María Victoria Atencia, Premio Reina Sofía

La poetisa andaluza cuenta entre su valiosa producción con obras como 'Tierra mojada', 'Cañada de los ingleses' y 'Las contemplaciones'.

Universidad de Salamanca

Según anunció ayer el jurado, la poetisa andaluza María Victoria Atencia (Málaga, 1931) ha obtenido el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en su vigésimo tercera edición. Curiosamente, es la primera mujer nacida en España que lo logra y la cuarta en toda su historia. El galardón es otorgado por Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca y su objeto es reconocer la totalidad de la creación poética de un autor vivo cuya obra haya contribuido de forma destacada a la cultura común de Hispanoamérica.

De su prestigio dan idea los nombres de los ganadores en ediciones anteriores, con figuras como los españoles José Hierro y Pere Gimferrer, el colombiano Álvaro Mutis, el uruguayo Mario Benedetti o la peruana Blanca Varela.

Poetisa de larga trayectoria, María Victoria Atencia publicó su primera obra, 'Tierra mojada', en 1953 y de una forma curiosa: fue su marido, Rafael León, el que llevó el borrador de unas composiciones suyas a una imprenta malagueña que se las devolvió en forma de libro editado. A éste, seguirían 'Cañada de los ingleses' y 'Arte y parte'. Sin embargo, desde ese momento -1961- entra en una etapa de silencio que nunca ha querido explicar y que no rompería hasta 1976. Entonces aparecieron 'Marta & María' y 'Los sueños', reanudando una labor que ya no ha dejado. Entre sus últimos poemarios, destacan 'Las contemplaciones', 'El hueco', 'De pérdidas y adioses' y 'El umbral'.

Todos ellos configuran una obra de altos vuelos que le ha granjeado numerosos reconocimientos. Entre ellos, algunos tan prestigiosos como el Premio Nacional de la Crítica, el Luis de Góngora o el Federico García Lorca. Es la suya una lírica intimista frecuentemente expresada en largos versos alejandrinos.

Cuestión aparte merece su adscripción a una etapa poética, ya que, si bien por edad pertenecería a la Generación del Cincuenta, a causa de esa fase de quince años en que no publicó, podría encuadrársela en la de los "Novísimos". Es algo en lo que la crítica no se pone de acuerdo pero tampoco tiene tanta importancia. Lo realmente destacable es el gran valor de su poesía, en la que no faltan motivos religiosos. Al saber que se le había concedido el Premio Reina Sofía, la escritora ha señalado sentirse "aturdida" y "abrumada por entrar en una lista de ganadores en la que figuran grandes creadores líricos".

Vía: 'El País'.

Foto: Mario Sánchez Prada.