'Hard Boiled'

La literatura ha ofrecido metáforas de la sociedad más realistas que muchas de las crónicas sociales que a menudo nos tenemos que tragar a las noticias de la mañana. La percepción que uno tenga del mundo y de la realidad vendrá, en parte, determinada por una educación, vivencias, circunstancias. Por tanto, la condición cultural, social y económica pondrá la lente para ver. También hay quien va más allá y no se conforma con las opiniones cómodas, e intenta ofrecer una mirada crítica. Un ejemplo, es Frank Miller. El autor de 'Sin City' y '300' ofrece una visión de la sociedad devastadora a través de 'Hard boiled'. Considerado el cómic más sanguinario y violento en su momento, a través de unas viñetas que desbordan por excesivas a todos los niveles, ofrece el retrato de una sociedad que ha terminado por convertirse en una jungla de asfalto, coches, sangre e hígado.

Un retrato oscuro y violento de una sociedad dominada por las máquinas

El cómic, al igual que 'Give me Liberty', supuso el alejamiento de Frank Miller de las grandes editoriales. Hard boiled fue publicado a través de Dark Horse Comics en 1990, en forma de mini-serie (fue el primer lanzamiento de la editora), y fue reeditado por Norma Editorial en 2008. Junto con el desconocido por aquellos años Geof Darrow, Miller no se cortó a la hora de plasmar toda la violencia explícita que le venía en gana. En un marco social desmesuradamente violento, Frank Miller, en una versión nihilista de la obra de Philip K. Dick '¿Sueñan los androides con Ovejas eléctricas?' con detalles de 'A Scanner Darkly', ofrece un retrato de una sociedad a la que el adjetivo apocalíptico se le queda pequeño. Un mundo gobernado por las máquinas, por culpa de una Corporación que quiere controlar la humanidad, o mejor dicho, lo que queda de ella.

El protagonista es Nixon, un corredor de seguros, su vida es tan previsible como monótona, circunstancia que agradece. Vive en una casa en las afueras de la ciudad, en una localización donde las casas y las personas se repiten, una tras otra. Tiene una doble vida de la que no es consciente: como caza-recompensas de La Corporación que lo creó para combatir a rebeldes y todo aquello que no acepte las normas. La sociedad está en manos de la tecnología, de las armas y de la falta de ideas y valores.

Dibujado de forma excesiva, narrado con una visceralidad a prueba de bombas, Frank Miller estrenó la independencia creativa con una historia donde no da tregua ni al lector ni a la humanidad. Un mundo vacío, totalmente perdido, con las calles desbordados de gente extrema, crímenes, accidentes, donde la ley del más fuerte impera de forma absoluta y dictatorial.