¿La edición definitiva del 'Quijote'?

Consta de dos volúmenes: uno con el texto anotado y otro de casi 2000 páginas con estudios sobre la obra, mapas y todo tipo de anexos.

quijote

No hace falta señalar que 'El ingenioso hidalgo don Quijote de La mancha' es una de las grandes obras de la Literatura Universal. Podría decirse que es la máxima y mejor representante en ella de las letras españolas, como las tragedias de William Shakespeare lo son de las inglesas, los dramas de Pierre Corneille y Jean Racine de las francesas o los libros de Goethe en las alemanas.

Como extraordinaria novela que es, puede leerse en distintos planos que permiten interpretarla de diferentes maneras: parodia de los libros de caballerías, relato de aventuras, retrato de la sociedad española de su tiempo o contraposición entre las concepciones realista e idealista de la vida, todas ellas y muchas más son válidas y se encuentra en el 'Quijote'.

En consonancia con todo ello, desde su publicación se han hecho innumerables ediciones de la obra cervantina en todos los idiomas del mundo y con peculiaridades de todo tipo. Pero la que acaba de presentar la Real Academia Española de la Lengua es -si no la defintiva, que sería mucho decir- extraordinaria. Porque bajo la dirección del profesor Fracisco Rico han trabajado más de 50 expertos y escritores para prepararla.

La edición, que coincide con el 400 aniversario de la publicación de la segunda parte del 'Quijote', intenta en la medida de lo posible aproximarse a lo que Cervantes quiso decir. El resultado son dos volúmenes: uno de 1345 páginas con la obra en sí y numerosas anotaciones aclaratorias y otro de 1967 hojas que contiene estudios, mapas y anexos de todo tipo.

La presentación de este gran trabajo tuvo lugar ayer en la sede de la Real Academia Española con la presencia de Darío Villanueva, director de la Institución; Víctor García de la Concha por el Instituto Cervantes, que también ha colaborado en la edición; el citado Francisco Rico y otros académicos como Antonio Muñoz Machado y Soledad Puértolas.

Vía: 'El País'.