Se multiplican las voces de dirigentes del PP que piden a Casado frenar y diferenciarse del populismo

En la Convención Nacional del PP se multiplican las voces que llaman a frenar al populismo y piden no caer en sus trampas, sino combatirlo ofreciendo a la ciudadanía reformismo y certidumbre, como han pedido el presidente gallego Alberto Núñez Feijóo o el de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.

Los populares han celebrado ya dos de las siete jornadas de la Convención Nacional diseñada por su líder, Pablo Casado, que ha escuchado en Santiago y Valladolid, voces del PP y de dirigentes europeos, como el vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, o el expresidente del Consejo Europeo polaco Donald Tusk, que llaman a poner coto al populismo.

Alusiones veladas, y alguna directa, a Vox, pero también a la "izquierda radical" a las que también se unió el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, cuando el lunes rechazó a los partidos que creen que pueden arreglar las cosas en quince minutos.

Para Feijóo, los populistas son enemigos de Europa y por eso reivindicó que el PP "nunca ha gobernado con cualquiera" ni ha aceptado gobernar "diciendo cosas distintas y contrarias en función de cada ministerio", como a su juicio sí hace el PSOE. "No debemos caer en las trampas, por ejemplo de los postulados nostálgicos, algo que nunca hemos sido. No hemos sido xenófobos, insolidarios, reaccionarios... Eso se lo dejamos a otros partidos", dijo también el presidente gallego, que en su región gobierna sin presencia ni de Vox ni de Ciudadanos.

En Valladolid el presidente de Castilla y León ha sido tajante al defender que hay que "romper con quienes no creen en Europa", en referencia a los populistas, nacionalistas e independentistas.

Aunque la condena más clara al populismo, de izquierda y de derecha, la ha hecho el exprimer ministro de Polonia, al que Casado ha considerado un "referente". Para Tusk, "lo suyo es el caos, prefieren el conflicto al consenso (...) no queremos ser ni seremos populistas".

Tusk ha definido a Casado como la "esperanza de la política europea" precisamente porque, a su juicio, "no acepta las oscuras profecías sobre el declive de occidente ni del triunfo de los extremismos". "No se combate el populismo con más populismo", sino que la respuesta electoral de los ciudadanos llega con la "firmeza de las convicciones, expresada con moderación y sentido común", ha apuntado también el exministro Josep Piqué.

Distintas voces que han traído a colación a la Convención Nacional del PP a Vox, la formación con la que según los sondeos da la suma para que el PP llegue a La Moncloa. El objetivo de Casado es sin embargo gobernar con "manos libres", sin sentar a Vox en su consejo de ministros y sin que el partido de Santiago Abascal tenga capacidad de condicionar sus políticas.

Así lo ha recordado este martes desde el Congreso la portavoz del PP en la Cámara Baja, Cuca Gamarra, que ha recalcado que los populares no quieren "gobernar con populismos". "No lo hemos hecho nunca y consideramos que lo que necesita España es un proyecto moderado y con políticas serias y responsables", ha recalcado Gamarra y ha agregado que todos comparten que el populismo "no es bueno para nuestro país, ni de derechas, ni de izquierdas".

Según Gamarra, "el PP no está gobernando con el populismo en ningún sitio" y lo que hay son "Gobiernos de la libertad", ha dicho, "que están gobernando en minoría sin renunciar absolutamente a nada", en referencia a los de Madrid o Andalucía, donde hay pactos de investidura con Vox.