica amable de la alta sociedad norteamericana. Y, como también sucede en las obras de Henry James, se contraponen el nuevo y el viejo mundo. Todo ello, con una prosa elaborada y elegante.

Podéis leer la obra aquí.

Fotos: Edith Wharton: Korg en Wikipedia | The Mount: WBUR en Flickr