Blaise Pascal, el hombre que sabia de casi todo

Es admirable como en el pasado existían personas con conocimientos enciclopédicos, que eran capaces de construir un edificio o proponer teoremas de física. Es proverbial el caso de Leonardo da Vinci, pero hubo otros, como el francés Blaise Pascal, quién, tras su conversión al Cristianismo, escribió sus Pensamientos, ensayo filosófico-teológico.

Es admirable cómo, en tiempos pasados, existían personas con un saber casi enciclopédico. Eran capaces tanto de crear un teorema matemático como de realizar los planos de un edificio o escribir con una excelente prosa literaria. Es paradigmático el caso de Leonardo da Vinci. Pero no fue el único.

Foto de un retrato de Pascal

Blaise Pascal

Otro de estos personajes fue el francés Blaise Pascal (Clermont-Ferrand, 1623-1662). Nacido en el seno de una familia de la pequeña nobleza, su padre era aficionado a las matemáticas y ello hizo que el futuro científico también tomase gusto por ellas, hasta el punto de que, con tan sólo once años, escribió un tratado sobre los sonidos y, con quince, dominaba la trigonometría y se le permitía acudir a escuchar a los científicos de la época, como Descartes o Roberval.

No conforme con ello, unos años después y con motivo de ayudar a su padre en su trabajo como encargado de impuestos en Ruan, creo la primera calculadora de la historia, conocida coloquialmente como 'Pascalina' y que era capaz de sumar y restar mecánicamente.

Seria muy largo enumerar todas sus aportaciones a la teoría de la probabilidad matemática, a la física, a la filosofía y otras disciplinas. El hecho es que, hacia 1646, toda su familia se convirtió al Jansenismo y, con su entrada en la fe, abandono sus experimentos científicos para dedicarse a cuestiones filosóficas y teológicas.


Es en estos momentos cuando escribe una de sus obras más importantes: los Pensamientos, una obra apologética del Cristianismo que dejó inconclusa y que pretendía ser una defensa coherente de la fe cristiana a través de la ciencia y la filosofía. Fue recopilada y organizada por sus compañeros jansenistas de Port-Royal y publicada en 1670.

Foto de Clermont-Ferrand

Clermont-Ferrand, cuna de Pascal

La estrategia de la obra de Pascal se basa en la contraposición de paradojas filosóficas mediante las que trata de llegar a una conclusión denominada 'apuesta de Pascal', un compendio de argumentos sobre la existencia de Dios. Y, con el tiempo, fue considerada un clásico de la literatura religiosa. En cuanto a su estilo, revela un excelente prosista, de amplia elocuencia y de corrección casi perfecta, que podríamos calificar, tratándose de Pascal, como exacta.

Sin duda, fue Pascal un superdotado cuyas contribuciones al campo de la física y de las matemáticas fueron aprovechadas incluso por los informáticos que crearon los ordenadores, quienes han reconocido su deuda con él.

Podéis leer el tomo I de la obra aquí y el tomo II aquí.

Fotos: Pascal: Phrood en Wikimedia | Clermont-Ferrand: Iris Chase en Flickr