EEUU justifica el acuerdo AUKUS y acusa a China de "intimidar" a otros países del Indo-Pacífico

Pekín criticó el acuerdo como un ejemplo del "doble rasero" que dañará la estabilidad regional y provocará una carrera armamentística

Estados Unidos ha acusado a China de "intimidar" a otros países del Indo-Pacífico y ha ahondado en la necesidad del acuerdo AUKUS, el cual creó discordia con Francia, por lo que ha reiterado el compromiso de Washington con París. En una rueda de prensa conjunta, el secretario de Estado, Antony Blinken; el secretario de Defensa, Lloyd Austin, y la ministra australiana de Exteriores, Marise Payne, así como el responsable de Defensa australiano, Peter Dutton, han abordado las cuestiones sobre el acuerdo a tres bandas bajo las siglas AUKUS, con el que Londres, Canberra y Washington buscan desarrollar una asociación en materia de seguridad y defensa en la región.

El jefe de la diplomacia estadounidense ha defendido el pacto, el cual autoriza el acceso de Australia a tecnología para el desarrollo de submarinos nucleares, dejando de lado así el "acuerdo del siglo" que Canberra tenía con París para este fin, lo que ha despertado el rechazo del Gobierno francés al acuerdo.

En este sentido, Blinken ha intentado limar asperezas con Francia, país al que ha calificado como "socio vital" en la materia y con cuyos funcionarios ha contactado para abordar la cuestión, ha asegurado. "Quiero enfatizar que cooperamos estrechamente con Francia en muchas prioridades compartidas en el Indo-Pacífico, pero también más allá, en todo el mundo", ha reconocido, para llamar a los países europeos a "jugar un papel importante" en esta región.

Por otro lado, ha incidido en que en la reunión mantenida con los representantes australianos antes de la rueda de prensa, las partes han reiterado su defensa de un "orden internacional basado en reglas", para referirse a continuación a China, frente al que se ha impulsado este acuerdo pese a que no se le ha mencionado en el mismo.

"El mundo vio la respuesta agresiva de China cuando Australia encabezó los pedidos de una investigación sobre los orígenes de la COVID-19. Y Pekín ha visto en los últimos meses que Australia no retrocederá y que las amenazas de represalias económicas y presión simplemente no funcionarán. Estados Unidos no dejará a Australia sola en el campo frente a estas tácticas de presión", ha apostillado Blinken.

China, "desestabilizadora"

Por su parte, Lloyd ha insistido en la figura "desestabilizadora" de Pekín en la región y ha acusado al país de "coaccionar e intimidar" a otros países. "Mientras buscamos una relación constructiva y orientada a los resultados con China, mantendremos nuestra visión clara de los esfuerzos de Pekín por socavar el orden internacional establecido", ha advertido.

Por su parte, la ministra de Exteriores australiana ha ahondado en que ha conversado con los secretarios sobre la "competencia de China en varios niveles", lo que "obliga a responder y aumentar la resiliencia", si bien ha reiterado su intención de dialogar con las autoridades del país asiático "sin condiciones previas".

"El liderazgo de Estados Unidos en el Indo-Pacífico sigue siendo indispensable. Debemos competir para preservar y dar forma al orden internacional que ha sustentado décadas de prosperidad y estabilidad económica en el Indo-Pacífico", ha añadido.

Mientras, Dutton ha celebrado el pacto que llega en un momento de "increíble incertidumbre en el Indo-Pacífico" y ha dicho que la colaboración ayudaría a crear una región más segura. "No es la primera vez que vemos arrebatos de China con respecto a la posición de Australia", ha indicado.

Desde Pekín, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Zhao Lijian, criticó el acuerdo como un ejemplo del "doble rasero" estadounidense, y añadió que dañaría la estabilidad regional y provocaría una carrera armamentística en la región.

Asimismo, Pekín ha arremetido contra Washington por el acuerdo AUKUS diciendo que tiene "mentalidad de Guerra Fría".

Ante ello, y preguntas sobre si Estados Unidos busca una escalada con China, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, ha defendido este jueves que el acuerdo "no tiene ningún país como objetivo" y que Washington "no busca conflicto".

"Estamos comprometidos a mantener un diálogo abierto y de alto nivel entre líderes", ha manifestado respecto a una deseada reunión del presidente estadounidense con su homólogo chino, Xi Jingping, y después de que estos hablasen por teléfono hace unos días.

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