Se cancela la marcha de apoyo a Parot ante la presión de las víctimas de ETA

El colectivo convocante asegura que se ha intentado "criminalizar" la marcha y sustituye la manifestación por actos alternativos en las plazas de los pueblos contra "la cadena perpetua"

 

 

Sare ha desconvocado la marcha organizada para este sábado en Arrasate (Guipúzcoa) en apoyo al preso de ETA Henri Parot y realizará actos alternativos en las plazas de los pueblos contra "la cadena perpetua", después de la presión social ejercida por las víctimas de ETA, que han lamentado que la Justicia permita cualquier homenaje encubierto a uno de los terroristas más sanguinarios de la banda, responsable de 39 asesinatos, entre ellos 7 niños.

A este respecto, los gobiernos central y vasco, así como varias asociaciones de víctimas del terrorismo, han tributado este viernes, en Vitoria-Gasteiz, un homenaje a las 39 víctimas mortales de Henri Parot, en un acto en el que han destacado que la cancelación del acto evidencia que la "presión social y política" contra este tipo de actos "es un instrumento inmejorable para sembrar convivencia y evitar ofensas".

El homenaje de este viernes, celebrado frente a la sede del Centro de la Memoria de las Víctimas del Terrorismo, se ha desarrollado poco después de que Sare, la entidad organizadora del acto del sábado en Arrasate, haya anunciado su decisión de cancelar el acto inicialmente previsto y sustituirlo por otras convocatorias contra la "cadena perpetua" en diversos puntos de Euskadi.

En la ceremonia celebrada en la capital alavesa, el delegado del Gobierno en Euskadi, Denis Itxaso; la consejera de Justicia del Gobierno Vasco, Beatriz Artolazabal; y el director del Memorial de Víctimas, Florencio Domínguez, han participado en la lectura de un texto, mientras que familiares de víctimas de Parot y representantes de colectivos de damnificados por el terrorismo han leído los nombres de las 39 víctimas mortales de este miembro de ETA.

En el discurso leído en la ceremonia se subraya que la cancelación del acto de Arrasate-Mondragón por parte de sus organizadores "demuestra que la presión social y política de víctimas organizadas e instituciones es un inmejorable instrumento para sembrar convivencia y evitar ofensas hirientes e injustas".

"Exigencia de empatía"

De esa forma, se destaca que la pedagogía en materia de derechos humanos, así como "la exigencia pública de empatía con quienes más han sufrido el zarpazo de la violencia, representa el camino a seguir".

En el texto, en referencia a los recibimientos a presos de ETA celebrados en las últimas semanas en varios municipios vascos, se lamenta que "de nuevo, este verano hemos debido soportar expresiones públicas que han homenajeado e idealizado la figura y trayectoria de personas que han estado en la cárcel por cometer o ayudar a cometer crímenes horribles".

Estos actos --añade el texto-- "infligen un doloroso daño ético y moral a las víctimas", y representan "una negación del legítimo derecho individual de reinserción y rehabilitación que asiste a todo expreso que haya cumplido el castigo impuesto". "Son, en definitiva, un insulto y una afrenta al conjunto de la sociedad", añade.

"Exaltación de la violencia"

En esta línea, se subraya que "esta exaltación épica de quienes ejercieron la violencia terrorista en el espacio público evidencia que una parte relevante de nuestra sociedad aún no ha asumido la necesaria deslegitimación ética, social y política del terrorismo".

La declaración leída este viernes en Vitoria denuncia que la marcha inicialmente programada en Arrasate-Mondragón "en favor" de Parot, del que se recuerda que es uno de los miembros de ETA que más asesinatos ha cometido, constituía una convocatoria "profundamente humillante" para las víctimas de este miembro de ETA, dado que suponía "elevar a la condición de mártir a quien suma en su haber 39 asesinatos y 240 personas heridas".

Por todo ello, se indica que "en el camino de la construcción de la convivencia democrática" se han de implicar las instituciones y el conjunto de la ciudadanía, "pero sobre todo, aquellas personas que ejercieron directamente la violencia y las que les procuraron sustento político y legitimación social".

En este sentido, se advierte de que del cumplimiento de las penas impuestas a estas personas, pero también de su "voluntad de reinsertarse" en la sociedad "reconociendo el enorme dolor causado", depende en buena parte "que la convivencia se forje sobre bases sólidas que eviten la tentación de repetición de esa macabra historia".

"El foco", en las víctimas

Por otra parte, en el texto se subraya que una sociedad "madura y democráticamente sana" debe poner en valor "la memoria, la justicia y la reparación moral para con todas las víctimas de la violencia". En este caso concreto, señala que "en especial" se ha de procurar "recuerdo, cariño y empatía" a las víctimas de Parot. "Es sobre ellas sobre quienes se debe poner el foco y la atención; en ningún caso sobre su victimario", añade.

En la parte final de la declaración leída este viernes se recuerda, asimismo, que la legislación penitenciaria prevé diversos mecanismos para propiciar la resinserción de presos, aunque siempre a partir de la "responsabilidad individual" de asumir las "condiciones" establecidas para acogerse a ese proceso, entre las que se cita "la autocrítica por el daño causado, el reconocimiento de la injusticia perpetrada, y la asunción de la ilegitimidad de la violencia para conseguir objetivos políticos".

El homenaje institucional ha sido organizado conjuntamente por la Delegación del Gobierno en el País Vasco y el Memorial de Víctimas del Terrorismo. En la ceremomia ha participado el Gobierno vasco, en su condición de miembro del Patronato que dirige el Centro Memorial. También han asistido a la ceremonia el director de Derechos Humanos del Gobierno de Navarra, Martín Zabalza; y el delegado del Gobierno en Navarra, José Luis Arasti.

Asimismo, han estado presentes la directora general de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo del Ministerio de Interior, Monserrat Torija; el alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran; y el viceconsejero de Derechos Humanos, Memoria y Cooperación del Gobierno vasco, José Antonio Rodríguez Ranz.

El acto ha contado con representantes de las asociaciones de víctimas del terrorismo Zaitu, ACFSEVT, Fundación Víctimas del Terrorismo, Fundación Fernando Buesa, Covite, y la Asociación de Ertzainas-ASERFAVITE. También han acudido víctimas como Maribel Franco (víctima directa de Henri Parot), Marian Romero y Sandra Carrasco, así como miembros de Gogoan-por una memoria digna.

El homenaje ha consistido en un discurso institucional y una ofrenda floral a las 39 víctimas mortales de Parot. Éstas estaban representadas en un mosaico instalado en la Plaza de la Memoria, en las inmediaciones del Centro Memorial. Las rosas se han ido depositando a medida que Maribel Franco, Sandra Carrasco (hija de Isaias Carrasco, concejal del PSE de Mondragón asesinado por ETA en 1998) y Tomás Caballero iban leyendo el listado con los nombres de las personas asesinadas por Henri Parot.

Cancelación "higiénica"

Tras la ceremonia, Maribel Blanco ha afirmado, en declaraciones a los medios de comunicación, que cancelar el acto de Arrasate-Mondragón "es lo que se tiene que hacer", ya que "homenajear a un asesino es absurdo". Además, ha afirmado que la convocatoria de este acto fue "un mazazo" y ha reclamado a los presos de ETA que "piensen en las víctimas" que han causado.

Por su parte, Tomás Caballero ha afirmado que "una sociedad sana no puede permitir que una persona que ha causado tanto dolor tenga reconocimiento público". Por ese motivo, ha afirmado que se ha llevado "una alegría" al conocer la cancelación del acto, una decisión que ha calificado de "higiénica". En todo caso, ha pedido a los poderes del Estado que "hagan lo que tengan que hacer" para que este tipo de actos no se celebren en un futuro.

Los convocantes varían los actos

El colectivo convocante, por su parte ha denunciado que se ha intentado "criminalizar" la marcha y ha asegurado de que "no alimentará ningún espacio de confrontación". En una comparecencia ante los medios de comunicación, el portavoz de la red ciudadana de apoyo a los presos de ETA, Joseba Azkarraga, ha dado a conocer su decisión de desconvocar la manifestación porque, desde algunos sectores, se ha intentado "desvirtuar e incluso "criminalizar" la movilización "en favor de los derechos humanos". Por esta causa, ha trasladado "la reivindicación contra la cadena perpetua" a las plazas de "los pueblos de Euskal Herria" ese mismo día.

A su juicio, se han dado "actitudes carentes de responsabilidad", con las cuales "se ha reforzado las posiciones de quienes vienen rechazando cualquier cambio en positivo en la política penitenciaria", que pretenden "paralizar bajo presión y manipulación". A su juicio, los Derechos Humanos "no son parcelables", por lo que "no se pueden defender unos y despreciar otros".

Sare ha denunciado que, desde hace semanas, han asistido a "una incalificable presión" por la convocatoria realizada para este sábado 18 de septiembre. En este sentido, ha reiterado que el acto de Sare en Arrasate "perseguía la denuncia pública de una legislación que, con carácter excepcional, es de aplicación a los presos", en alusión a la ley 7/2003, denominada Ley Parot.

A su juicio, esta ley "aprobada 'ad hoc' para su aplicación a los presos vascos" posibilita "cadenas perpetuas encubiertas". Según ha afirmado, hay aproximadamente 15 presos de ETA condenados a 40 años de prisión efectiva.

"Condenas que van en dirección opuesta a lo indicado en la normativa penitenciaria, que insiste en el camino de la reintegración social de las personas privadas de libertad", ha indicado. Entre ellos, ha citado a "Desimagina, Aramendi, Aretxabaleta, Badiola, Etxebarria, Castro, Larretxea, Parot, Troitiño o Zapirain".

"Desvirtuar y criminalizar"

Sare ha lamentado que, "desde algunos sectores mediáticos, políticos e incluso institucionales", se ha intentado "desvirtuar, e incluso por parte de algunos criminalizar esta movilización a favor de los derechos humanos, con acusaciones carentes de razón, insistiendo repetidamente que este era un acto de homenaje a un preso concreto", en alusión a Henri Parot.

Ha insistido en que "a pesar de que esto se ha desmentido constantemente, se ha continuado insistiendo en ello" y "deliberadamente se ha ignorado la apuesta que siempre ha hecho Sare por la paz, la convivencia y la resolución".

Los portavoces de la red ciudadana han insistido en "la importancia del momento histórico" que "exige no solo altura de miras, sino, también, apuesta de futuro" basado "en la convivencia y en la resolución".

También ha recordado que han valorado "los pasos dados" tras años "de bloqueo", para "poner fin a la política de alejamiento" y que han apoyado". "Hemos conseguido, entre todos y todas, ir abriendo camino, paso a paso, pero sin mirar atrás, para poner fin al régimen de excepcionalidad que continúan padeciendo los presos vascos y sus familias", ha dicho.

Por esta razón, aseguran que han asistido "desde la perplejidad a algunas actitudes que estos días se han producido en el ámbito político, institucional o mediático", que han calificado de "carentes de responsabilidad", con las que "se ha reforzado las posiciones de quienes vienen rechazando cualquier cambio en positivo en la
política penitenciaria y pretenden paralizar, bajo presión y manipulación, estos avances".

Sare ha lamentado que, para ello, "no se ha dudado en la utilización despreciable del dolor de las víctimas, usándolas como arma contra el contrario". "A quienes han querido contraponer a las víctimas de la violencia con el respeto de todos los derechos humanos para todas las personas queremos recordarles que los derechos humanos no son parcelables", han advertido, porque "no se pueden defender unos y despreciar otros".

La red ciudadana de apoyo a los presos de ETA ha indicado que "nunca dejará de defender y movilizarse por los derechos humanos de todas las personas y por tanto, también, de las personas privadas de libertad".

También ha recordado su "respeto a todas las víctimas de la violencia" y su labor "por crear espacios de convivencia" y trasladar su "empatía" hacia quienes "han sido víctimas de todas las violencias generadas" en Euskadi.

Por ello, ha defendido la "legitimidad" de continuar oponiéndose "a todas las leyes y actuaciones vulneradoras de derechos que, como la ley 7/2003, se aplica a un número importante" de presos de ETA. A su juicio, es "absolutamente compatible" su "respeto a las víctimas" con la denuncia "de cualquier otra vulneración de derechos humanos".

Tras apelar a "buscar espacios de entendimiento, para poder avanzar en la convivencia y no de malmeter, desvirtuar y manipular, por fines políticos o ideológicos", ha apelado a "actuar de manera responsable con el momento histórico" actual.

Finalmente, han recordado que, aunque recientemente dijeron que no veían "razones objetivas" para desconvocar la marcha, "según han transcurrido los días" han comprobado que "algunos quieren convertirlo en una confrontación con quienes pacíficamente tienen intención de participar" en ella.

Por ello, han asegurado que, "desde la responsabilidad", han decidido "no alimentar ningún espacio de confrontación". "Que a quienes tenían intención de venir a Arrasate a confrontar, atendiendo las proclamas de la ultraderecha, no les vamos a posibilitar esa confrontación", ha añadido.

Por ello, Sare ha decidido desconvocar esta marcha y sustituirla por concentraciones, también este sábado, "en todas las plazas de Euskal Herria" bajo el lema "No a la cadena perpetua. Derechos Humanos, convivencia y resolución".

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