Díaz pide a Sánchez que "lidere la reforma laboral" y el presidente convoca una reunión para coordinar la negociación

La vicepresidenta se rinde y acepta el plan de ‘modernización’ que propone Sánchez y el ‘consenso’ que exige con la CEOE y la UE

yolanda diaz grande

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha dado su brazo a torcer, desde Italia, en la disputa que mantenía con la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, y el PSOE sobre el control y liderazgo de la reforma laboral y ha declarado que dicha reforma "la tiene que liderar el presidente Pedro Sánchez". Sus palabras ya anticipaban una 'tregua' porque poco después la Secretaría de Estado de Comunicación ha publicado una nota destacando que se ha "alcanzado un acuerdo" en el seno del Gobierno de coalición "para la coordinación de la reforma laboral". Eso se traduce en que el propio Sánchez ha cogido las riendas de la negociación y ha convocado para una reunión el próximo martes 2 de noviembre a Calviño y Díaz, protagonistas de la pugna, junto a los ministerios de Hacienda, Seguridad Social y Educación, para fijar la posición del Ejecutivo sobre la reforma laboral en la mesa de diálogo social en los términos del acuerdo de Gobierno de coalición. PSOE y Unidas Podemos han acordado finalmente que en la mesa del diálogo social para negociar con los agentes sociales la reforma laboral, además del Ministerio de Trabajo, se sienten representantes de la Vicepresidencia Económica de Nadia Calviño y del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social de José Luis Escrivá, como defendía el ala socialista.

Además del esperado encuentro entre Sánchez, Calviño y Díaz, el Ejecutivo ha informado de que las reuniones de la mesa de diálogo social para la reforma laboral se celebran los miércoles por la mañana. La delegación del Gobierno de España en esa mesa la encabezará el Secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, así como dos directores generales de la Vicepresidencia económica y del Ministerio de Seguridad Social, aunque en función de los temas que se traten podrán acudir representantes de los otros ministerios afectados.

Todos los martes a las 17:00 horas se celebrará una reunión para fijar la posición del Gobierno en esa mesa a la que asistirán los secretarios de Estado de Empleo, el secretario de Estado de Economía y el secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones. Esos mismos responsables ministeriales se reunirán también los miércoles por la tarde para analizar el desarrollo de la mesa y coordinar el trabajo de preparación de la siguiente mesa de diálogo.

Asimismo, cuando sea necesario por la importancia o complejidad política de los asuntos, se producirán reuniones entre Calviño y Díaz que se celebrarán, con carácter general, inmediatamente antes o después de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos para facilitar la coordinación de agendas.

Todo lo ocurrido durante la mañana de este miércoles constituye una rectificación en toda regla de Yolanda Díaz, aunque ya se verá si también acata la pretensión de Sánchez de que la reforma no sea íntegra sino parcial o ‘equilibrada’ como pide la vicepresidenta Calviño, o una ‘modernización’ de la vigente reforma del PP.

Pero está claro que si la lidera Sánchez, como dice Yolanda y tal y como certifica el anuncio de la reunión del próximo martes, el presidente impondrá su criterio y buscará el consenso con la CEOE y con la UE, y a la vez conseguirá que Calviño coordine a todos los ministerios implicados en la reforma y que de alguna manera esos ministerios y el PSOE también estén representados en la negociación de Díaz con los agentes sociales.

Lo que en principio parece poner punto y final a la disputa en el seno del Gobierno de coalición y por otra parte le da la razón a la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, que declaró que la reforma laboral la hará el PSOE. Y el líder del PSOE y del Gobierno es Pedro Sánchez, a quien Díaz reconoce la plena autoridad.

Con lo que la declaración de la ministra de Trabajo entregando todo el protagonismo y mando a Sánchez constituye una claudicación en su pretensión de liderazgo y de la autoría de la reforma que ya veremos como acaba y hasta donde llegará esa ‘modernización’ de la que habla Sánchez para poder incorporar la CEOE al acuerdo.

Naturalmente, esta nueva situación parece cerrar la crisis del Gobierno al menos hasta que se conozca el contenido final y alcance de la reforma. Pero después del allanamiento o rendición de Díaz ante Sánchez todo apunta a que la bronca interna del Gobierno no se reabrirá, al menos en este capítulo de la reforma laboral.

En realidad Yolanda Díaz tenía muy difícil mantel el pulso con Sánchez y con Calviño salvo que estuviera dispuesta a dimitir o a romper el Gobierno en pos de un adelanto electoral, en favor del PP y para liquidar las reformas legislativas y sociales de los dos últimos años y que el líder del PP, Pablo Casado, prometió que iba a derogar si llegaba al poder.

Díaz sigue lanzando dardos desde Roma

Desde la sede del sindicato de izquierdas italiano en Roma, antes de conocerse el acuerdo, Yolanda Díaz ha hablado sobre el tenso momento de las negociaciones en el Ejecutivo de coalición y, aparte de pedir a Sánchez que lidere la reforma laboral, ha defendido que siguen hablando "noche y día" para poder cumplir con el compromiso de "derogar", palabra que evitan desde las filas socialistas, "la reforma laboral que tiene que terminar con la precariedad laboral en España".

Sobre este asunto y la pugna en el seno del Gobierno de coalición, ha indicado que es "sorprendente" que el PSOE muestre ahora sus "diferencias" en relación sobre el alcance de la reforma laboral, cuando ya está pactado desde diciembre, y le ha pedido que "explicite" los términos de la misma, en relación con la prevalencia del convenio de empresa o la ultraactividad de los convenios o la subcontratación, entre otras cosas. "La respuesta a lo que pasa le compete a quien en el Gobierno hoy está discrepando sobre el alcance de la reforma", ha subrayado.

La ministra de Trabajo ha recordado que las conversaciones con los agentes sociales sobre la reforma laboral arrancaron el 17 de marzo y ha señalado que ella y Sánchez ya pactaron "una reforma laboral ambiciosa" que transmitieron a Bruselas.

En los últimos días, la tensión se ha acrecentado entre Yolanda Díaz y Nadia Calviño por la reforma laboral. Calviño recalcó este martes que las discrepancias respondían a cuestiones de "método" y no de contenido, y desde el PSOE han concedido que sea Yolanda Díaz la que lidere las negociaciones, pero exigen la presencia en la mesa del diálogo de ministros socialistas para vigilar a Díaz de cerca.

Sin embargo, Yolanda Díaz ha afirmado este miércoles que "no se trata de la metodología", que es la misma que se ha aplicado durante toda la pandemia y ha permitido alcanzar 12 acuerdos sociales. "La pregunta que me hago es qué ha pasado ahora. Esta metodología ha sido saludada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) por ser un país ejemplar en el despliegue del diálogo social. ¿Qué ha pasado ahora para que haya un conflicto por la otra parte sobre el alcance de esta cuestión?", ha señalado la ministra.

Por todo ello, ha defendido que la "derogación", y ha insistido varias veces en ese término, de la reforma laboral esté "liderada" por Pedro Sánchez. "Me gustaría que la derogación de la reforma laboral la presida Pedro Sánchez, que es el presidente del Gobierno de España. Ahí transmitiríamos a nuestro país que queremos, por fin, un nuevo modelo de relaciones laborales que coloque en el centro el trabajo decente", ha insistido Díaz.

A pesar de las tensiones, Yolanda Díaz ha vuelto a expresar su compromiso dentro del Gobierno de coalición y ha asegurado que se siente "cómoda" y "muy bien" en un Ejecutivo progresista. "Por una única convicción, es que quiero cambiar la vida de la gente en mi país. Es lo único que me preocupa. Lo demás son elementos accesorios", ha dicho para intentar zanjar la polémica.

"Convicción profunda" en la derogación

Asimismo, la vicepresidenta segunda ha apuntado que Europa necesita de forma "urgente" de los mecanismos de protección social, salarios dignos y un refuerzo de los sindicatos para poner "en el centro a las personas" y dar un rostro "humano" a la UE.

Y ha criticado las medidas de austeridad adoptadas durante la crisis financiera, que se tardó más de 10 años en dejar atrás. En este punto, la ministra también ha manifestado su rechazo a la reforma laboral del PP, la de 2012, que solo sirvió para "causar una enorme precariedad en España y un enorme sufrimiento".

"Llevamos demasiado tiempo, desde 2012, intentando derogar la reforma laboral del PP. Esa es mi convicción profunda. Ese es el compromiso del Gobierno de España. Lo más importante, lo único que me importa, es que acabemos con la precariedad en España como única forma de vida", ha concluido Yolanda Díaz.

Empresarios y sindicatos vuelven a sentarse este miércoles a la mesa para la reforma laboral, por el momento con el Ministerio de Trabajo. En este sentido, el presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, ha pedido "abstraerse de la radicalidad" y ha subrayado que los debates sobre la legislación laboral deben hacerse en la mesa de diálogo social, no "aireando" cuestiones internas, en aras de lograr un "acuerdo razonable".