El volcán de La Palma entra en fase efusiva, con menos explosiones y una lava hawaiana más fluida

El magma ha destruido ya 258 hectáreas y 686 edificaciones y se ha llevado por delante 22,2 kilómetros de carretera de la isla canaria

Nueva colada del volcán de La Palma, camino hacia el mar

El portavoz del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), David Calvo, cree que el nuevo volcán de La Palma ha entrado en una fase efusiva, lo que quiere decir que tendrá menos explosiones y el cono principal tendrá menos protagonismo, de forma que la expulsión de la lava, que ahora es más viscosa, se concentra en una boca que está fuera del cono. La nueva lava es de tipo hawaiano, más fluida y con mayor capacidad para moverse, ha indicado David Calvo, quien ha añadido que esto era algo esperable. Así, la colada de lava avanza rápidamente hacia el municipio de Tazacorte, y se sitúa desde esta posición a entre 800 y 1.000 metros del mar, según fuentes municipales. La lava que sale del volcán ha cubierto desde que comenzó la erupción el domingo, 19 de septiembre, un total de 258 hectáreas y ha destruido ya 686 edificaciones, según el seguimiento por satélite del programa Copérnicus de la Unión Europea. Además, según el último muestreo de Copérnicus que data de las 06.50 horas del 27 de septiembre, la lava también se ha llevado por delante 22,2 kilómetros de carretera de la isla.

La emisión de lava del volcán de La Palma es mucho mayor de la emitida a lo largo de la pasada semana, pero sobre todo mucho más fluida.

En estos momentos hay dos bocas activas: una en el cono principal del volcán y otra por debajo del mismo, que emite lava a alta temperatura y muy fluida, que podría llegar al mar por encima de las dos coladas anteriores.

La nueva lava sale en concreto de un cráter pequeño, de una boca que emite menos ceniza y menos piroclastos que el centro emisor principal y aunque le cuesta formar su propio cono, echa un chorro "impresionante" de lava, ha afirmado el portavoz del Involcan.

En esa boca siempre ha salido lava más fluida, pero a última hora de la tarde del lunes empezó a vomitar lava sin parar, ha comentado David Calvo.

Que la lava sea más fluida hace que tenga más capacidad de movimiento y de ocupar terreno, y como es menos densa se moverá menos forzada, no hará los "murallones" de su predecesora y al ser más rápida se facilitará la llegada al mar.

La nueva lava se ha solapado con las coladas anteriores pero también intenta progresar, aunque como va en dirección a la pendiente los brazos que intentan separarse terminan por unirse, ha manifestado el portavoz del Involcan.

Esta nueva lava tiene el camino más fácil al ir sobre coladas anteriores.

Calvo también ha destacado que, en algunas coladas, las temperaturas están en torno a los 1.300 grados centígrados en zonas expuestas, con lo que dentro puede estar por encima de los 1.000 grados centígrados durante "mucho" tiempo.

De esta forma, la colada ha encontrado en su camino el obstáculo de la montaña de Todoque y empieza a rebasarlo por uno de sus laterales, mientras que las anteriores coladas se encuentran casi detenidas.

Ante esta evolución y con carácter preventivo, se encuentran desde el pasado domingo confinadas las áreas de San Borondón, Marina Alta, Marina Baja y La Condesa.

Por el momento, la erupción del volcán de La Palma no está influyendo negativamente en la calidad del aire. No obstante, en las zonas afectadas por una intensa caída de cenizas, se recomienda permanecer en espacios interiores, medida que se une a la recomendación de mantener un radio de exclusión de 2.5 km en torno a los centros de emisión para minimizar el riesgo de impacto de piroclastos y exposición a los gases.

El aeropuerto de la isla se encuentra operativo, aunque ninguna compañía operó vuelos durante este lunes.

El contacto de la lava con el mar es peligrosa para la población cercana, por la toxicidad de la mezcla de gases pero, además, porque esta podría vitrificarse, ser incorporada a la nube y caer en un entorno cercano en forma de esquirlas, según ha explicado el experto en vulcanología del Ilustre Colegio de Geólogos (ICOG), José Luis Barrera.

Más magma que el Teneguía

En la última reunión del Pevolca, el director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, y la portavoz del comité científico, María José Blanco -directora del IGN en Canarias-, han resaltado que el volcán de La Palma prosigue su evolución con la normalidad propia del mismo siendo de tipo fisural y estromboliano que se comporta "como tal", con continuidad y discontinuidad, por lo que ambos han señalado que no debe preocupar que se produzcan cambios durante el proceso.

Blanco ha apuntado que el Cumbre Vieja ya ha emitido 46,3 millones de metros cúbicos de material magmático --más que la erupción del Teneguía en 1971- y ha resaltado que el mecanismo estromboliano se concentra en el cono principal y ha habido pulsos magmáticos -columna blanquecina que desaparece y alcanza gran altura-.

Así, ha apuntado que el proceso "va a seguir mostrándolo" en próximas fechas y aunque las explosiones han cesado en el cono, que ha ido modificando su estructura, "se pueden volver a producir y bruscamente".

El programa Copérnicus, coordinado a través del Centro Nacional de Seguimiento y Coordinación de Emergencias (CENEM), cuenta con dispositivos para la monitorización y seguimiento de las redes nacionales de alerta, situaciones potenciales de riesgo, incidentes y emergencias del ámbito de la protección civil.

El semáforo volcánico de La Palma se mantiene en rojo, en situación de emergencia, y el proceso eruptivo continúa.

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