Sánchez pretende transmitir la idea de que el PSOE regresa a la Socialdemocracia y deja la radicalidad

La aparente unidad de ministros y dirigentes en torno a Sánchez, esconde luchas entre barones regionales socialistas por el reparto del dinero en los PGE

Muchos aplausos y muchos abrazos y un mensaje oficial y bajo cuerda de Sánchez a transmitir a los medios: ‘el PSOE cohesionado vuelve a la Socialdemocracia, tras la caída en julio del anterior gobierno radical’. Ese es el mensaje con el que Sánchez espera recuperar el centro izquierda, pero sus permanentes concesiones al golpismo catalán y al separatismo vasco desmontan y desmienten este plan.

A lo que se añaden soterradas luchas de barones regionales socialistas por el control y el reparto del dinero de los Presupuestos porque temen que Cataluña se va a llevar la parte del león. Y no solo en dinero sino también en concesiones de competencias y soberanía nacional y lo mismo ocurrirá con el País Vasco.

Al fondo de todo ello persiste la batalla política e ideológica con Podemos, ante la recuperación electoral que espera la formación morada una vez que se transforme en ‘frente amplio’ bajo el liderazgo de Yolanda Díaz, la mejor valorada en las encuestas del CIS.

Una nueva izquierda radical de la que se queja amargamente Carmen Calvo en su reivindicación del feminismo -ahora para erradicar la prostitución- que ella llama ‘serio’ frente a la que considera falsa modernidad de la que acusa a su adversaria Irene Montero. Calvo fue muy aplaudida en el Congreso, tras haber sido cesada por Sánchez, y se echó a llorar.

Y ahora comienzan los debates de la ‘ponencia marco’ y la aparición en la escena de invitados internacionales y de Felipe González que regresa a la casa del PSOE, aún manteniendo muchas discrepancias con Sánchez.

Y vamos a ver qué pasa con Zapatero que anda metido en coplas de sus posibles negocios ocultos en la Venezuela de Maduro (el exjefe de espías venezolano, ‘Pollo Carvajal’, dijo al juez que ZP tiene en Venezuela una mina de oro), mientras que Almunia, el tercero de los exsecretarios generales pasa desapercibido.

Y vamos a ver qué pasa con el debate de la monarquía y la petición de un referéndum al respecto que propugnan las Juventudes Socialistas, y con el precio de la luz y con las pensiones, entre otros asuntos a debatir entre los que destaca la cuestión territorial ahora que Sánchez ha propuesto pasar del modelo ‘plurinacional’ al de ‘multinivel’ para favorecer al nacionalismo vasco y catalán.