'¿Ateos o creyentes?', de Michel Onfray y Gianni Vattimo

Gianni Vattimo, Michel Onfray y Paolo Flores d'Arcais se reunieron de forma informal para entablar una conversación sobre religión, filosofía y ciencia. El resultado es inmejorable.

¿Ateos o creyentes?

¿Ateos o creyentes?

Encontrar este libro en las mesas de las librerías por las que uno suele ir es una sorpresa por un lado y una satisfacción por el otro. El tema de la religión se ha debatido hasta la saciedad y probablemente se seguirá debatiendo una vez que ya no estemos. A todos nos viene a la mente a la cabeza el ahora recurrente tema de los autobuses ateos, con su contrarréplica por parte de los creyentes.

'¿Ateos o creyentes? Conversaciones sobre filosofía, política, ética y ciencia' es todo lo que su largo subtítulo promete y bastante más. En apenas 150 páginas nos encontramos con las más variadas opciones religiosas (o ateas en cada caso) de la mano de tres influyentes pensadores de la actualidad: Gianni Vattimo defendiendo sus creencias (o, para ser más exactos, su "cristianismo nietzscheano"), Michel Onfray haciendo gala de su "hedonismo ateo" y Paolo Flores d'Arcais defendiendo el empirismo naturalista-existencial.

Tengo que confesar que hasta la publicación no tenía noticia de la existencia del tal Flores d'Arcais, pero como el libro comienza con su intervención yo también comenzaré con él. La irrupción es brillante: en apenas unas líneas desmonta toda opción de creencia religiosa al afirmar tajantemente que ya tenemos las respuesta a las preguntas a las que suelen dar cobijo las religiones, la famosa trinidad (atea, por supuesto) formada por el quienes somos, de dónde venimos y a dónde vamos.


Onfray por su lado coincide en muchos aspectos con Flores d'Arcais, como era de suponer, aunque sabe argumentar perfectamente su punto de vista que en ocasiones difiere y nunca está exento de polémica. Vattimo, que parecería en un primer momento estar en desventaja (al menos en cuanto al cómputo numérico se refiere) no cede ni un ápice en su terreno, si bien reconoce muchas de las teorías de sus compañeros ateos sin por ello dejar de defender su postura con vehemencia.

Sin embargo, es Vattimo quien menos argumentos parece tener cuando se permite hablar del "Altísimo" con convicción (religiosa, claro), y aún así, se muestra tolerante con las creencias (o en este caso, no creencias de los demás) mientras que Flores d'Arcais arremete duramente contra la religión y Onfray se desmarca un poco de esa discusión para permanecer en un terreno intermedio pero nunca fuera de juego.

Un brillante y apasionante encuentro entre tres personajes con mucho que decir y en circunstancias en las que tenían poco que callar. Se lee con gran soltura y se termina rápido: uno se queda con ganas de más batalla dialéctica de este gran calibre.