La lava penetra en el barrio de Todoque aunque los expertos dudan ya de si llegará al mar

El volcán de La Palma entra en 'zona de estabilidad', con coladas de magma mucho más lentas, cuatro bocas activas y solo una fisura

El volcán de La Palma sigue escupiendo lava, que continúa su avance destructivo como pueden atestiguar los vecinos de Todoque, aunque lentamente, en una fase eruptiva de relativa estabilidad que los expertos ignoran cuánto tiempo se prolongará. El comité científico que asesora al gabinete de crisis incluso duda de que el magma, que ahora se desplaza a apenas 4 metros por hora, llegue a desembocar en el mar. Todo dependerá de cómo evolucione la situación en las próximas horas. El comité científico del Pevolca, por su parte, descarta que las precipitaciones previstas para las próximas 24 horas en Canarias tengan carácter ácido.

En cualquier caso, los expertos insisten en advertir de que nadie se acerque a zonas cercanas a la colada porque puede provocar daños en principio intangibles, sobre todo en ojos y pulmones. Conforme a las últimas estimaciones, la superficie afectada por la lava abarca 140,44 hectáreas, con un frente de 600 metros.

Las viviendas afectadas serían unas 320, de acuerdo con el cálculo de Copernicus a primera hora de este martes, es decir, antes de que un muro de lava se adentrara en el barrio de Todoque, en Los Llanos de Aridane.

Pese al denodado esfuerzo del personal de emergencia por tratar de desviar el cauce de la lava para minimizar los daños materiales, tanto el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, como el del Cabildo de La Palma, Mariano Zapata, se han mostrado resignados: no hay nada que hacer ante la fuerza de la naturaleza. "Es inviable redirigir la lava y no se puede realizar ninguna actuación al respecto", concluye el comité de crisis.

La ralentización de las coladas ha permitido, al menos, a los vecinos de Todoque (1.200 habitantes) regresar a sus casas para retirar enseres y documentos esenciales. Eso, en el caso de que sus viviendas sigan en pie, porque muchas ya han quedado sepultadas.

Todoque es, o era, un barrio con vida, con un consultorio médico, un colegio, una farmacia y un parque infantil. Pero ahora está vacío porque una tremenda lengua de lava lo atraviesa y ha sepultado parte de su historia diaria.

Un escenario de destrucción que los Reyes podrán contemplar este jueves en la visita que realizarán a La Palma. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el martes que su intención era regresar a la isla para participar de esta visita, tras participar en Nueva York en la asamblea general de Naciones Unidas.

Respecto al dispositivo que trabaja por turnos en las labores de ayuda, está formado por 743 efectivos de seguridad y emergencias de las distintas administraciones.

A ellos se suman decenas de científicos y expertos que a diario toman de muestras de ceniza, lava y gases y realizan inspecciones de campo y observaciones mediante drones para comprobar la evolución de la actividad del volcán y tratar de averiguar cuanto tiempo se prolongará esta catástrofe.

Dudas de si llegará la colada al mar

El comité científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca) alberga dudas de que la lava que fluye desde el volcán llegue a desembocar en el mar.

El director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, ha indicado que el modelo matemático con el que trabajan los expertos apunta a que la manga de lava que alcanzó el barrio de Todoque va a seguir avanzando, aunque "lentamente", debido a que su viscosidad ha ido en aumento y a que hay "determinados hoyos naturales" que está rellenando a su paso. Y ha añadido que en estos momentos no existe "la seguridad" de que la lava llegue a la costa o, por el contrario, se frene antes.

"Tenemos que esperar. Con el avance actual -de la colada- habrá tiempo de estar atentos a si se produce ese evento", pero, ha reiterado, "tranquilidad, porque el avance es muy lento".

Morcuende ha indicado también que la pasada noche el volcán tuvo "bastante explosividad", sobre todo en torno a las 23.00 horas, y que los científicos apuntan a que se puede seguir dando este fenómeno.

En cambio, la deformación de la superficie cercana a la zona de erupción no ha variado en las últimas horas y se mantiene en los 28 centímetros, por lo que hay una "minizona de estabilidad" en estos momentos, pero de la que se ignora "cuánto se va a prolongar".

En cuanto a la segunda lengua por la que discurre la lava, ha detallado que apenas ha avanzado en las últimas horas.

El director técnico del Pevolca ha señalado que, por el momento, no hay riesgo para la salud humana por la emisión de dióxido de azufre, pues el penacho de humo que sale del volcán está "en la parte más alta", a unos 3.000 metros de altitud.

En cualquier caso, ha insistido en advertir de que nadie se acerque a zonas cercanas a la colada, primero porque está prohibido y, segundo, porque "puede provocar daños en principio intangibles", sobre todo en ojos y pulmones.

"La mejor forma de ver el volcán es por la televisión", ha aseverado.

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