'Nosotros los mercados', de Daniel Lacalle

Un libro que a buen seguro será polémico por la defensa que hace de esos entes abstractos llamados mercados, presentes en nuestra vida diaria desde el inicio de la crisis económica.

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Desde que comenzó la crisis económica, los políticos han encontrado un enemigo perfecto con el que justificar todos los recortes que nos aplican: los mercados, que aprovechan la situación para especular a costa de nuestra escasez y llevarse el poco dinero que nos queda. Sin embargo, nos dicen, son fundamentales para financiarnos y debemos recurrir forzosamente a ellos.

Para intentar arrojar un poco de luz sobre qué son realmente estos entes abstractos y, de paso, realizar una defensa de ellos, ha escrito Daniel Lacalle, analista financiero y gestor de fondos de inversión, 'Nosotros los mercados: qué son, cómo funcionan y por qué resultan imprescindibles', una obra que ahora publica Ediciones Deusto.

Dada la pésima opinión que los ciudadanos tenemos de los mercados, será sin duda un libro polémico, pues en él se arrojan perlas como ésta: "La dictadura del mercado es un invento de países y entidades que han abusado del crédito fácil y barato y de la época de bonanza, y ahora quieren que siga la fiesta sin pagar más ni cambiar nada". Y es que la tesis principal de la obra es que "los mercados no atacan, se defienden", además de representar "un papel esencial en la economía actual, ya que contribuyen al comercio mundial y a la globalización". Para defender sus ideas, Lacalle muestra significativos ejemplos de cómo se intenta manipular a la opinión pública en contra de los especuladores.

Así, señala: "Cuando la bolsa subía, era por los "inversores", cuando la bolsa baja, es por los "especuladores". Si una empresa se endeuda veinte veces su capital para comprar un porcentaje en otra, "invierte", pero si usted compra una acción y luego la vende, "especula". Y es que en algo, al menos, sí tiene razón Lacalle: en que los políticos (y los medios de comunicación que les siguen el juego) han encontrado en los mercados el ente abstracto perfecto para ser culpado de todos los males que nos aquejan y así liberarse de sus responsabilidades.

Porque no debemos olvidar que quiénes tienen la obligación de regular los mercados financieros son ellos. Y si esos perversos organismos pueden operar a su capricho es por la incapacidad de tantos políticos como tenemos (en España y en cualquier otro país, en la Unión Europea, etc) para ponerles coto legal. Puede estarse o no de acuerdo con Lacalle pero, en cualquier caso, la lectura de este libro nos permitirá tener una visión más amplia y justa de los males que nos aquejan.

Fuente: 'El Confidencial'.

Foto: Iberia Airlines.