Los poetas malditos, antología simbolista de Paul Verlaine

El Simbolismo es uno de los movimientos poéticos más importantes de la lírica contemporánea. Heredero de Baudelaire y capitaneado por Mallarmé y Paul Verlaine, precisamente 'Los poetas malditos' constituye una magistral antología realizada por éste último sobre sus compañeros de escuela.

La sombra de Charles Baudelaire es muy alargada en la lírica francesa. Todos los poetas que surgen tras él le deben mucho aunque militen en escuelas distintas. De hecho, tanto los parnasianos, con Théophile Gautier y Leconte de Lisle a la cabeza, como los simbolistas de Verlaine y Stéphane Mallarmé beben de sus enseñanzas y toman muchos de sus recursos técnicos.

Por otra parte, todo movimiento lírico que se precie debe tener su antólogo y, si hablamos de una escuela tan importante como el citado Simbolismo, ello se hace imprescindible. Y quién mejor para desempeñar ese papel que uno de sus integrantes -más aún, el príncipe de todos ellos- Paul Verlaine, no sólo faro y guía de esa escuela, sino también modelo de muchos poetas posteriores.

Foto de Metz

Una vista de Metz, ciudad natal de Paul Verlaine

Hombre contradictorio al que ensombrece una atroz miseria moral –llegó a estar en la cárcel por golpear a su madre- en parte sobrevenida por sus brutales excesos con la absenta y las drogas, Paul Verlaine (Metz, 1844-1896) encarna uno de los tópicos con que suele describirse al poeta: el del hombre perdido en un mundo que no comprende y, por tanto, en el que no encaja. Esa inadaptación se observa en todas sus colecciones de versos, desde 'Romanzas sin palabras' hasta 'Invectivas', que traslucen su naufragio en la inhumana urbe moderna.

En lo que respecta a la forma, Verlaine es considerado un renovador de la lírica contemporánea. Capaz de experimentar con el valor simbólico de las palabras y la musicalidad del verso, su influencia se extiende a grandes autores posteriores como Rubén Darío o Pablo Neruda, cuya creación no puede explicarse sin su magisterio.

Todo ello convierte a Verlaine en la persona idónea para escribir 'Los poetas malditos', excepcional antología biográfico-crítica de la obra de sus compañeros simbolistas. Aunque en ella no se encuentran todos, si están los más importantes: Corbière, Rimbaud –de tan funestas consecuencias para el propio Verlaine-, Mallarmé, Marceline Desbordes-Valmore, Villiers de l’Isle Adam y un "pobre Lelian" que no es otro que él mismo (Lelian es un anagrama de Verlaine).

Además de una magistral antología, se trata de un libro muy ameno, pues nos narra peripecias y anécdotas de la vida de todos ellos que él conocía muy bien por tratarse de sus amigos y que, en otro caso, permanecerían ignorados. Y, por si ello fuera poco, la agudeza de Verlaine para analizar el oficio poético y el valor de las composiciones es, por razones obvias, excepcional.

Podéis leer la obra aquí.

Fuente: Biografías y Vidas.

Foto: Cspannagel.