Tarántula de Bob Dylan

Bob Dylan no sólo escribe canciones. Tarántula es un ejemplo de ello. Este gran poema, escrito en los años 60, mientras su carrera artística llegaba a su máximo esplendor, es una declaración de admiración hacia los escritores de la Generación beat, como Allen Ginsberg, con el que tuvo una relación especial de fascinación mutua. Tarántula muchas veces es un texto demasiado complejo, pero de una belleza y una profundidad incalculable.

Bob Dylan

Muchos conocemos sus canciones –personalmente, me declaro admirador incondicional de su trabajo, tanto en los años 50, como en los 60, en los 70 o en los 80–, pero muy pocos conocen sus obras escritas. Artista polifacético donde los haya, Bob Dylan (Minnesota, 1941) es uno de los grandes iconos de los siglos XX y XXI, cuya obra supuso un antes y un después en las músicas pop, rock y folk. Algunos de sus discos son emblemas de la década en la que fueron compuestos y algunas de sus canciones, como Blowing in the wind o Stuck inside of mobile with the Memphis blues again, son símbolos indiscutibles para la sociedad norteamericana. Tarántula, en cambio, nos muestra su faceta menos conocida.

La obra fue escrita en 1966, año en el que sacó, quizás, su disco cumbre, Blonde on Blonde, y en el que encontramos joyas como Just like a woman. Sin embargo, el libro no se pudo publicar hasta cinco años después, debido a un accidente de moto que tuvo el artista. El nacimiento de Tarántula fue bastante complejo. En alguna ocasión Dylan afirmó ante la prensa que también escribía otras cosas a parte de canciones, algo que en realidad no hacía. Ante la expectación que generaron aquellas declaraciones, al músico no le quedó otra opción que escribir un libro. Lo primero que escribió fue tan horroroso que no dejó que saliera a la luz. Fue entonces cuando se puso, entre concierto y concierto, a escribir Tarántula.


Este gran poema está escrito como si fuera una gran canción. Su estilo experimental se acerca mucho a los escritos por la Generación beat, representada por Jack Kerouac, William S. Burroughs o Allen Ginsberg. Precisamente, con este último tuvo una especial relación artística. Tarántula desprende psicodelia por los cuatro costados y es uno de los mejores ejemplos de escritura automática de los años 60. En ella podemos encontrar frases tan poco comprensibles como “Lulu el Herrero padece un ataque de corazón en el nacimiento de un ángel negro & john brown, Luke el snob & Achilles todos tratando de alcanzar el platillo volado,r”. Esto, junto a la ausencia por completo de puntos y una utilización un tanto peculiar de los signos de puntuación, hacen que este inmenso poema sea bastante complejo de leer. Aunque en realidad, poco hay que comprender. Bob Dylan nos ofrece sumergirnos en su escritura, en su mente, sin preguntarnos el porqué de las cosas, solamente con la finalidad de impregnarnos de su magma literario.

Foto: F. Antolín Hernández en Flickr