Elecciones en Italia

Italia registra la participación electoral más baja de la historia

La participación se ha desplomado hasta el 63,8%, casi diez punto menos que en los comicios de 2018

EFEGiorgia Meloni votó poco antes del cierre de los colegios electorales

La afluencia en las elecciones generales que se celebran este domingo en Italia se desplomó a al alrededor del 63,8 % respecto al 73 % de los últimos comicios, en 2018, la más baja de la historia, según los primeros datos parciales del Ministerio del Interior.

Al cierre de los colegios electorales a las 23.00 horas (21.000 GMT), y cuando quedan aún por contabilizar la mitad de éstos, la votación para la Cámara de los Diputados -ya que sobre el Senado aún no se ha facilitado información- refleja ya una importante caída en la afluencia, tal y como habían pronosticado las encuestas.

Los últimos sondeos, que son de hace 15 días, ultima fecha para poder publicarse, mostraban una afluencia en torno al 65 %, mientras que en 2018 la participación final fue de alrededor del 73 %, ya la más baja de la historia.

Según los primeros análisis, la afluencia desciende en todo el país, pero sobre todo en el sur, donde en ciudades como Nápoles bajó hasta de 10 puntos.

Para algunos analistas el retroceso en el número de votantes en el sur refleja, además, un alejamiento de la política, mientras que el resultado también podría estar condicionado por el mal tiempo y las fuertes lluvias que han afectado esa zona del país durante todo el día, sobre todo en Campania.

Los italianos prefirieron votar a primeras horas de la mañana ya que la afluencia fue del 19,21 %, similar al 19,43 % de las elecciones de 2018, mientras que después a las 19.00 horas fue del 51,16 % (había sido del 58,40 % en los pasados comicios generales).

Las elecciones se han celebrado sin grandes problemas, aunque el procedimiento se está ralentizando en algunos colegios ya que es necesaria la lectura de un código de autenticidad presente en las papeletas electorales, que es necesario retirar, y se están formando largas colas.

Cerca de 51 millones de italianos están convocados a las urnas para elegir a 600 parlamentarios (400 diputados y 200 senadores), lo que supone un importante recorte frente a los 945 actuales (630 y 315) adoptado en una reforma aprobada en referéndum y 2,7 millones de jóvenes tendrán la posibilidad de votar por primera vez.

También se ha votado en la región de Sicilia (sur) para la elección de su presidente y la renovación de su Asamblea.

Esperando a Meloni

La ultraderechista Giorgia Meloni, la gran favorita con su partido Hermanos de Italia para ganar las elecciones que se celebran este domingo en Italia, votó finalmente a las 22.35 poco antes del cierre de los colegios a las 23.00 horas, para evitar problemas al resto de votantes ante la aglomeración de fotógrafos y reporteros que la esperaba en su colegio electoral.

Meloni, de 45 años, había anunciado que iba a votar a las 11.00 horas locales pero después de hacer esperar a los medios en el colegio Vittorio Bachelet de la periferia de Roma indicó que lo haría al final de la jornada antes de dirigirse a un hotel a las afueras para seguir el escrutinio.

Durante el día sólo había publicado en sus redes sociales un vídeo que se hizo viral y en el que Meloni jugaba con su nombre (el plural de melón en italiano) y sujeta dos melones a la altura de su pecho mientras afirmaba sonriendo y guiñando un ojo: "el 25 de septiembre, he dicho todo".

La líder ultraderechista había comunicado el cambio de horario "para que los electores pudieran ejercer su derecho al voto sin aglomeraciones y con tranquilidad"

EFE | El líder del Partido Democrático (PD), Enrico Letta

Por la mañana votaron el secretario general del progresista Partido Demócrata (PD), Enrico Letta; el líder del populista Movimiento 5 Estrellas (M5S), Guiseppe Conte, y el centrista Carlo Calenda, al frente de Acción, una formación que acude a los comicios aliada con Italia Viva, de Matteo Renzi, que votó en Florencia (centro).

Giuseppe Conte vota en las elecciones de Italia

EFE | Giuseppe Conte vota en las elecciones de Italia

En Milán (norte) lo hicieron el ultraderechista Matteo Salvini, líder de la Liga, y el otro socio de Meloni en la coalición de derechas, Silvio Berlusconi, el veterano líder de la conservadora Forza Italia (FI), de 85 años, acompañado de su novia, Marta Fascina, de 32.

Berlusconi volvió a ser protagonista en los medios con algunas declaraciones recogidas mientras comía con miembros de su partido al asegurar que sería el "director" de la coalición y que sacaría más votos que la Liga:

"He tenido una fructífera amistad con Matteo (Salvini). Necesita estar un poco encuadrado, él no ha trabajado nunca, así que intentaré ser el director de gobierno", se le oye decir mientras almuerza con su pareja, la diputada de FI, Marta Fascina.

EFE | Silvio Berlusconi vota con su novia en Milán

Con total discreción y esperando su turno junto al resto de votantes, también ejerció su derecho al voto el aun primer ministro, Mario Draghi.

Largas colas por culpa del código antifraude

A pesar de que bajó la afluencia, se vivieron largas colas en los colegios electorales, pero el problema en esta ocasión parece haber sido el cupón "antifraude".

Se trata de un mecanismo que ya se había probado hace cuatro años que consiste en un código alfanumérico progresivo que se despega de la papeleta sólo después de que el ciudadano haya manifestado su preferencia.

El presidente de la mesa verifica si el número de cupón es el mismo que se anotó antes de entregar la tarjeta y solo al final de esta verificación, la papeleta se puede insertar en la urna. Además los electores, antes de introducir la papeleta, deberán comprobar que se ha despegado este código, pues de lo contrario, durante la fase de escrutinio será anulada.

En Italia no se pueden llevar las papeletas de casa a los colegios, una medida para evitar el llamado voto de intercambio que utiliza sobre todo la criminalidad organizada para garantizarse los votos del político al que han apoyado a cambio de algún favor o dinero.