Recordando a Pío Baroja a través de sus sagas narrativas

El escritor vasco, probablemente el mejor novelista español de la primera mitad del siglo XX, murió el 30 de octubre de 1956.

tierra vasca

El pasado 30 de octubre se cumplieron 60 años desde la muerte de Pío Baroja (San Sebastián, 1872-1956), uno de los miembros iniciales de la Generación del 98 y, probablemente, el mejor novelista español de la primera mitad del siglo XX. Y ello a pesar de sus defectos de estilo e incluso sus errores gramaticales (que tampoco se esforzó nunca por corregir), carentes de importancia si tenemos en cuenta que concebía el género como "un saco que lo acepta todo" y que consiguió lo que se proponía con ellas: reflejar la realidad de la vida.

Enmarcó su abundante producción narrativa en trilogías o tetralogías, si bien es cierto que, a veces, las obras que incluye en ellas tienen poco que ver entre sí. De todos modos, aquí repasaremos cinco de las más importantes.

  1. 'Tierra vasca': quizá la saga más popular de Baroja, compuesta por 'La casa de Aizgorri', 'El mayorazgo de Labraz', 'Zalacaín el Aventurero', a las cuales podría añadirse 'La leyenda de Jaun de Alzate'. Su denominador común –como su propio título indica- es la tradición y la vida en general en tierras euskaldunas. El autor aprovechó muchos recuerdos, no sólo de su infancia, sino también de cuando ejerció como médico en Cestona para escribir esta saga plena de lirismo e inquietudes existenciales (siempre presentes, con tono pesimista, en Baroja). No obstante, lo mejor de ella es el amor a su tierra que trasluce.
  2. 'Las ciudades': por el contrario, quizá ésta sea la trilogía más cosmopolita del autor vasco. Y ello no sólo por desarrollarse en distintos países de Europa sino también porque en ella defiende ideas como la internacionalización de España, forma de salir de su atraso secular. Integrada por 'César o nada', 'El mundo es ansí' y 'La sensualidad pervertida', tema central de la misma es igualmente la voluntad de poder.
  3. 'El mar': tetralogía que conforman 'Las inquietudes de Shanti Andía', 'Los pilotos de altura', 'El laberinto de las sirenas' y 'La estrella del capitán Chimista'. Quizá sea una de las que más unidad temática presenta: muchos personajes se repiten y, además, son una viva muestra de las historias de aventuras marinas de Emilio Salgari o Julio Verne, bien es cierto que tamizadas por la singular visión de la vida de Baroja. Incluye una de las creaciones más logradas y populares del autor: el citado marinero Shanti Andía, vasco y con mucho de aquellos aventureros de leyenda que poblaban las novelas de acción.
  4. 'Memorias de un hombre de acción': si acabamos de aludir al carácter osado de los personajes de 'La mar', el protagonista de esta saga, la más extensa de Baroja pues cuenta con 22 novelas, diríamos que es la misma encarnación de la aventura. Se trata de Eugenio de Aviraneta, quien existió realmente y era antepasado lejano del propio autor. Fue un destacado conspirador liberal que participó en todos los grandes sucesos que marcaron la primera mitad del siglo XIX español. Algunos de sus títulos son 'El escuadrón del Brigante', 'Con la pluma y con el sable', 'Los caudillos de 1830' o 'Los confidentes audaces'. En relación con ella es imprescindible hablar de la singular personalidad de Baroja, un hombre más bien apático y nada atrevido cuyo mayor sueño era haber sido un aventurero, un héroe de acción como el citado Aviraneta. No es casual que sus novelas se hallen plagadas de este tipo de personajes.
  5. 'La raza': integrada por 'La dama errante', 'La ciudad de la niebla' y 'El árbol de la ciencia', las une, en sentido amplio, el existencialismo pesimista del autor y, más concretamente, el personaje del doctor Aracil. Sin embargo, es el protagonista de la tercera de ellas el más importante. Se trata de Andrés Hurtado, cuya vida se narra desde que estudia medicina en Madrid y que es un indudable trasunto del propio Baroja. Curiosamente, si antes hablábamos de la contradicción del escritor vasco entre aventura y apatía, la historia de Hurtado es vivo reflejo de ello pues ejemplifica al intelectual puro que se desengaña absolutamente de la vida.
  6. 'La lucha por la vida': una de las trilogías más duras y comprometidas de Baroja, por mostrar descarnadamente las desigualdades sociales de la España de su tiempo. Su protagonista es un muchacho llamado Manuel que debe madurar superando los obstáculos de su miseria y, en la tercera entrega, 'Aurora roja' (las otras dos son 'La busca' y 'Mala hierba'), termina vinculándose al anarquismo, después de haber vivido incluso en la calle. Probablemente nunca Baroja reflejó con tanto espíritu crítico la sociedad española de su época. En fin, podríamos enumerar otras sagas del autor vasco ('La vida fantástica', 'El pasado' o 'La juventud perdida') pero estas seis son, probablemente, las más representativas de su amplia y magnífica producción novelística.

Vía: 'Biografías y vidas' / 'La Cultura del Siglo XIX al XXI en España'.