La UE coordinará más barcos y comercio en la zona indopacífica para ganar relevancia frente a la alianza AUKUS

La Unión ha presentado su nueva estrategia el mismo día en que se ha conocido la nueva alianza de defensa

La Unión Europea (UE) tratará de ganar relevancia en la región indopacífica con una estrategia que busca potenciar el comercio y la cooperación y coordinar más presencia naval frente a la pujanza de China y Estados Unidos en la zona.

"El centro de gravedad mundial se está moviendo al Indopacífico”, tanto a nivel económico como político, destacó el alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, en una rueda de prensa en la que subrayó el interés europeo en que el área -donde la UE es el mayor inversor- se mantenga “libre y abierta”.

La UE ha presentado su nueva estrategia el mismo día en que se ha conocido la nueva alianza de defensa entre Estados Unidos, Reino Unido y Australia, sobre la que el bloque comunitario no había sido consultado.

"Estos acontecimientos hacen que esta estrategia sea más importante. No hacen más que mostrar la importancia de la región y la necesidad de nuestra implicación" en la zona, dijo Borrell.

En todo caso, dejó claro que ese movimiento no afecta a las relaciones con el Reino Unido, del que destacó su “importante” flota y al que invitó a participar en la estrategia europea para la región indopacífica, ni con Estados Unidos, que “han ido mejorando mucho” desde que llegó Joe Biden a la Casa Blanca, dijo.

"Nuestra estrategia es de cooperación, no de confrontación”, subrayó Borrell, quien destacó especialmente que la colaboración con China es “esencial”.

Más presencia naval

La iniciativa presentada por Borrell propone varias acciones para lograr esos objetivos, entre ellas “explorar formas de garantizar despliegues navales mejorados” por parte de los Estados miembros, a fin de “ayudar a proteger las líneas marítimas de comunicación y la libertad de navegación en el Indopacífico”.

Todo ello mientras se impulsa la capacidad de los países de la región para garantizar la seguridad marítima.

En esos países hay enfrentamientos fronterizos y hay “falta de confianza”, recordó Borrell, quien recalcó que la UE tiene “interés en que la navegación se mantenga libre”, aunque descartó que Europa vaya hasta allí para “solucionar problemas”, algo que corresponde a los propios países de la zona.

Pekín, que considera bajo su soberanía la mayoría del mar de China Meridional, mantiene disputas territoriales con Brunei, Filipinas, Malasia, Taiwán y Vietnam por varias islas de ese espacio marítimo, por el que circula el 30 % del comercio global y que alberga el 12 % de los caladeros mundiales, además de yacimientos de petróleo y gas.

Según Borrell, evaluarán “la oportunidad de establecer áreas marítimas de interés en el Indopacífico" y trabajarán para que el despliegue de bazas navales europeas mantenga una presencia coordinada en la región, aunque descartó el envío de “una flota europea”.

Preguntado por la participación de los Estados miembros reconoció que, aunque “no todos se sienten comprometidos” y “la geografía cuenta y los intereses económicos también”, se trata de una manera de “despertar a los europeos para que tomen iniciativas por sí mismos y comprometan sus medios”.

Impulsar más el comercio

La UE también ve esencial completar las negociaciones comerciales iniciadas con Australia, Indonesia y Nueva Zelanda, así como reanudar las negociaciones comerciales e iniciar las de inversiones con la India.

Igualmente, contempla concluir un acuerdo de asociación económica con la Comunidad del Este de Asia; evaluar la posible reanudación de las negociaciones con Malasia, Filipinas y Tailandia, y la eventual negociación de un acuerdo birregional con la ASEAN.

En paralelo, la estrategia apuesta por concluir acuerdos de asociación y cooperación con Malasia y Tailandia, iniciar negociaciones similares con Maldivas y aplicar el nuevo acuerdo de asociación con los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP).

Al mismo tiempo, defiende impulsar alianzas y asociaciones verdes con países de la región para combatir el cambio climático como el acordado con Japón en mayo.

Reforzar la gobernanza sobre el océano es otro objetivo, así como apoyar a los países a gestionar la pesca e imponer sistemas de control contra las capturas ilegales.

Por otra parte, la UE quiere explorar nuevos acuerdos de asociación digital con Japón, Corea del Sur y Singapur y acelerar la aplicación de las asociaciones de conectividad con Japón y la India.

También apoyar a sus socios para establecer el entorno regulador apropiado y facilitar la movilización de los fondos necesarios para mejorar la conectividad sobre el terreno entre Europa y el Indopacífico, reforzar la cooperación en investigación e innovación, y dar más apoyo a los sistemas sanitarios y a la preparación ante pandemias.