'Los bravos', de Jesús Fernández Santos

Una de las novelas inaugurales del Realismo social, retrata, con técnica cinematográfica, la dura vida en un pequeño pueblo de León.

los bravos

La crítica literaria acostumbra a juzgar duramente a la narrativa del Realismo social, aquella corriente que se desarrolló en España a mediados de los años cincuenta del siglo XX. Eran novelas de protagonista colectivo que mostraban una visión crítica de la sociedad pero sus analistas les achacan demasiado contenido político y, en suma, un profundo maniqueísmo que iba en menoscabo de la calidad literaria.

No obstante, como en cualquier época literaria, hubo de todo y, en este caso, algunos escritores y obras estimables: Ignacio Aldecoa con 'El fulgor y la sangre' o 'Gran Sol', Alfonso Grosso con 'La zanja', Caballero Bonald con 'Dos días de septiembre' y Rafael Sánchez Ferlosio con 'El Jarama' son buenos ejemplos de ello.

Precisamente en este periodo se inicia como escritor Jesús Fernández Santos (Madrid, 1926-1988) con una de las novelas inaugurales del género: 'Los bravos'. Anteriormente, había publicado algunos cuentos en 'Revista española', fundada por José Antonio Rodríguez Moñino y que albergaba a muchos autores jóvenes. Además, por entonces se inicia en el cine, que será su segunda profesión, más en el campo de los documentales que en el de las películas de ficción. Como escritor, desarrolló una interesante carrera que supera los límites del citado Realismo social para abarcar otras tendencias de mayor calado literario. Así, al género histórico pertenecen 'Extramuros' (Premio Nacional de Narrativa en 1979) , sobre un caso de estigmas en un convento, 'Cabrera', ambientada en la Guerra Carlista y 'Los jinetes del alba', acerca de la Revolución de 1934.

Por su parte, 'Los bravos', publicada en 1954, es un retrato de la vida en un pequeño pueblo de la montaña de León cercano a Asturias (la familia del escritor era oriunda de la zona). La trama principal carece de importancia, pues es mera excusa para dar paso a distintas micro-historias que reflejan la dura vida cotidiana de aquellas gentes. Así, se nos habla de las reminiscencias de la Guerra Civil, de la pobreza, de la pesca ilegal o de los contrabandistas, todo ello para conformar un mosaico de aquel grupo humano.

Hemos señalado anteriormente que Fernández Santos fue cineasta y, precisamente, se vale en esta novela de una técnica cinematográfica. El escritor es como un cámara que, con su aparato al hombro, va mostrando lo que ve. En consecuencia, trata de ser objetivo, aunque, como él mismo señalaba "la objetividad no existe, por mucho que se diga". En suma, se trata de una muy estimable novela.

Fuente: Web dedicada al escritor.

Foto: Gabriel González.