Jorge M. Reverte revisa su ensayo histórico 'Batalla del Ebro' de la mano de soldados anónimos

Jorge M. Reverte publicó en 2006 su obra "La Batalla del Ebro", y ahora ha hecho una revisión de la misma, añadiendo mucha documentación de participantes y familiares que le dan más realidad al mismo.

"La Batalla del Ebro", de Reverte

Jorge Martínez Reverte ha llevado a cabo una revisión de su obra Batalla del Ebro seis años después de escribirla, haciendo una nueva edición en la que incluye datos e interpretaciones guiados por las declaraciones recopiladas de los soldados anónimos que la protagonizaron.

Cuando el autor publicó la Batalla del Ebro en 2006, muchos familiares, sobre todo de soldados anónimos que participaron en la batalla, se pusieron en contacto con él para ofrecerle sus propios testimonios y material gráfico y literario con el que no disponía hace seis años. Por ello, Reverte ha querido que en la nueva edición se incluyan nuevas mapas de la zona, “un capítulo no demasiado cuidado” en la primera, y que ahora “permite entender mucho mejor y con más tino el desarrollo de la batalla”.

Además de incluir fotografías inéditas, caricaturas, recortes de prensa, careles, cartas y postales enviados por los protagonistas a sus familiares y nuevos personajes a los que conoció después, el escritor ha incluido también material “más emotivo” como “La caída de Cataluña”, “La Batalla de Madrid” o “La División Azul”, donde cita las postales enviadas a México por el pintor José Horna a su esposa.

En su opinión, los testimonios de los “soldados normales” que participaron en la contienda le dan a la historia “una vivencia importante” y una “emoción y cercanía” que no estaban tan presentes en la primera edición.

Respecto a las “corrientes de interpretación” de esta revisión, el escritor destaca la investigación que le ha llevado a pensar que a Franco no le interesaba mantener la guerra más de lo necesario.“En la indagación de todos estos años, he descubierto que Franco tardó en ganar la guerra por muchos factores, entre otros por las periódicas amenazas francesas de intervención, que le impedían acercarse a los Pirineos, y también porque, en su intento de tomar Madrid, el ejército popular se le resistió en muchas ocasiones”, aclara Reverte.

Sobre las críticas recibidas, prefiere quedarse con las “auténticas” y dejar de lado las que parten desde “la pura ideología”.

A la hora de narrar, no evito demostrar mis simpatías; sería estúpido”, afirma Reverte, que aunque considera que el régimen republicano “era el legal” y que quien “monta la guerra” fue un grupo de generales, no le impide ser “objetivo” en la narración de unos hechos sobre los que no tiene intención de volver a escribir.