Hungría sale en defensa de Polonia en su desafío a la UE y ve "ridículo" sancionarla

Orban asegura que los polacos "tienen razón" en su batalla legal contra Bruselas y que son el "mejor país de Europa"

El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, ha asegurado este jueves que es "ridículo" adoptar sanciones contra Polonia porque Varsovia "tienen razón" cuando argumenta que su legislación nacional está por encima del Derecho comunitario en aquellas competencias que no han sido atribuidas a la UE.

"No hay necesidad de tener sanciones, es ridículo", ha afirmado Orban, aliado tradicional de Polonia en los debates europeos, a su llegada a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bruselas en la que los Veintisiete abordarán la deriva autoritaria de Polonia.

A su juicio, el asunto está "muy claro" porque "la primacía del Derecho europeo no está ni mucho menos en el Tratado (de la UE)". "La UE tiene primacía donde tiene competencias, es una cuestión de competencias", ha expresado el primer ministro húngaro.

"Los polacos tienen razón, en las cuestiones y tareas en las que no hemos transferido el derecho a regular a las instituciones europeas, tiene primacía la legislación nacional. No hay duda y es una cuestión legal muy simple", ha insistido.

Orban ha continuado su argumento afirmando que "lo que pasa regularmente es que las instituciones europeas sortea los derechos de los parlamentos y gobiernos nacionales y modifican los Tratados sin tener autoridad legítima para hacerlo".

"¿Cuál es el problema con Europa?", se ha preguntado después de defender que Polonia es "el mejor país de Europa" y que cuenta con una democracia verdadera, con elecciones "justas" y con una de las "mejores" economías de la UE. También ha alabado el discurso de su colega polaco, Mateusz Morawiecki, en el Parlamento Europeo el pasado unes, tildándolo de "excelente".

Así, el primer ministro húngaro ha asegurado que su apoyo a Polonia no trata de "construir frentes" sino que busca "luchar por asuntos que son importantes" para ambos países. "Cuando existen puntos de acuerdo con otros países que son importantes para nuestra población, hacemos alianzas y luchamos juntos por ellos", ha justificado.

En su opinión, la "verdadera línea de división" es "el sentido común y no tener sentido común". A modo de ejemplo, ha asegurado que la política climática de la UE, y en especial las propuestas del vicepresidente del Ejecutivo comunitario Frans Timmermans, acabarán con la "clase media" de Europa tanto en el este como en el oeste del bloque.

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