Aragonés se reúne con Puigdemont y pide la amnistía para el expresident catalán

El president de la Generalitat carga contra el Estado al que tacha de represor contra el movimiento independentista

El presidente del Gobierno catalán, Pere Aragonès, aseguró hoy que "la represión de Estado español continúa" y que "es más necesaria que nunca la amnistía", tras reunirse en Alguer (Cerdeña) con el expresidente Carles Puigdemont, detenido el jueves en esa localidad italiana por una orden del Tribunal Supremo español, aunque salió de la cárcel el viernes.

"Estamos aquí para denunciar que la represión contra el movimiento independentista continúa, que es más necesaria que nunca una amnistía para que resuelva esta situación de represión. Hace falta respetar el derecho el pueblo catalán a decidir su futuro y y el respeto al ejercicio del derecho a autodeterminación con un referéndum de independencia", dijo en catalán en una comparecencia ante la prensa.

Además, Aragonès pidió en castellano "la retirada de todas las ordenes de detención, la finalización de la represión contra el movimiento independentista y la reclamación de una solución política, e ser la amnistía y el reconocimiento del ejercicio del derecho a la autodeterminación".

Añadió que tanto él como su vicepresidente, Jordi Puigneró, han viajado hoy hasta la isla italiana para mostrar su apoyo a Puigdemont y destacó que, de los países fundadores de la Unión Europea, tres (Italia, Bélgica y Alemania) han considerado que el expresidente y el movimiento independentista catalán "no han cometido ningún delito" en estos años.

Finalmente pidió la libertad "completa" de Puigdemont y "del resto de los exiliados" con la retirada "de todas las causas y las órdenes de detención".

Aragonés no se pronunció sobre si lo sucedido en Italia afectará o no a la mesa de diálogo en curso con el Gobierno de Pedro Sánchez.

Puigdemont había acudido el jueves a Cerdeña para participar en un festival internacional de folclore popular, y fue detenido al aterrizar en el aeropuerto de Alguer, pero pudo salir de la cárcel el vienes cuando el Tribunal de Apelación de Sassari dictaminó que podía quedar en libertad sin restricciones de movimiento.