Arranca la Convención del PP: Rajoy insta a Casado a "volver a arreglar" España como en los 90 y en 2008

El PP ha arrancado este lunes en Santiago una Convención Nacional, que se prolongará durante siete días por las capitales de aquellas autonomías en las que gobierna y finalizará en Valencia. Un cónclave con un único objetivo, poner rumbo a Moncloa, y que llega tras semanas de "ruido interno" por el choque entre la dirección nacional y las aspiraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para hacerse con el poder del PP de Madrid. En su primera jornada, el líder del PP, Pablo Casado, ha mantenido un debate con el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, mientras que el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, compartió mesa con el vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas. Una primera jornada en la que Casado ha reivindicado el legado de sus antecesores, Aznar y Rajoy para "volver a arreglar" España como tras la crisis de los 90 y la de 2008 porque "no hay dos sin tres".

Para inaugurar este cónclave, el PP ha elegido Galicia, la autonomía donde más fortaleza tiene, al gobernar en solitario sin necesidad del apoyo de PP y Cs, y la economía como asunto central para exponer su alternativa de Gobierno a las políticas de Pedro Sánchez.

En un coloquio con Casado bajo el título Progreso y empleo, Mariano Rajoy ha advertido al Gobierno que para superar la crisis por la pandemia es necesario "no hacer ideología" ni "demagogia" y ha criticado la reforma de las pensiones que ha tildado directamente de "error", algo que cree que tendrá que solucionar el PP en el futuro. El expresidente del Ejecutivo se ha mostrado convencido de que "no hay dos sin tres" y Casado será el que tenga que "arreglar" los problemas que cree que está creando el actual Gobierno de coalición.

Ante el panorama instaurado por el Gobierno de Sánchez, Rajoy ha ofrecido su propia receta para superar la actual situación: hacer una buena política económica y "olvidarse de los eslóganes, del dogmatismo, de la demagogia y del sectarismo" porque "con eso no se sale de la crisis de ninguna de las maneras". "Nosotros tuvimos que nacionalizar la banca, no iba en nuestro programa electoral, pero no estábamos ahí para hacer ideología sino para resolver una crisis económica", ha apuntado, en una intervención en la que ha reivindicado en todo momento su labor en el Gobierno, con la que siempre "mejoró" lo que le dejaron.

Por el contrario, cree que el Ejecutivo de Sánchez está cometiendo muchos errores, entre los que ha destacado el de la reforma de la pensiones. "Liquidar el factor de sostenibilidad y volver otra vez a la indexación es una equivocación", ha señalado. Así, ha augurado que será Casado el que tengan que "cambiar otra vez la ley" cuando llegue al Gobierno. "Tendrás que hacerlo tú, te harán una huelga, pero no te queda otra", ha señalado  al líder del PP.

Rajoy ha recordado además que en el año 2050 el 37% de población de España tendrá más de 65 años, un reto que habrá que afrontar y en el que "la demagogia y el juego corto no sirve absolutamente de nada". En este sentido, ha recriminado al Gobierno que, en lugar de hacer el plan de reformas necesario para recuperar la economía, esta haciendo "un plan de contrarreformas" de las leyes del PP, como la laboral.

Según Rajoy, la diferencia entre la crisis por la pandemia y la que él tuvo que afrontar en 2008 es "abismal" y considera que la situación actual "hace más fácil la salida que entonces", entre otras cosas por las ayudas disponibles de la UE para cuyo reparto ha exigido que haya un "plan conocido" y un organismo técnico independiente, como propone el PP. En definitiva, ha recomendado al Gobierno hacer un buen diagnóstico de la situación y "no minimizar las consecuencias de la pandemia", algo que, según ha señalado , "no es ser cenizo", sino simplemente no negar la realidad porque "solo si sabes donde estás puedes tomar medidas".

Esta y otras recomendaciones "de sentido común" ha ofrecido para salir a la crisis, ante la que ha situado como "prioritario" recuperar el empleo y empezar a trabajar en la reducción del déficit público, algo que ha criticado que no está haciendo el Gobierno, del que solo ha valorado las "medidas paliativas", como las ayudas ICO y los ERTES.

Pero, en todo caso, cree que esta Convención Nacional el PP va a ser "un paso" en el objetivo de que el partido vuelva a La Moncloa a "arreglar lo que otros desarreglaron" y el resto son "otras historias", de las que hoy no ha querido hablar en Santiago de Compostela, su ciudad natal y donde inició su carrera política, para no pasarse del tiempo establecido.

Feijóo pide al PP alejarse del populismo

Por su parte, el presidente del PPdeG y de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en el coloquio titulado "Reformismo y solidaridad" con el vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, ha pedido al PP "no caer en las trampas" de los "postulados nostálgicos" de otras formaciones políticas, populistas de derechas, porque a su partido no le interesa "crispar". Frente a ello, ha instado a diferenciarse, de esta manera, de otros partidos tradicionales, como el PSOE, que "ha caído en la trampa del populismo" de izquierdas y se pasó años "mirándose al espejo con Podemos".

A su juicio, el PP tiene que reivindicarse como partido "reformista" y destacar la "gran diferencia básica" que cree que tiene con los socialistas y con los partidos populistas cuyo objetivo es mantenerse en el poder a cualquier precio. "¿Cuál es el objetivo, mantenerse en el poder o gobernar? Gobernar. ¿Cuál es el objetivo, no desgastarse y no tomar ninguna decisión o desgastarse y que mejore la vida de la gente? Desgastarse y que mejore la vida de la gente", ha preguntado Feijóo, quien ha ejemplificado la segunda opción en el gobierno de Rajoy que "solventó la crisis económica".

El presidente del PPdeG ha reivindicado que los partidos reformistas han construido el proyecto europeo y ahora no deben caer en las trampas de los populismos, sino combatirlos. "No debemos caer en las trampas, por ejemplo de los postulados nostálgicos, algo que nunca hemos sido. No hemos sido xenófobos, insolidarios, reaccionarios... Eso se lo dejamos a otros partidos", ha dicho, así como tampoco (caer) en la trampa de la "desconfianza en las instituciones europeas", ni en el "pesimismo sobre el futuro de la UE".

También ha destacado la importancia que para un partido reformista tiene que tener "la estabilidad" porque es fundamental para avanzar en política y "los enemigos de Europa, los populistas, se mueven perfectamente en la inestabilidad, cuanta más inestabilidad más populismo; cuanta más estabilidad menos populismo", ha asegurado.

Feijóo ha reivindicado que su partido "nunca ha gobernado con cualquiera" ni ha aceptado gobernar "diciendo cosas distintas y contrarias en función de cada ministerio", como cree que hace el PSOE. Por su parte, Schinas ha considerado que para combatir el populismo es necesario "defender a Europa no como un abstracto sino como un concreto", con logros que mejoran la vida de la gente como el programa de vacunación contra la covid-19 que ha sido el "más importante de la historia de la humanidad".

Feijóo se ha referido además a las elecciones del domingo en Portugal y en Alemania para ejemplificar esta "importancia de la ley electoral para un país" porque "todos los portugueses se han ido a la cama sabiendo quien va a gobernar" en sus ciudades. También ha destacado que en Alemania haya ganado un ministro socialdemócrata de Angela Merkel porque se ha considerado que tenía "más liderazgo". Esto lleva a una reflexión" sobre "por qué en España "estamos tan despistados y tenemos un Ejecutivo tan sectario" con ministros que dicen "a cada ala de su Gobierno lo que quiere oír", ha reprochado.

Siete días de Convención

Durante siete días, Casado se rodeará de más de una docena de líderes internacionales para escenificar que cuenta con una "alternativa política modernizadora" que puede responder a los "desafíos globales y a los graves problemas que sufre España". Según el PP, España "necesita urgentemente un cambio" y quiere protagonizarlo con la sociedad civil.

El objetivo de esta Convención itinerante es relanzar el liderazgo de Casado e intentar superar las tensiones internas de las últimas tres semanas, tras el anuncio de Díaz Ayuso de que aspira a presidir el PP de Madrid. "Tenemos el mejor equipo, el mejor programa y las mejores ideas para recuperar el rumbo de España y devolverla a su lugar en el mundo", añade el partido en esa carta de presentación.

La jornada de Santiago tiene el mismo formato que las de los días venideros en Valladolid, Madrid, Sevilla y Cartagena. Cinco mesas de debate junto a la sociedad civil y cada jornada temática la coordina un vicesecretario, en el caso de Galicia, Elvira Rodríguez, responsable de Sectorial.

Los cinco días de Convención itinerante previos al cierre -el sábado y el domingo en Valencia- servirán al PP para plantear en detalle la batalla ideológica, mientras que en el Palau de Les Arts explicarán las conclusiones a las que han llegado tras un proceso de escucha de varios meses coordinado por Edurne Uriarte.

Así, el martes Valladolid acogerá debates sobre la nación, la Constitución, la Unión Europea, la globalización y la defensa de las víctimas del terrorismo. Acudirá el presidente de las Cortes, Alfonso Fernández Mañueco, y los exdirigentes de Cs y Vox Juan Carlos Girauta y Alejo Vidal-Quadras, además de Donald Tusk, expresidente del Consejo Europeo, y Antonio Tajani, expresidente del Parlamento Europeo, entre otros.

El debate sobre libertad y responsabilidad invidualidad, donde se hablará sobre feminismo, se celebrarán el miércoles, en Madrid, donde no asistirá la presidenta Isabel Díaz Ayuso, de viaje en Estados Unidos, una visita que acortará para llegar a tiempo el sábado a Valencia. Casado dialogará en la capital española con el expresidente de Francia Nicolás Sarkozy y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, lo hará con José Manuel Durao Barroso, expresidente portugués.

A Sevilla, el jueves, acudirá además de Casado el expresidente del Gobierno José María Aznar. También estará el presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla y el nobel de Literatura Mario Vargas Llosa. En la capital andaluza se debatirá sobre estado de derecho y seguridad.

La última parada de la parte itinerante de la Convención será el viernes en Cartagena, donde los expresidentes de México y Colombia, Felipe Calderón y Andrés Pastrana, debatirán sobre desigualdad.

Tras estas primeras jornadas junto a la sociedad civil, el PP mostrará en Valencia su alternativa a Sánchez.

El sábado habrá mesa de alcaldes; de presidentes autonómicos, incluida Díaz Ayuso; de líderes regionales en la oposición y otra en la que los vicesecretarios encargados de las jornadas previas expondrán las conclusiones.

El domingo Casado cerrará la Convención acompañado por la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Valencia, María José Catalá, el presidente del PP valenciano, Carlos Mazón, el canciller austriaco, Sebastian Kurz y el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis. Los populares quieren llevar a la plaza de toros valenciana a 8.000 personas, o las que permita el aforo por COVID. El partido al completo se volcará en dar una imagen de fuerza. Un acto para el recuerdo, el primero en el que Casado se ve en La Moncloa.

Cuando el cónclave termine, los populares transformarán todo lo debatido en un programa electoral mientras siguen trabajando por unir el voto del centroderecha bajo sus siglas.

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