El oscuro final del novelista Ambrose Bierce

Probablemente, nada haya mejor para incrementar la leyenda de un novelista de terror que desaparecer sin dejar rastro. Esto le ocurrió a Ambrose Bierce, excelente narrador a quién Lovecraft debe mucho y que, tras granjearse no pocos enemigos ejerciendo el periodismo, un buen día, desapareció camino del México revolucionario. En el se basó Carlos Fuentes para su relato Gringo viejo.

Probablemente, lo más ventajoso que le puede suceder a un escritor de relatos de terror para incrementar su leyenda sea desaparecer sin dejar rastro. Ello generará, inmediatamente, una serie de hipótesis y conjeturas –muchas de ellas descabelladas- que lo elevarán a la categoría de mito para muchos.

Foto de un libro de Bierce

Portada de un libro de relatos de Ambrose Bierce

Algo de esto le ocurrió a Ambrose Bierce, excepcional cuentista que un buen día desapareció sin que se haya sabido jamás qué fue de él. Nacido en el condado de Meigs, Ohio, en 1842, en el seno de una familia calvinista que bautizó a todos sus hijos con nombres que comenzaban por la letra 'a' –y fueron trece- y que, a través de una buena biblioteca, les inculcó el gusto por la lectura, Bierce Guerra Civil desempeñó varios trabajos antes de alistarse como soldado en el bando unionista. Durante la , participó en diversas batallas, algunas de las cuales le inspiraron relatos. Así ocurre, por ejemplo con Chickamauga cuyo cuento homónimo constituye una estremecedora narración a través de los ojos de un niño.

Terminada la guerra, ejerce como requisador de algodón, pero, harto de la corrupción de los políticos, renuncia. Poco después, requerido por el general Hazen, participa en una expedición a los territorios Sioux y es ascendido a mayor.

Más adelante, se instala en San Francisco, con la intención de dedicarse al periodismo y la literatura. Tras trabajar en diversos medios, es nombrado redactor del Town Crier, desde cuyas páginas fustigará a todos los estamentos. Tan temido era que se le bautizó como 'el hombre más perverso de San Francisco' y se convirtió en árbitro de la sociedad. Su humor caústico y mordaz traslucía escasa fe en el ser humano.


Tras una estancia de tres años en Londres, en compañía de su esposa –se había casado en 1871-, regresó a San Francisco, retomando sus actividades anteriores, esta vez en el periódico del temido William Randolph Hearts, San Francisco Examiner.

Foto de la casa de Bierce

Casa en que vivió Ambrose Bierce

Sumido en una profunda depresión por la muerte de sus padres y de algunos de sus hijos, un buen día parte para recorrer los campos de batalla de la Guerra Civil. Desde allí, planea pasar a México, entonces en plena revolución.

En una carta enviada a su familia, decía que sería una muy buena forma de salir de esta vida acabar fusilado en una pared mexicana. Desde entonces, nada más se supo de él. Algunas enciclopedias conjeturan con que su deseo pudo cumplirse y que fue asesinado en el sitio de Ojinaga.

Basándose en estos hechos, el novelista Carlos Fuentes escribió Gringo viejo, que sería llevada al cine magistralmente interpretada por Gregory Peck.

Podéis leer una biografía del escritor aquí.

Fotos: Portada: Cargada de libros en Flickr | Casa de Bierce: Basykes en Flickr