La Policía encuentra al bebé secuestrado en Italia en casa de una de las enfermeras

La policía italiana encontró anoche después de varias horas al recién nacido que había sido secuestrado en el hospital Umberto I de la localidad de Nocera Inferiore, en el sur de Italia, en casa de la enfermera que se lo había llevado supuestamente para hacerle unas pruebas.

Las fuerzas del orden localizaron al pequeño, Luca, a las 23.45 hora local (21.45 GMT) mientras dormía tranquilo en una cuna en la casa de Annarita Buonocore, de 42 años, enfermera en otro departamento del hospital.

Los investigadores explicaron que se llegó hasta el pequeño gracias a las llamadas de algunas personas que trabajan en el hospital y que vieron salir a la mujer con el bebé.

El niño, con tan sólo tres horas de vida, estaba ayer en la habitación junto a su madre cuando la enfermera se lo llevó con la excusa de trasladarlo al departamento de pediatría, sin despertar las sospechas de ninguno de los presentes.

La alarma saltó alrededor de las 15.30 hora local (13.30 GMT) cuando la madre del bebé, Annalisa Fortunato, de 35 años, preguntó al personal del hospital dónde estaba su hijo.

Todo el país siguió con preocupación las horas siguientes al secuestro con amplios espacios en los telediarios y programas especiales dedicados a la desaparición, y, asimismo, retransmitieron la alegría de los padres y familiares cuando se les comunicó que habían encontrado al bebé.

Buonocore, que fue inmediatamente detenida y que estaba sometida a un tratamiento psicológico, aseguró que tenía la intención de devolver hoy al pequeño a la familia.

Según los medios de comunicación, la enfermera, madre de dos niñas y que había perdido un bebe hace algunos meses, tenía en su casa pañales y leche en polvo para cuidar al bebé.