Sánchez apoya a Calviño frente a Díaz y Batet expulsa del Congreso al diputado Rodríguez

Sánchez rechaza la acusación de Yolanda Díaz de injerencia de Nadia Calviño en la reforma laboral y Batet acata la sentencia del Supremo. 

Bronca pública y alta tensión en el seno del Gobierno de coalición de Pedro Sánchez, quien ha tenido que intervenir desde Bruselas para apoyar de una manera clara y decisiva a su vicepresidenta primera Nadia Calviño diciendo que quien negocia la reforma laboral es el Gobierno y no la ministra Yolanda Díaz en exclusiva.

Tal y como lo pretende la ministra de Trabajo, de una manera excluyente y marginando a la vicepresidenta primera de Economía y a los ministerios de Hacienda, Seguridad Social y Educación, que están afectados por dicha reforma laboral.

La afirmación de Pedro Sánchez en el 40 Congreso del PSOE de que iba a derogar la reforma laboral del PP es la enésima mentira de Sánchez que está en el origen de la seria bronca que se ha organizado en el seno del Gobierno desde donde Yolanda Díaz acusó en público a Nadia Calviño de ‘injerencia’ en la negociación con los ‘agentes sociales’ de la reforma laboral.

La que Díaz considera de su exclusiva competencia, mientras desde UP se convocaba una ‘reunión urgente’ de la ‘mesa de seguimiento’ del pacto de Coalición por lo que calificaron de ‘asunto grave’.

Al mismo tiempo y acatando, por fin, la sentencia del Tribunal Supremo la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, ha expulsado del Congreso al diputado de UP Alberto Rodríguez tras haber sido condenado e inhabilitado por el TS. Sentencia que el presidente de la Sala Penal del alto tribunal, Manuel Marchena ha tenido que recordar y advertir a Batet que se resistía a expulsar a Rodríguez aceptando presiones de UP y de su portavoz Pablo Echenique.

El que ha protestado y denunciado la expulsión de Rodríguez, abriendo con ello un nuevo frente de tensión en el seno del Gobierno de coalición, que ya veremos como acaba. Aunque desde La Moncloa se confía que se llegará a un acuerdo y que no hay riesgo de ruptura de la coalición por la cuenta que les trae a PSOE y UP y el riesgo implícito de un adelanto electoral que ello encierra y que beneficiaría al PP.

Veremos que dicen sobre todo esto Yolanda Díaz e Ione Belarra, líder del UP, ahora que Díaz ha sido desautorizada por Sánchez. Y porque no solo parece claro que será Calviño quien coordine la reforma laboral en el Gobierno, sino que dicha reforma no será plena y total como lo pretende Díaz sino parcial y espaciada en el tiempo, como lo piden Calviño y la Comisión de la UE.

Desde Bruselas Pedro Sánchez ha afirmado que: ‘esta reforma es una Ley del Gobierno que afecta al menos a cinco ministerios: Trabajo, Economía, Hacienda, Inclusión y Educación. Todos los ministerios tienen que colaborar. Esa es la petición y la orden que he dado. No es intervenir, es aportar, es colaborar”.

La crisis en cuestión comenzó en la tarde del jueves cuando desde el ministerio de Economía se le envió una comunicación a Díaz en la que se decía que sería la vicepresidenta Calviño quien iba a coordinar a todos los ministerios implicados en la reforma laboral, lo que desató el enfado de Díaz y provocó que este viernes Belarra anunciara a los medios la petición de la convocatoria urgente de la ‘mesa de seguimiento’ de la coalición por ‘un asunto grave’, provocando un gran revuelo político y mediático.

Lo que ha obligado al presidente Sánchez ha intervenir desde Bruselas donde asiste a la cumbre de la UE dando órdenes al respecto y ahora falta por ver la respuesta a Sánchez por parte de UP.