Francia afea a Australia su pacto para el desarrollo de submarinos: "Un puñal por la espalda"

"Se parece mucho a lo que hacía Trump", critican los galos

El Gobierno de Francia ha considerado "un puñal por la espalda" el pacto entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos que, entre otros aspectos, autoriza el acceso del país oceánico a tecnología para el desarrollo de submarinos nucleares, dejando de lado así el "acuerdo del siglo" que Canberra tenía con París para este fin.

Las tres potencias de habla inglesa han anunciado el inicio de una nueva colaboración bajo el acrónico AUKUS (por las iniciales de cada país en inglés) que busca desarrollar la seguridad en la región del Indo-Pacífico y hacer frente a China.

De este modo, Australia ha roto el acuerdo que tenía con Francia para la fabricación de submarinos de diseño francés, algo que ha recibido la rápida respuesta del Gobierno gala , pues tanto el ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Yves le Drian, como la encargada de la cartera de Defensa, Florence Parly, han emitido un comunicado conjunto en el que lamentan este hecho.

"Es una decisión contraria a la letra y al espíritu de la cooperación que prevaleció entre Francia y Australia, basada en una relación de confianza política como en el desarrollo de una base industrial y tecnológica de defensa de altísimo nivel en Australia", han afeado.

Desde el Gobierno francés han apuntado que tan solo pueden "observar y lamentar" el hecho de que este movimiento se haya llevado a cabo en un momento en el que la región indo-pacífica se enfrenta a "desafíos sin precedentes" y cuando están en juego los "valores o el respeto por el multilateralismo basado en el estado de derecho".

"La lamentable decisión que se acaba de anunciar sobre el Future Submarine Program (FSP) solo refuerza la necesidad de plantear la cuestión de la autonomía estratégica europea alto y claro. No hay otra forma creíble de defender nuestros intereses y nuestros valores en el mundo, incluido el Indo-Pacífico", han zanjado.

Ya de viva voz, Le Drian ha reconocido estar "enfadado" por lo que ha descrito como "un puñal por la espalda". "Esto no se hace entre aliados", ha dicho el jefe de la diplomacia francesa, en una entrevista a la emisora Franceinfo en la que ha reconocido sentirse "traicionado" por la parte australiana.

"Esta decisión unilateral, brutal, imprevisible, se parece mucho a lo que hacía (Donald) Trump", ha añadido, a la espera de "una aclaración" sobre los motivos que hay tras este inesperado giro. Le Drian ha subrayado que "no es el fin de la historia".

Compromiso con la no proliferación

Las autoridades de Australia ya han informado a la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) de su acuerdo para la adquisición de los submarinos, con capacidad para portar armamento nuclear. Los tres países implicados se habrían comprometido a mantener "el régimen de no proliferación" y, en el caso de Australia, su "ejemplar" papel en este ámbito, según un comunicado la organización.

El anuncio también ha obtenido respuesta por parte de Nueva Zelanda, pues la primera ministra del país vecino de Australia, Jacinda Ardern, ha emitido un comunicado en el que afirma que los nuevos submarinos de Canberra estarán prohibidos en aguas de su país.

"La posición de Nueva Zelanda en relación con la prohibición de embarcaciones de propulsión nuclear en nuestras aguas permanece sin cambios", ha explicado la oficina de Ardern en un comunicado a CNN.

Sin embargo, en este comunicado se ve con buenos ojos el acuerdo AUKUS y el mayor compromiso que han adquirido en la región del Indo-Pacífico tanto Reino Unido como Estados Unidos.