Acuerdo en Alemania: Scholz será el nuevo canciller en el primer Gobierno tripartito de coalición

El aspirante socialdemócrata a la Cancillería alemana, Olaf Scholz, presentó su coalición con verdes y liberales, un tripartito inédito a escala federal en Alemania que deberá estrenarse en el momento álgido de la pandemia, la última y no resuelta crisis de la era Angela Merkel. La Vicecancillería recaerá en Wolfang Schmidt, del SPD, mientras que el Ministerio del Interior, el de Defensa y el de Salud, entre otros, también recaerán en los socialdemócratas. Finanzas será para Christian Lindner, de los liberales, que también lograrán tener bajo su mando Transportes o Justicia. Para los Verdes también hay una cartera importante, la de Exteriores.

La lista definitiva de los ministros de Scholz se dará a conocer en los próximos días, ya que su designación corresponde formalmente a cada partido. Pero igual que se da por seguro que Lindner se colocará al frente de Finanzas y que Habeck lo hará en Economía y Medioambiente, en los medios se han asignado los principales ministerios.

Al SPD de Scholz le corresponderán siete ministerios -incluida la Cancillería-, entre ellos el de Sanidad, un ministerio con pocas competencias, puesto que corresponden a los "Länder", pero de gran relevancia. Asimismo tendrá el recién creado ministerio de la Vivienda, así como los de Defensa, Interior, Trabajo y Asuntos Sociales.

Los Verdes -que obtuvieron un 14,8 %, su máximo histórico en unos comicios nacionales- dirigirán cinco ministerios, entre ellos de Exteriores, probablemente para Annalena Baerbock, la candidata a la que hace unos meses se veía como sólida aspirante a la Cancillería.

El FDP, con un 11,5 %, se llevará junto a Finanzas las carteras de Justicia, Transportes y Educación.

Programa de Gobierno

"El semáforo está en marcha", se ha congratulado Scholz, del SPD, que ha asegurado que la nueva alianza desempeña un "papel pionero" para Alemania. "Queremos atrevernos a avanzar más", ha afirmado. El pacto de coalición "está ahí", anunció Scholz, 59 días después de que el SPD ganara las elecciones generales con un 25,7 % -frente al 24,1 % del bloque conservador, su mínimo histórico a escala nacional-. Lleva por título 'Atreverse a un mayor progreso', alusivo a la necesidad de modernizar Alemania desde la perspectiva de la transición a una economía verde y como representante del "centro político", según el liberal Lindner.

Contiene objetivos como el abandono del carbón en 2030 -ocho años antes de lo previsto por el equipo de Merkel-; de aumentar el salario mínimo interprofesional -de los 9,5 euros actuales a 12- y de garantizar el acceso a la vivienda digna y asequible, con la construcción de 400.000 nuevos pisos al año, 100.000 de ellos con inversión pública.

A 30 años de la reunificación alemana, los coalicionarios reconocen que existen tareas pendientes para mejorar la unidad social y económica, entre las que destacan el acceso a un internet rápido, así como la movilidad sostenible y un mejor acceso al sistema sanitario en zonas rurales. Además, los socios quieren mejorar la educación y, con ella, las posibilidades de ascenso social en una sociedad caracterizada por la diversidad y que se enfrenta al desafío del reto demográfico. 

El acuerdo de la alianza también apuesta por el armamento de los drones de las Fuerzas Armadas alemanas --Bundeswehr-- por considerar que puede contribuir a la protección de los soldados en misiones en el extranjero.

Además, según el acuerdo de coalición al que ha tenido acceso la agencia de noticias alemana DPA, el nuevo gobierno planea legalizar la venta regulada de cannabis.

Las negociaciones entre los tres futuros socios han sido "arduas", "complejas" y "leales", en palabras del líder verde Robert Habeck. Durante semanas, los medios han dibujado el duro pulso entre Lindner y los Verdes por dirigir Finanzas, cartera clave en la primera potencia europea.

Estreno en tiempos del COVID

El pacto fue presentado ante la plana mayor de los partidos implicados, desde una gran nave industrial y con aires de hito histórico para las tres formaciones. Pero obviamente el tema dominante fue la pandemia.

La incidencia registra día a día en Alemania máximos absolutos -404 contagios en siete días por 100.000 habitantes, cuatro veces los niveles de hace un mes-. Sus autoridades han respondido hasta ahora con medidas mucho más tímidas que en la vecina Austria, entre dramáticas advertencias de la canciller en funciones y un primer proyecto de ley para contener la pandemia de la coalición virtual.

Antes de entrar en los contenidos de un pacto para la legislatura que abarcará hasta 2025, Scholz desgranó varios puntos de actuación inmediata contra el COVID.

Entre estas medidas destaca el establecimiento de un equipo permanente de crisis a nivel federal y local en la Cancillería para combatir los efectos de la pandemia. También se ha acordado una bonificación para el personal de Enfermería.

En este contexto, el futuro canciller alemán se ha pronunciado a favor de la vacunación obligatoria en ciertas instalaciones en las que se concentren grupos de riesgo. "La vacunación es la salida de esta pandemia", ha insistido. En alusión a la vacunación, Scholz ha prometido que el nuevo gobierno tiene previsto avanzar "masivamente" con la campaña de vacunación en el país europeo.

El pulso entre liberales y verdes

"Estamos ante el gran desafío de una crisis sanitaria. Pero también ante otros desafíos persistentes, que debemos acometer, como la digitalización y la modernización del país", destacó a continuación Lindner.

"La primera potencia industrial de Europa se va a dotar de un nuevo gobierno, de una alianza inédita, cuyo propósito es modernizar este país, lo que reclama un gran esfuerzo", apuntó por su parte el verde Habeck, a quien los medios dan como nuevo ministro de Economía y Medio Ambiente.

El pacto está ahí, como dijo Scholz, vicecanciller y ministro de Finanzas en la gran coalición de Merkel. Ahora corresponderá a los partidos implicados darle el visto bueno -en formato de consulta a las bases, para los Verdes, o en congreso federal, del SPD y el FDP-

La hoja de ruta marcada prevé que Scholz se someta a la investidura del Parlamento en torno al 6 de diciembre para liderar el tripartito que pondrá fin a los 16 años de Merkel en el poder.