Imperio de las masas, la preocupación regeneracionista de Ortega y Gasset

José Ortega y Gasset es el principal filósofo español del siglo XX. Y, como los noventayochistas, mostró su preocupación por el porvenir de España. En Imperio de las masas reflexiona acerca de los modos de gobierno de los pueblos.

Las historias de la literatura española siempre han distinguido entre las inquietudes patrióticas y castizas de la Generación del Noventa y ocho y el carácter europeísta y más bien intelectualizante de su sucesora, la de 1914.

Pero, si bien la primera parte de la afirmación es cierta, la segunda no lo es tanto. Indiscutiblemente, figuras como Unamuno, Pío Baroja o Azorín, intelectuales surgidos al calor del Desastre del noventa y ocho, muestran en sus obras una preocupación por los males que aquejan a España y, desde una perspectiva regeneracionista, tratan de aportar soluciones.

Foto de Marburgo

Una vista de Marburgo, en cuya universidad Ortega completó su formación

Sin embargo, con la aparición de la generación siguiente, la preocupación patriótica no disminuye. Personalidades como Marañón, Pérez de Ayala, Madariaga o Eugenio D’Ors también reflejan en innumerables escritos esta inquietud. Lo que ocurre, en todo caso, es que las soluciones que intentan aportar son diferentes.

En efecto, si los primeros proponían una visión castiza y pesimista de los males del país, los segundos defenderán con mayor optimismo un planteamiento europeísta, que propugnaba la necesidad de abrirse a Europa e imitarla para modernizar España y todo ello desde posiciones más liberales y democráticas.


En este sentido, uno de los más activos entre ellos fue José Ortega y Gasset (Madrid, 1883-1955), indiscutiblemente el más importante filósofo español del siglo XX. Hijo del escritor Ortega Munilla, se formó en la riquísima escuela filosófica alemana –fue alumno de las universidades de Leipzig, Berlín y Marburgo-, algo que entonces estaba al alcance de muy pocos.

Por ello, desde su cátedra de la Universidad de Madrid, se convirtió en faro y guía de los intelectuales de su generación y fundó revistas de importancia capital, que difundieron la obra de autores noveles entonces, como algunos poetas de la Generación de 1927. Las más importantes de ellas fueron la Revista de España y, sobre todo, la Revista de Occidente.

En el terreno político, una de las obsesiones de Ortega fue la estructuración de la sociedad y el control de las masas por la minoría más capaz. Precisamente, La rebelión de las masas se titula una de sus obras más conocidas.

Foto de un cuadro de Velázquez

Ortega fue un gran estudioso de Velázquez. En la foto, la Venus del espejo, del gran pintor

También trató este asunto en una serie de artículos publicados en el diario El Sol a lo largo del año 1922, entre los que se encuentra Imperio de las masas. En este escrito critica Ortega, con una posición elitista, el carácter destructivo de la corriente general de opinión –dicho de otro modo, de las ideas de las masas-, que, de no ser encauzada, alienta la aparición de autoritarismos.

Para él, la sociedad debe estar regida por los más capaces, por una minoría intelectual que sepa erigirse en guía del pueblo y éste, a su vez, debe someterse a sus opiniones y actos. Pero, al referirse a esta minoría, no alude a los políticos, a quiénes tacha de corruptos, sino a las personas más inteligentes y preparadas de esa sociedad.

Se trata, en suma, de un texto polémico en el que brilla la excelente calidad literaria de Ortega, que, a diferencia de otros filósofos, era un muy buen escritor.

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Fuente: Infoamérica.

Fotos: Marburgo: Allie_Caulfield en Flickr | Venus del espejo: Arteademuz en Arte y Fotografía.