Tamara Falcó se reencuentra con su espiritualidad entre las fiestas

Tamara-Falc-Art.jpg

Espiritual y religiosa, así es la nueva Tamara Falcó. La hija de Isabel Preysler ha cambiado su vida por completo. La imagen despreocupada que podía transmitir ya no se corresponde con la realidad. Parece que ha encontrado la serenidad, y de esta manera, junto a su madre y a su hermana Ana Boyer, ha asistido a la cena benéfica de Carlos de Inglaterra llena de 'glamour' y elegancia. Tamara ha encontrado su espiritualidad. Así lo ha expresado en una entrevista a la revista ¡Hola! durante la celebración de la gran noche de Porcelanosa en el palacio escocés de Dumfries House. Ya no es aquella joven despreocupada y desenfadada.

Hace un año su vida cambió por completo al reencontrarse con su religión. En estos momentos se siente encantada y es lo que más paz le produce. Además, confesó que aún no hay nadie en su vida. Pero está tranquila, cuando tenga que pasar, pasará.

La gran familia de Porcelanosa organizó de nuevo su viaje más esperado para acudir a la cena que ofrece Su Alteza Real el Príncipe de Gales. La fiesta, que coincidió con el jubileo de la Reina Isabel II, es ya una cita clásica en la que la empresa es la gran homenajeada por las contribuciones a las fundaciones del Príncipe Carlos.

En esta mágica noche no han faltado los duques de Alba, Cayetano Rivera, Genoveva Casanova, así como Carlos Baute acompañado de su prometida Astrid Klisans, y la heredera del imperio Porcelanosa, María Colonques. No obstante, Isabel Preysler con sus hijas Ana Boyer y Tamara Falcó pusieron el ‘glamour’ y la elegancia a esta gran noche.

Como las anteriores veces, se convirtió en una pasarela de estilo y encanto. Así, desfilaron elegantes trajes tanto largos como cortos. En un ambiente único, entre bromas y risas, todos posaron para el recuerdo, tal y como recoge la citada revista.

Pero fue la llegada de Isabel Preysler la que dejó sin habla a los hombres y con exclamaciones de admiración a las mujeres. Con un vestido ‘nude’ de pedrería de Elie Saab, combinado con unos zapatos de Jimmy Choo y pendientes de Suárez, puso el ‘glamour’ y conquistó a todos los asistentes del gran acontecimiento.

Mientras Tamara Falcó combinaba su vestido crema de Pronovias con el de su madre, un diseño también de Elie Saab del mismo color, Ana Boyer apostó por un color más veraniego y lució un vestido esmeralda con lentejuelas de Zuhair Murad. Las tres coincidieron en llevar la melena suelta y lisa.

Acompañada por sus inseparables hijas, Isabel salía por primera vez de España desde que su marido, Miguel Boyer, sufriera un derrame cerebral que le ha mantenido dos meses ingresado en el hospital. “Espero queMiguel vuelva a ser el de siempre”, confesaba a la publicación.

La cena fue tan amena como divertida, y se pudo ver a Carlos de Inglaterra charlar animadamente. Pero fue probablemente su discurso el momento más emotivo de la noche. En él contó en primera persona la aventura que supuso salvar a Dumfries House de la ruina. El sueño de una noche en palacio con el príncipe había terminado, pero quedaba el recuerdo de una velada única llena de ‘glamour’ y elegancia.

Sobre el autor de esta publicación