Rüdiger Safranski, Premio Thomas Mann

El galardón, uno de los más prestigiosos en Alemania, se le concede por su labor de divulgación de la historia cultural germana.

Rüdiger Safranski

El Premio Thomas Mann es entregado anualmente y de forma conjunta por la Academia Bávara de Bellas Artes y el Ayuntamiento de Lübeck, localidad natal del autor de 'La muerte en Venecia'. Se trata de uno de los galardones más importantes que se conceden en la literatura alemana y, precisamente ayer, ambas entidades dieron a conocer el nombre del ganador de la edición correspondiente a 2014. Se trata del filósofo y ensayista Rüdiger Safranski (Rottweil, Baden-Württemberg, 1945).

Discípulo de Theodor Adorno y muy popular en Alemania por moderar, desde 2002, un programa de televisión sobre cuestiones filosóficas, Safranski fue también profesor, especialmente para adultos. En la actualidad, es miembro de la Academia Alemana de las Letras y de la sección germana del PEN Club.

No obstante, si por algo es conocido Safranski es por sus magníficas biografías de grandes personajes de la cultura. Entre ellas, destacan 'Schiller o la invención del idealismo alemán', 'Schopenhauer y los años salvajes de la filosofía', 'Nietzsche, biografía de su pensamiento', 'Un maestro de Alemania. Martin Heidegger y su tiempo' y las dedicadas a Johann Wolfgang von Goethe y Ernst Theodor Amadeus Hoffmann. Muchas de ellas han sido traducidas a casi veinte idiomas y le han granjeado varios y prestigiosos premios como el Friedrich Märker o el Robert Curtius.

A ellos viene a añadirse ahora el Thomas Mann, cuyo jurado ha hecho especial hincapié en el valor del trabajo de Safranski a lo largo de treinta años para hacer llegar al gran público la historia de la cultura alemana. El premio le será entregado en un acto que se celebrará el día siete de diciembre.

Entre las restantes obras del escritor germano cabe mencionar los ensayos '¿Cuánta revolución podemos soportar?' y '¿Cuánta verdad necesita el hombre?', a los que podemos calificar como reflexiones sobre el mundo actual, ya que, si el primero critica a los sistemas políticos que se alejan de la ciudadanía, el segundo ataca a los fundamentalismos de todo tipo. Buena parte de culpa del éxito de Rüdiger Safranski se debe a su estilo culto e irónico a un tiempo que lo convierten en un magnífico comunicador.

Vía: Noticias Yahoo.

Foto: Das Blaue Sofá.