Historia de la Vida del Buscón de Francisco de Quevedo

El período barroco ha sido uno de los más productivos para el continente europeo y principalmente en España, aunque su auge se produce más que nada, durante los reinados de Felipe III y Felipe IV, prolongándose hasta el siglo XVIII. Estamos hablando, por supuesto, en cuanto a la literatura, al menos en este caso.

Pero, ¿cuáles son las características principales de este período literario? Pues bien, antes que nada debemos destacar el contraste entre el idealismo y la realidad, donde encontramos como máximo exponente de esta idea a Cervantes con su Quijote de la Mancha. Pero en cuanto a poesía, encontramos el cambio en los temas a tratar, primando por sobre todo, las ruinas y la fugacidad de la vida. En este caso, podemos ubicar al poeta al cual se le dedica este artículo, Francisco de Quevedo.

Foto: piedrasanta

Y qué mejor obra para retratarlo, no sólo a él, sino a una de sus máximas obras, como es Historia de la Vida del Buscón, donde deja en claro este concepto estético. Francisco de Quevedo y Villegas nació en Madrid el 17 de septiembre de 1580 y como curiosidad, podemos destacar que era hijo de Pedro Gómez de Quevedo, el secretario de la Princesa María, la hija del Rey Carlos V.

Francisco de Quevedo se caracteriza por su estilo de poesía, siendo partidario del conceptismo, expresándolo de varios modos, como puede ser mediante las relaciones entre elementos que al parecer, no poseen relación alguna, o simplemente por el empleo de recursos literarios del estilo de paranomasias, antítesis o equívocos, además de los rasgos típicos del barroco como la acumulación de metáforas.

En general, la poesía de Quevedo suele ser dividida según sus temáticas, y en ese sentido, las poesías de amor ocupan el máximo de sus trabajos, aunque se le ha criticado el antifeminismo en las mismas. Este hecho aparentemente importante, no le ha influido en que sea considerado el mayor poeta sobre el amor, al menos comparándolo con sus contemporáneos.

Pero entre sus obras también encontramos poesías satíricas y burlescas, poesías políticas, moralizadoras y varios romances. En cuanto a las satíricas, debemos destacar la agudeza conceptual del artista, el cual demuestra a través de cada una de ellas, la excepcionalidad de su imaginación y de su poder creativo.

La lucidez que muestra Quevedo, intelectualmente hablando, pocas veces ha sido vista en otros autores. Su afán por aprender, lo llevan a crear una poesía un tanto intelectual, pero el autor sabe como manejarse en ese ámbito, creando una cierta dualidad, que lo lleva del personaje muy estudioso, al otro hombre que se deja arrastrar por sus más bajos movimientos. En definitiva, pasa de lo satírico a lo intelectual en una gran muestra de dualismo existencial.

En su obra Historia de la Vida del Buscón, se trata justamente la historia del segoviano Don Pablos (el Buscón), el cual conjuntamente con su padre el barbero, poseían una reputación que dejaba bastante que desear para lo que representaba el honor en esa época. Tildados de mitad brujos y mitad ladrones, el muchacho intentará, en cierta medida, regenerar su vida.

Para ello decide estudiar con Diego Coronel, desenlazando este acontecimiento en una serie de sátiras al mejor estilo de Quevedo, sumergiéndose el personaje cada vez más en la completa picardía hasta llegar incluso al infortunio.

Este es un rasgo bien característico del movimiento barroco en la literatura, la sátira de lo más despiadada, pero Quevedo le agrega ese toque de ingenio que pocos poseen, sometiendo a la realidad a una cruel deformación que resultará una genial producción de este célebre poeta del Siglo de Oro español.

Retrato de Quevedo por Juan van der Hamen. Foto: el pais

De eso se trata la obra, la vida de Don Pablos, el que intenta escalar de posición social pero se encuentra rodeado de picardías que le impiden lograr su cometido, con situaciones realmente impredecibles y a su vez, geniales, creadas en su totalidad por Quevedo que deja muy en claro, por qué es uno de los más grandes poetas de la historia de España.

La Historia de la Vida del Buscón, cumple en gran medida lo que significa el movimiento barroco, pero el autor se encarga de ese toque especial de sutileza y audacia, generadas desde lo más profundo de su pensamiento, jugando al mismo tiempo con las antítesis.

Esto se define en el ambiente de los expertos, como un estilo "quevedesco", cuya definición sublime fue otorgada por Juan Ruiz Peña: " lo quevedesco no es captar la realidad, sino contraponer el deseo realista del mundo a la huída ascética de lo mundano. Pero estos dos valores estéticos están tan conjugados e interferidos que sucesivamente engendran sus dos mundos opuestos: anhelo de la altura como huída de la realidad cotidiana: vuelta a la realidad como desengaño del orbe ideal".

En definitiva, todos quienes deseen pasar un rato muy entretenido e intelectual al mismo tiempo, deben leer La Historia de la Vida del Buscón, como, de ser posible, otras obras de Francisco de Quevedo (les recomiendo también la obra "A un Hombre de Gran Nariz", un soneto magnífico), para así adentrarse un poco más en el Siglo de Oro español, y al mismo tiempo, para poder comprender el estilo barroco en mayor profundidad.

Francisco de Quevedo, uno de los máximos exponentes de la literatura española de todos los tiempos, nos fascina con sus sátiras y picardías, demostrando que su ingenio, lejos de agotarse, producía temas imaginarios a gran escala, muchos de ellos luego plasmados en papel y convertidos por las generaciones futuras en imprescindibles en una buena biblioteca, como casi todos los escritores del denominado Siglo de Oro español, los cuales han jugado un papel fundamental en la literatura, no sólo local, sino a nivel mundial.