La factura de la luz sube un 44% en un año y el Gobierno suaviza el hachazo a las eléctricas

Ribera asegura que contendrá la escalada de precios de la luz con medidas adicionales que garanticen la cobertura con contratos bilaterales y precios razonables para los consumidores industriales

El precio de la luzEl Instituto Nacional de Estadística ha puesto negro sobre blanco en los números de la luz, y en medio del debate sobre el hachazo a las eléctricas y la intención del Gobierno de suavizarlo, los datos son los que son: la electricidad subió en septiembre un 10,9% respecto a julio, un 44% si se compara con el año pasado.

El Instituto Nacional de Estadística ha confirmado este jueves el dato de índice de precios de consumo (IPC) avanzado hace unas semanas, que consolida la aceleración de la inflación en su séptimo mes consecutivo al alza. Entre los factores que más han influido en este repunte figura el encarecimiento de la luz, que ha elevado los precios del grupo de vivienda en un 14,5 % en comparación con septiembre de 2020 -tres puntos más que en agosto-, un avance al que también han contribuido las subidas del gasóleo para calefacción y el gas, que bajaron el año pasado.

Este año, la luz ha subido todos los meses excepto febrero, debido a Filomena, cuyos efectos provocaron un descenso de las tarifas. En los últimos meses del año, sin embargo, los incrementos son constantes: subió un 36,9% en abril, un 36,3% en mayo, un 37,1% en junio, un 26,9% en julio y un 34,9% en agosto, según el Instituto Nacional de Estadística.

Con esta situación y ante la llegada del invierno y el hecho de que Bruselas haya dejado de lado las propuestas de España para frenar la escalada del precio de la luz, el Gobierno se ve abocado a hacer frente al problema, por lo que suavizará el hachazo a las eléctricas.

La vicepresidenta para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, así lo ha asegurado este jueves en el Pleno del Congreso que el Gobierno, donde ha afirmado que no quiere aplicar el recorte de beneficios extraordinarios a las eléctricas por la escalada de precios en el gas cuando suministren energía a las industrias a "precios razonables".

Concretamente, ha afirmado que el objetivo es no aplicar este recorte a "quienes garanticen 'exnovo' precios estables que no internalicen la evolución del precio del gas", con el fin de "impulsar la cobertura de precios razonables para la industria".

Antes, la vicepresidenta ha anunciado su intención de "completar" este plan de choque "en las próximas semanas" con "medidas adicionales que garanticen la cobertura con contratos bilaterales y precios razonables para los consumidores industriales" y también "reforzar la posición" de aquellos consumidores vulnerables acogidos al bono social.

Asimismo, Ribera ha incidido en que "las previsiones de septiembre (cuando se aprobó este decreto ley) han quedado desfasadas", algo que "obliga a revisar medidas adoptadas ya" y "adaptarlas".

"Los costes reales no se corresponden con los precios"

Todo ello durante la defensa en la Cámara Baja del decreto ley con un plan de choque frente a la escalada de precios de la electricidad, y cuya principal medida es el recorte a los beneficios extraordinarios de aquellas tecnologías que sin asumir el sobrecoste del gas en los mercados internacionales han recibido retribuciones muy por encima de sus costes de generación por este alza.

Ribera ha subrayado el carácter temporal de esta medida, hasta el próximo 31 de marzo, que el recorte es proporcional a la cotización del gas y que, en todo caso, no se aplica a aquellos casos en los que no se haya interiorizado en sus ventas de energía el sobrecoste del gas natural, ni a quien "haya garantizado precios estables antes de la escalada".

"No es viable mantener el mercado marginalista"

La vicepresidenta ha explicado las causas que han provocado un encarecimiento del gas en los mercados internacionales y ha esgrimido que esta causa "no puede traducirse en un incremento de toda la electricidad", por lo que cree que mantener el actual mercado marginalista "no es viable" ante una situación de este tipo que se prolongue en el tiempo.

"Sobre todo cuando los costes reales de generación no se corresponden con el incremento de precios medios del sistema", ha abundado Ribera. Las estimaciones del Gobierno recogen que cada encarecimiento en 1 euro/MWh en el precio del gas supone en los mercados mayoristas 2 euros/MWh más, y todo ello independientemente de "cuánta energía barata" hubiera en el 'pool', debido al funcionamiento de este modelo.