El juez de Cerdeña deja en libertad a Carles Puigdemont y le cita a comparecer el 4 de octubre

El Tribunal de Apelación de Sassari (Cerdeña, Italia) decidió este viernes dejar en libertad al expresidente de Cataluña Carles Puigdemont, que fue detenido este jueves en Alger en virtud de una orden europea de detención y entrega cursada por el Tribunal Supremo por un delito de sedición y malversación, y le ha citado a declarar en una primera vista el 4 de octubre. Al no haber impuesto ninguna medida cautelar sobre él, el expresidente puede viajar fuera de Italia. Puigdemont abandonó a primera hora de la tarde la prisión de alta seguridad de Sassari en la que se encontraba encarcelado.

Puigdemont ha participado telemáticamente en la vista, tras la cual el juez ha considerado que su arresto se realizó de acuerdo con la ley, pero ha decidido dejarle en libertad sin ninguna restricción de movilidad, según ha explicado su abogado en Italia, Agostinangelo Marras, tras una confusión inicial en la que entendió que su cliente no podía salir de la isla.

Sostiene la presidenta de la Corte, Plinia Azzena, que sigue gozando de la inmunidad propia de un europarlamentario y por lo tanto debe prevalecer su derecho a viajar libremente para participar en reuniones del Parlamento Europeo, "garantizadas por la inmunidad, aún intacta". En una providencia de tres páginas, se destaca que no puede tomar medidas cautelares en su contra y alude al auto del Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) del 20 de julio de 2021 para recordar que éste establece que puede viajar con libertad. Recuerda asimismo que en enero de 2021 las autoridades judiciales belgas ya se negaron a ejecutar una orden europea de detención y entrega (OEDE) contra el conseller Lluis Puig alegando que podría socavar sus derechos fundamentales, y eso que él ni si siquiera disfrutaba de inmunidad parlamentaria.

El Tribunal ha citado a Puigdemont para el 4 de octubre a las 11:30 horas de la mañana, dado que, como ha explicado el letrado, "esta era la primera fase la audiencia por la convalidación de la detención y la aplicación o no de medidas cautelares. Después la Corte tendrá que decidir si existen las razones para que el Puigdemont sea entregado o no". Entonces analizará el fondo del asunto, para lo que deberá analizar la documentación que el magistrado Pablo Llarena, que instruye la causa contra Puigdemont en el Supremo, remitirá a la autoridades judiciales italianas el lunes, estas son la euroorden así como la cuestión prejudicial planteada al Tribunal de Justicia de la UE.

El equipo legal de Puigdemont no ha querido precisar si deberá asistir presencialmente o podría comparecer por vía telemática. Tampoco han aclarado si Puigdemont tiene previsto abandonar Cerdeña antes de que se celebre la audiencia en octubre, aunque sí han apuntado que tiene "agenda" de varios días en la isla.

El expresidente catalán abandonó a primera hora de la tarde la prisión de alta seguridad de Sassari en la que se encontraba encarcelado. Acompañado por la presidenta del Parlament, Laura Borràs, y la consellera de Acción Exterior, Victòria Alsina, la portavoz de ERC, Marta Vilalta y la eurodiputada republicana Diana Riba, Puigdemont ha asegurado a su salida de la cárcel de Sassari que se encuentra "muy bien" y ha ironizado sobre el hecho de que haya salido libre: "España no pierde nunca las oportunidades de hacer el ridículo".

Según Puigdemont, la "decisión" del Tribunal General de la Unión Europea sobre su libertad de movimientos por territorio europeo, en su condición de eurodiputado, era "clarísima". Puigdemont ha explicado que antes de aterrizar en el aeropuerto de Cerdeña, el jueves, "tenía una noticia de que había carabinieri" y pensó que "esto podía pasar", en alusión a su detención. Pero "sabemos también cómo puede acabar", ha dicho, confiado en que su caso se resolverá sin una extradición a España.

Puigdemont fue arrestado la noche del jueves a su llegada al aeropuerto de Alguer cuando las autoridades judiciales italianas ejecutaron la euroorden que el magistrado del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, cursó por un delito de sedición y otro de malversación el 14 de octubre de 2019. Italia actuó así al entender que el expresident ya no goza de la inmunidad parlamentaria como eurodiputado desde el pasado 30 de julio, cuando se la retiró la Justicia europea. Desde allí fue trasladado a la prisión de alta seguridad de Sassari y esta tarde ha pasado a disposición judicial del Tribunal de Apelación de Sassari, que ha celebrado una vista para decidir sobre la situación procesal del expresident, huido de la Justicia española tras la proclamación de la Declaración Unilateral de Independencia en octubre de 2017.

El ministerio de Justicia de Italia precisó que no tiene ningún poder de decisión tanto en el arresto como en la posible entrega del expresidente Carles Puigdemont a España, ya que se trata de una euroorden y por tanto es un procedimiento diferente al de una extradición. "El Ministerio de Justicia precisa que no tiene ningún papel de decisión en el procedimiento relativo a la Orden de Detención Europea, como la relativa al caso de Carles Puigdemont. El procedimiento está enteramente en manos de la autoridad judicial, tanto para la validación de la detención como para la decisión final sobre la entrega o no del detenido", se indica en un comunicado.

En Bruselas, los abogados de Puigdemont habían adelantado que presentarán una nueva demanda, "probablemente hoy o lo antes posible", ante el Tribunal General de la Unión Europea para que le devuelva la inmunidad, tras su detención en el aeropuerto de Alguer, informó este viernes uno de sus letrados belgas.

El abogado, Paul Beckaert., dijo que uno de los argumentos que incluirán en la demanda es que la justicia española "prometió" al tribunal europeo que la euroorden contra Puigdemont había quedado "suspendida", tal como recogió el propio tribunal en el auto que dictó el 30 de julio, cuando retiró la inmunidad al expresidente catalán, considerando que no había riesgo de que le detuvieran.

Beckaert recordó como en el punto 54 del auto del 30 de julio, el tribunal europeo dijo que "las autoridades españolas manifestaron la suspensión (...) de cualquier procedimiento de ejecución de una euroorden que pueda haber sido iniciada" y que, en relación al Tribunal Supremo, "también manifestaron que ningún tribunal (de un país) de la UE podrá ejecutar las euroórdenes hasta que se haya pronunciado el Tribunal de Justicia de la UE". Sin embargo, desde el Supremo aseguran que la orden europea de detención y entrega nunca ha dejado de estar vigente. Y ahí es donde está la clave. En si el juez se aferra a la versión de los abogados del expresidente catalán o a la del alto tribunal.

Por su parte, la Comisión Europea (CE) evitó valorar la detención y señaló que Bruselas respeta "la independencia" de las autoridades judiciales implicadas. "Hemos visto esa información en los medios. Sólo puedo decir que es una cosa para las autoridades judiciales y respetamos su independencia", declaró en rueda de prensa el portavoz de Justicia de la CE, Christian Wigand.

El Parlamento Europeo, por otro lado, no tiene previsto pronunciarse aún sobre la situación en la que se encuentra Carles Puigdemont y esperará a que avance el proceso judicial en Italia o a que un juez reclame una aportación por su parte en el procedimiento. Sus servicios jurídicos parlamentarios ya están esperando a recibir una comunicación de la justicia comunitaria sobre la posible presentación del recurso por parte de la defensa ante Luxemburgo.

Puigdemont se había desplazado desde Bruselas a la localidad de Alguer, en Cerdeña, donde iba a participar en un encuentro internacional organizado por la asociación Adifolk, junto a la consellera de Acción Exterior de la Generalitat, Victoria Alsina.

Sánchez reivindica el diálogo

Antes de declarar ante el juez, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha exigido la puesta en libertad del expresidente de la Generalitat porque "es el clamor de una mayoría de la sociedad catalana, es el clamor del Govern y también el mío".

Así lo ha asegurado en una comparecencia en el Palau de la Generalitat, donde ha convocado de urgencia a todos los consellers del Govern tras haber anulado su agenda de este viernes para seguir la última hora de la detención de Puigdemont.

Rodeado de su Govern y en un discurso en el que ha combinado el catalán y el inglés, Aragonès ha pedido también la libertad "de todos los presos políticos, exiliados y represaliados en esta causa general contra el indepenentismo".

Casi al mismo tiempo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido a Puigdemont que se "someta" a la acción de la Justicia y ha afirmado que el Ejecutivo respetará y acatará lo que haga la Justicia italiana. No obstante y tras las protestas de los independentistas por esta detención, el presidente ha reivindicado su "compromiso con el diálogo" para superar el "trauma" de los acontecimientos de 2017.

El jefe del Ejecutivo ha realizado estas declaraciones al finalizar su comparecencia en la isla de La Palma, donde se encuentra asistiendo a las tareas de coordinación de la emergencia surgida por la erupción del volcán en Cumbre Vieja.

Antes de realizar ninguna valoración, Pedro Sánchez ha recordado que Puigdemont huyó de la justicia española cuando "había otro Gobierno", en referencia al Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Ahora, ha afirmado, "este Gobierno respeta todos los procedimientos judiciales" tanto los que se produzcan en España, como, en este caso, ha dicho, en Italia. "Respeto y acatamiento a las decisiones judiciales que se puedan adoptar por parte de la Justicia italiana", ha remachado en este sentido.

Acto seguido, ha reclamado a Carles Puigdemont que comparezca y se someta a la justicia y ha reivindicado "hoy más que nunca" el diálogo por entender que es la única vía para poder reencontrarse que tienen los catalanes entre ellos y con el resto de los compatriotas.

"El diálogo, hoy si cabe es más necesario", ha insistido Pedro Sánchez antes de reafirmar el "mensaje" de "compromiso y reivindicación" de esta fórmula entre las distintas administraciones públicas para que "los catalanes puedan superar el trauma de 2017".

Segunda detención de Puigdemont

La detención en Cerdeña del expresidente catalán se produce a poco más de un mes de que se cumplan cuatro años desde que el 30 de octubre huyera a Bruselas. Puigdemont salió del país tres días después de la fallida declaración de independencia de Cataluña y de su destitución en aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Esta es la segunda ocasión en la que Puigdemont es detenido en un país europeo, la anterior fue en Alemania en 2018 y se produjo gracias a la cooperación entre la Oficina Federal de Investigación Criminal de Alemania (BKA) y la Policía Nacional española (Comisaría General de Información y División de Cooperación Internacional), en coordinación con el CNI.

Al igual que en el episodio de Cerdeña, la detención en Alemania llegó en virtud de la Orden Europea de Detención y Entrega del 23 de marzo, emitida por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, por un delito de rebelión, con ámbito de difusión Schengen. Entonces, Puigdemont fue retenido por la policía alemana en una autopista de Alemania, a la altura de la localidad de Schuby, cuando se dirigía en dirección sur hacia Hamburgo. El vehículo en el que viajaba Puigdemont había cruzado la frontera entre Dinamarca y Alemania, desde donde quería regresar a Bélgica. Fue detenido a unos 30 kilómetros de la frontera.

En abril de ese año el Tribunal Regional Superior (OLG) de Schleswig-Holstein, en el norte de Alemania, dictó su libertad bajo fianza de 75.000 euros e indicó que la extradición era posible en base al delito de malversación, pero no al de rebelión. Rechazaba así la petición formulada por la Fiscalía regional que, tras examinar la euroorden emitida por el Tribunal Supremo español, pidió a la corte territorial de Schleswig-Holstein que mantuviera a Puigdemont en prisión provisional por el riesgo de fuga.

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