Bolaños abre este martes con PP y ERC su primera ronda de reuniones con la oposición

Busca convencer al PP para renovar el CGPJ, pero los de Casado le retan a apoyar la reforma que debatirá el Congreso por la tarde

El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, arranca este martes con el PP y Esquerra Republicana (ERC) su primera ronda de reuniones presenciales con los portavoces de todas formaciones del Congreso para tantear posibles apoyos a los próximos Presupuestos de 2022. Pero, además, Bolaños quiere que aprovechar esta ronda, la primera tras asumir su cargo el pasado mes de julio, para acercar posiciones con el PP con el fin de intentar negociar la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que lleva casi tres años con el mandato caducado.

Precisamente la primera cita de Bolaños será este martes a las 13.15 horas con la portavoz del PP, Cuca Gamarra, con la que se verá horas antes de que el Congreso debata la toma en consideración de la reforma promovida por los 'populares' para que sean los jueces a los que elijan a sus pares en el órgano de gobierno de los jueces. Ésta es la condición que los de Pablo Casado han puesto encima de la mesa para proceder a actualizar el Consejo del Poder Judicial.

Desde el PP aseguran que la votación de su reforma será la mejor prueba de la voluntad política del Gobierno para renovar las instituciones: si realmente quieren un acuerdo, que empiecen aceptando un cambio legal que piden las asociaciones judiciales y la propia Unión Europea.

Como es habitual, el orden irá de mayor a menor, dejando para el final los encuentros con los portavoces de los dos partidos que conforman el Gobierno, es decir, con el PSOE y Unidas Podemos.

Vox no tiene nada que hablar con el Gobierno

Sin embargo, de la ronda de contactos ya se ha descolgado Vox, que no piensa tener interlocución con un Gobierno que "ha pactado con Bildu", "fomenta el odio social" y "se cisca en la Constitución todos los días". "El único lugar de interlocución con el Ejecutivo es la tribuna del Congreso y las comisiones parlamentarias", avisa Santiago Abascal.

La actualización del CGPJ será uno de los temas fundamentales que marcarán estos encuentros, en los que también tendrán un gran protagonismo los Presupuestos para 2022 que el Gobierno prevé aprobar, como tarde, a principios de octubre, y para los que necesita volver a recabar el apoyo de sus socios parlamentarios. A esta negociación el Ejecutivo llega tras reforzar su relación con ERC, con el reinicio de la mesa de diálogo.

De hecho, Esquerra Republicana es otra de las fuerzas con las que Bolaños tiene agendado reunirse también este martes, según confirmaron fuentes del grupo parlamentario que capitanea Gabriel Rufián.

Además de ERC, entre los socios habituales del Gobierno se encuentran también el PNV, que prefiere no desvelar cuándo tendrá lugar ese encuentro con el titular de la Presidencia, pese a que desde su Ministerio apuntan que todas las reuniones tendrán lugar a lo largo de esta semana. Los nacionalistas vascos llevan más de dos semanas dialogando y trabajando con el Gobierno "con discreción", como su portavoz, Aitor Esteban, aseguró a principios del presente mes, y así pretenden continuar, confirmaron fuentes del PNV.

Bolaños emprende estas reuniones con el objetivo de "entablar diálogo entre diferentes", con todos los partidos, y "pedirles responsabilidad y sentido de Estado" para "lograr acuerdos útiles", en un momento en el que las relaciones entre el Gobierno y el principal partido de la oposición están más tensas que nunca.

Sánchez y Casado llevan meses sin hablar

El presidente Pedro Sánchez lleva meses sin hablar con Casado, y tampoco tiene previsto llamarle próximamente para pedirle personalmente un acuerdo para el CGPJ. Mientras sube el nivel de crispación en sus reproches mutuos, el jefe del Ejecutivo ha delegado en Bolaños la negociación para renovar el Poder Judicial, aunque ambas partes reconocen que están totalmente estancada.

Estas reuniones llegan en un momento clave para los planes del Ejecutivo, en la medida en que necesita atar cuanto antes los apoyos necesarios para sacar adelante los nuevos Presupuestos, unas cuentas que tiene previsto presentar en tiempo y forma, y que defiende como la llave para emprender una "recuperación justa" en España tras la pandemia.

Negociación de los PGE

El Ejecutivo espera volver a contar con sus aliados parlamentarios habituales, es decir, con la mayoría de las fuerzas nacionalistas e independentistas. La buena relación entre el PSOE y ERC, que se ha visto reforzada con la reactivación de la mesa de diálogo, hace indicar que la negociación en esa dirección va por buen camino.

Hace un año, Sánchez logró sacar adelante 'in extremis' los Presupuestos para 2021 tras arduas negociaciones con sus socios, empezando por sus compañeros de gobierno de Unidas Podemos. Finalmente se aprobaron con 188 votos a favor de Esquerra Republicana, el PNV, EH-Bildu, el PDeCAT, Más País-Equo, Compromís, Teruel Existe, Nueva Canarias y el Partido Regionalista de Cantabria. En contra votaron el PP, Vox, Ciudadanos, Junts, UPN, Foro Asturias, Coalición Canaria y el BNG.

A todos ellos, también a los que votaron en contra --especialmente a Ciudadanos--, Bolaños les pedirá esta semana en persona su apoyo a las nuevas cuentas, con el argumento de que se trata de un requisito fundamental para abordar la recuperación tras la crisis sanitaria del coronavirus. Sin embargo, los de Inés Arrimadas ya avisan de que no hablarán de Presupuestos para "blanquear" lo que el Gobierno negocia con ERC o Bildu.

En estos Presupuestos jugarán un papel fundamental los fondos europeos, que suponen la llegada de nuevas partidas por importe de 75.000 millones para estos tres años. Las cuentas públicas para el próximo ejercicio irán en línea con las orientaciones presentadas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España ante por la Comisión Europea.

Según explicó el propio Sánchez en su discurso de apertura del curso político, las cuentas supondrán un apoyo a la recuperación, evitando "una retirada prematura" de los estímulos y haciendo pleno uso de la financiación europea, sobre todo, para hacer realidad el "impulso reformista" que ha planeado el Gobierno.

El pasado julio, el Consejo de Ministros dio 'luz verde' al límite de gasto no financiero, conocido como 'techo de gasto', del Presupuesto del Estado para 2022, que se mantiene en los 196.142 millones de euros, lo que supone apenas 45 millones más que la cifra registrada un año antes, incluyendo transferencias extraordinarias a las comunidades autónomas y Seguridad Social y parte de los fondos europeos.

Pero antes de llegar al Congreso, PSOE y Unidas Podemos deben terminar de negociar las cuentas dentro de la coalición; una tarea que comenzaron ya hace semanas, y que vuelve a poner el foco en sus principales discrepancias, como la futura ley de vivienda, que deberían haber aprobado hace meses --según el acuerdo para los Presupuestos de 2021--, o la reforma laboral.